Obama se reúne con disidentes cubanos antes que con Castro

"Las naciones fuertes no temen a la sociedad civil", afirmó el presidente de EU en el Foro de la Sociedad Civil, y añadió que "los días en que EU podía inmiscuirse con impunidad en Latinoamérica ...

Panamá

El presidente estadunidense, Barack Obama, se reunió hoy con disidentes cubanos, horas antes de su histórico encuentro con Raúl Castro, en la inauguración de la Cumbre de las Américas en Panamá.

Obama, afirmó hoy que "las naciones fuertes no tienen miedo" a la sociedad civil, durante un el Foro de la Sociedad Civil, al margen de la VII Cumbre de las Américas, al que asisten también opositores cubanos y venezolanos en Panamá previo a la Cumbre de las Américas.

Obama subrayó, entre aplausos, que cuando su país habla en favor de "alguien que está en prisión" solamente por cuestionar al poder, lo hace porque "es lo correcto".

La sociedad civil es "la conciencia de nuestros países", remarcó Obama al anunciar el apoyo de EU a que esa sociedad civil tenga "un rol permanente" en las futuras Cumbres de las Américas.

"Creemos que los países fuertes y exitosos requieren de sociedades civiles fuertes y dinámicas", enfatizó el mandatario estadunidense, cuyo discurso fue interrumpido varias veces por aplausos.

Obama aprovechó el foro para defender el acercamiento histórico entre su país y Cuba, y reiteró que su objetivo fundamental es mejorar la vida de los cubanos, pese a las "diferencias" que existan entre los dos gobiernos. "También somos diferentes a nuestros aliados más cercanos y no hay nada malo en ello", anotó.

Injerencia de EU, "cosa del pasado"

"Somos respetuosos de las diferencias entre nuestros países", dijo Obama al asegurar que "los días" en que EU "podía inmiscuirse con impunidad" en la región "son cosa del pasado".

Precisamente hoy, el presidente boliviano, Evo Morales, acusó a Estados Unidos de querer "derrocar" a su colega venezolano, Nicolás Maduro, "por decreto", porque no puede hacerlo a través de un golpe de Estado.

En su discurso ante el foro, Obama habló en general de los "riesgos" para los derechos humanos y las libertades fundamentales que todavía existen en la región y en otras partes del mundo, pero no mencionó específicamente casos de opositores venezolanos o disidentes cubanos.

"La sola participación de Cuba en este cónclave es un acto flagrante, un insulto a la democracia", declaró a la AFP el disidente Jorge Luís García Antúnez. El sábado los gobernantes mantendrán una reunión bilateral, tras más de cinco décadas de conflicto entre Estados Unidos y Cuba.

Será el primer encuentro de un mandatario estadunidense y uno cubano desde que en 1956 Dwight Eisenhower y Fulgencio Batista también se vieron en esta ciudad. Y ocurre tras anunciar el pasado 17 de diciembre el proceso de normalización de relaciones entre sus países, rotas dos años después de que Fidel Castro llegó al poder en 1959.

La imagen de un apretón de manos inmortalizaría el momento que refrenda esa histórica decisión, lo que la hace muy diferente al breve saludo de 2013 en el funeral de Nelson Mandela.

Preocupación por la "violencia"

La Casa Blanca sí expresó hoy su preocupación por la "violencia" contra disidentes cubanos en incidentes ocurridos el miércoles en Panamá y sostuvo que es "incompatible" con el espíritu de diálogo de la Cumbre de las Américas que se inaugura esta noche.

"Hemos sido muy claros en que vamos a seguir denunciando" las violaciones de derechos humanos y el uso de la violencia, tanto en Cuba como en todos los países donde eso se produzca, según comentó a los periodistas el asesor adjunto de Seguridad Nacional de Obama, Ben Rhodes.

Mientras, la delegación cubana no participó en la ceremonia de clausura del Foro de la Sociedad Civil, a la que acudieron Obama y otros presidentes americanos, en protesta por la participación de opositores "mercenarios" en los distintos debates.

Tras dar su discurso ante el Foro de la Sociedad Civil, al margen de la VII Cumbre de las Américas, Obama asistió a una mesa redonda, cerrada a la prensa, con activistas y líderes civiles de varios países, entre ellos los opositores cubanos Manuel Cuesta Morúa y Laritza Diversent, así como con una docena de otros disidentes de las Américas, según la información facilitada por la Casa Blanca.

