Obama cancela discurso ante congresistas hispanos por cierre de Gobierno

El presidente estadunidense, que no podrá participar mañana en la entrega de premios del Caucus Hispano del Congreso a causa del cierre parcial del Gobierno por falta de presupuesto, y urgió a los ...
Manifestantes muestran pancartas de protesta ante el Congreso urgiendo a la cámara legislativa a aprobar un presupuesto
Manifestantes muestran pancartas de protesta ante el Congreso urgiendo a la cámara legislativa a aprobar un presupuesto (AFP)

Washington DC -Baltimore

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, canceló su discurso de mañana durante la entrega de premios del Caucus Hispano del Congreso debido al cierre parcial de la Administración como resultado de la falta de presupuesto, informaron hoy fuentes del grupo legislativo.

El Instituto del Caucus Hispano del Congreso (CHCI, en inglés) dijo en un breve comunicado que el presidente Obama y su esposa, Michelle Obama, no acudirán a la ceremonia de premios, mañana por la noche, debido al cese de actividades de buena parte de la burocracia federal.

La ceremonia anual, que congrega a celebridades y líderes políticos de la comunidad hispana de EU, forma parte de las celebraciones del Mes de la Herencia Hispana en el país. El CHCI suele programar su conferencia anual y otros eventos durante el Mes de la Herencia Hispana, para "discutir asuntos importantes para este país y para apoyar nuestra misión de invertir en la juventud latina", dijo el grupo.

Horas antes del aviso del CHCI, Obama urgió a los republicanos del Congreso a "reabrir" la Administración federal, parte de cuyas actividades están paralizadas desde hoy por falta de fondos, y alertó de que cuanto más dure ese cierre, "peores" serán sus efectos.

Obama acusó a los republicanos de lanzar una "cruzada ideológica" y les pidió poner fin a la paralización de servicios del gobierno federal, que dejó a 800 mil empleados públicos de vacaciones forzadas. En un discurso en la Casa Blanca, Obama dijo que los republicanos lanzaron una "cruzada ideológica" para intentar acabar con su reforma de la salud, aprobada en 2010 y centro de la disputa por fondos en el Congreso.

"Han paralizado al gobierno en nombre de una cruzada ideológica para negar cuidados de salud asequibles a millones de estadunidenses", dijo el mandatario. Varios servicios públicos quedaron paralizados a partir de hoy, por primera vez en casi 18 años, tras el fracaso de las negociaciones entre republicanos y demócratas en el Congreso para consensuar el presupuesto para el ejercicio fiscal 2013-2014.

Esta situación podría agravarse de nuevo dentro de dos semanas si no hay acuerdo político sobre el límite legal de endeudamiento del país. Desde el martes, unos 800 mil empleados públicos de servicios considerados no esenciales, de un total de dos millones, tendrán que quedarse en casa sin sueldo hasta nueva orden y se cerrarán parques nacionales, museos y monumentos, incluyendo la emblemática Estatua de la Libertad.

"Aprueben un presupuesto y terminen la parálisis", exigió Obama. Pese a las intensas negociaciones en la noche del lunes al martes entre el Senado con mayoría demócrata y la Cámara de Representantes, dominada por los republicanos, ningún proyecto de ley pudo ser adoptado a la medianoche menos un minuto de Washington, cuando terminaba el ejercicio fiscal anterior.

En consecuencia, la Casa Blanca ordenó que las dependencias federales cesaran parcialmente sus actividades y enviaran a sus casas, sin sueldo, al personal "no esencial" al que no se puede pagar. Algunas agencias pasarán a actuar con apenas 5% de su personal. El Parque Nacional de Yosemite, en California, se encontraba hoy cerrado, mientras en Washington la entrada estaba vedada a los monumentos históricos.

Los republicanos de la Cámara de Representantes sugirieron un abordaje puntual: pasar leyes para reabrir las agencias gubernamentales una por una. Hoy estudiaban someter a votación medidas correspondientes a los parques, museos y monumentos nacionales; el departamento dedicado a los veteranos de guerra; y las operaciones para financiar el funcionamiento de la capital federal, que no tiene presupuesto autónomo.

Según un estudio de opinión de la universidad Quinnipiac, 77% de los encuestados atribuye a los republicanos la responsabilidad por el cierre de servicios federales. Solamente 22% apoya la estrategia republicana. En medio de la pulseada, Obama promulgó una ley que garantiza a los militares que serán pagados pase lo que pase.

Al margen del impacto concreto del "shutdown" (cierre) del gobierno federal, su efecto en los mercados mundiales era hoy apenas perceptible. Wall Street y la mayoría de las bolsas europeas y asiáticas cerraron con alzas.

Pero los expertos miran con inquietud otra fecha: si antes del 17 de octubre republicanos y demócratas no se ponen de acuerdo sobre un aumento del límite legal de endeudamiento, Estados Unidos podría verse incapacitado para hacer frente a sus obligaciones financieras y hallarse así en default sobre parte de su deuda.

De momento, Estados Unidos capta dinero en condiciones muy favorables pero una moratoria parcial podría tener consecuencias imprevisibles sobre el coste de su financiación, con un nefasto efecto de reacciones en cadena en los mercados mundiales, según expertos.

El fracaso del Congreso materializado hoy corona 33 meses de forcejeo permanente entre demócratas y republicanos sobre el presupuesto. Unos y otros se han acusado mutuamente del fracaso. "Es una vergüenza que estas personas, elegidas para representar al país, acaben representando al Tea Party (ala conservadora del partido Republicano) y a los anarquistas", bramó Harry Reid, jefe de la mayoría demócrata del Senado.

En respuesta, el legislador republicano Ted Poe publicó en twitter un mensaje responsabilizando al gobierno: "Estamos en esta situación porque el presidente y los demócratas del Senado querían este resultado desde el inicio".

La razón de fondo del bloqueo es el financiamiento de la llamada "Obamacare", la emblemática reforma del sistema de salud del presidente estadunidense votada durante su primer mandato, refrendada por la Corte Suprema, y que los republicanos quieren bloquear.

El Partido Republicano se opone a la implementación de esa ley, que obliga a las empresas a pagar seguros de salud a sus empleados y prevé ayudas del gobierno a las personas que no tengan dinero para pagarse uno por sí mismas.

Según esta reforma, todo estadunidense deberá tener un seguro para el 1 de enero de 2014, pero los republicanos quieren impedir su aplicación, alegando que el sistema constituye un abuso de poder del Estado federal y que haría disparar el presupuesto.

El presidente del Banco Mundial, Jim Yong Kim, señaló hoy que la incertidumbre generada por la crisis podría causar "graves perjuicios a los mercados emergentes y en desarrollo de África, Asia y América Latina". Entre diciembre de 1995 y enero de 1996, durante la presidencia de Bill Clinton, hubo otro "cierre" del gobierno federal que duró casi un mes. El crecimiento económico del país quedó entonces amputado de un punto porcentual.