En el encuentro que provocó la ira del gobierno cubano, participaron también los mandatarios de Costa Rica, Luis Guillermo Solís, y Uruguay, Tabaré Vázquez.  Flanqueado por sus pares de Costa Rica y Uruguay, el presidente estadunidense se reunió con el abogado Laritza Diversent y el activista político Manuel Cuesta Moura.

Previo a la reunión a puertas cerradas, Obama dijo a los activistas de derechos de toda la región que EU estará "a su lado en cada paso del camino". "Cuando hablamos en nombre de alguien que ha sido encarcelado sólo porque dijo sus verdades al poder, cuando ayudamos a una organización que está tratando de fortalecer a una minoría para que acceda a mayores recursos, no lo hacemos porque sirva a nuestros intereses", afirmó Obama.

"Lo hacemos porque creemos que es lo correcto", agregó Obama.

Allanando el camino

Raúl Castro entra hoy por la puerta grande a un foro del que la isla comunista estuvo excluida desde la primera Cumbre de las Américas de 1994. A esta cita con la historia el presidente estadunidense no llega con las manos vacías.

"Lo que hace histórica esta cumbre es la participación de Cuba. Pero nadie hubiera asegurado que el estreno cubano tuviera lugar en medio de intensas negociaciones bilaterales", afirmó Carlos Malamud, investigador de América Latina del Real Instituto Elcano de Madrid.

Obama informó el jueves que el Departamento de Estado terminó de revisar la presencia de Cuba en la lista de países patrocinadores de terrorismo. Pero aún no ha tomado una decisión sobre ese asunto, aclaró en Panamá Ben Rhodes, asesor de Obama.

Aunque el retiro de esa lista allanaría el camino para la reanudación de nexos diplomáticos, queda mucho por andar. Respaldada por América Latina, Cuba reclama el territorio de Guantánamo que ocupa la base naval estadounidense y el fin del embargo impuesto en 1962.

Estados Unidos pide avances en derechos humanos. Una mejor relación con América Latina es el legado que quiere dejar Obama en la región, antes de finalizar su mandato en 2016.

Distensión con Venezuela

Las tensiones entre Caracas y Washington, que aumentaron luego de que Obama declaró en marzo a Venezuela como una "amenaza" para Estados Unidos, podrían empañar la celebración del acercamiento con Cuba.

"Venezuela está en Panamá de pie y con dignidad", dijo el mandatario venezolano, Nicolás Maduro, quien llegó con la promesa de entregar a Obama 13.4 millones de firmas que asegura reunió contra ese decreto.

Maduro, quien visitó el populoso barrio El Chorrillo -bombardeado durante la invasión estadounidense en 1989-, anunció que los presidentes de los gobiernos de izquierda ALBA -Cuba, Venezuela, Ecuador, Bolivia y Nicaragua- se reunirán en el marco de la Cumbre.

"Con la Cumbre de las Américas nuestra América va a hablar claro y alto, y estoy seguro que después de la Cumbre seremos más fuertes y estaremos más unidos los pueblos de la América Latina y caribeña", manifestó Maduro.

Hasta ahora no se ha referido en Panamá al decreto de amenaza. Esta semana los dos países bajaron su retórica de confrontación: Obama reconoció que Venezuela realmente no es una amenaza, y Maduro dijo estar dispuesto "al diálogo".

"Nuestra principal forma de comunicación con Venezuela será un diálogo directo, aunque sabemos que habrá diferencias entre nuestros dos gobiernos sobre una variedad de temas", comentó Rhodes.

Dogmas de la Guerra Fría

Previamente, Obama fustigó hoy en un discurso ante empresarios de la región a los líderes latinoamericanos que no han dejado atrás aún los dogmas económicos que definieron la era de la Guerra Fría.

En declaraciones a ejecutivos de la industria de todo el continente americano, Obama presionó por soluciones pragmáticas a la dialéctica de larga data sobre el papel del Estado en el desarrollo económico impulsado por las empresas.

"Solía plantearse que o bien se tenía un modelo económico estatista (...) o bien un mercado completamente libre", dijo. "En virtud de la sabiduría, y de algunas cosas que no funcionaro y de otras que sí, creo que todos en esta región tienen soluciones muy pragmáticas, o una orientación pragmática", señaló.

Pero, aclaró, "tal vez no todos, pero sí casi todos", dijo con una mueca burlona que generó risas de la audiencia. Si bien buena parte de América Latina ya abandonó las políticas económicas populistas o comunistas, EU aún mantiene conflictos con países como Bolivia, Cuba, Nicaragua y Venezuela raíz de inclinaciones ideológicas de sus gobiernos.