Obama destaca alianza con sus socios del Golfo ante el EI

El presidente de EU destacó en Riad la unidad con sus aliados del Golfo y su "visión común", centrada en la lucha contra los yihadistas del Estado Islámico, a pesar de sus diferencias con Irán.
Barack Obama (i) habla con el rey Salman (d) de Arabia Saudí durante la reunión del Consejo de Cooperación del Golfo, en Riad
Barack Obama (i) habla con el rey Salman (d) de Arabia Saudí durante la reunión del Consejo de Cooperación del Golfo, en Riad (AFP)

Riad

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, destacó durante su visita a Riad la unidad con sus aliados del Golfo y la "visión común" que comparten, centrada en la lucha contra el Estado Islámico, pese a las diferencias sobre Irán, aunque los instó a dialogar con Teherán.

La cumbre con los seis países del Consejo de Cooperación del Golfo (CCG) había comenzado marcada por las desconfianzas generadas por la apertura de Estados Unidos hacia Irán, por lo que Obama acudió con la tarea de acercar posiciones con sus tradicionales aliados sunitas: Arabia Saudita, Bahréin, Emiratos Árabes Unidos, Kuwait, Omán y Catar.

En el centro de la agenda se situó la lucha contra el grupo yihadista Estado Islámico (EI). "Seguimos unidos en nuestra lucha para destruir" al EI, dijo Obama en Riad al cierre de la cumbre con el CCG.

Reforzado por los progresos registrados estos últimos meses contra el EI en Irak y en Siria, gracias al apoyo de los bombardeos dirigidos por la coalición internacional liderada por Estados Unidos, Obama quiere acelerar el ritmo de la lucha aprovechando que el grupo se bate ahora a la defensiva.

"Dada la amenaza existente en la región, Estados Unidos va a seguir incrementando la cooperación en materia de seguridad con nuestros socios del CCG, incluyendo ayuda para que mejoren su propia capacidad de defenderse", agregó el presidente estadunidense.

La apertura de esta cumbre en el palacio de Diriyah, que sigue a un encuentro parecido celebrado en Camp David hace un año, no fue retransmitido en directo por las cadenas de televisión saudíes. El miércoles, tampoco la llegada de Obama a Riad fue difundida en directo y el rey Salmán no se desplazó al aeropuerto.

Frente a sus socios, Obama denunció las "actividades desestabilizadoras" de Irán, rival chiita de los reinos sunitas del Golfo, pero también hizo un llamado al diálogo, destacando que a "ningún país" le interesa tener un conflicto con Teherán. Obama citó el acuerdo nuclear con Irán, como una prueba de que es posible un diálogo con Irán, pero prometió mantenerse "vigilante".

Obama admitió que los países del CCG estaban "preocupados" por las consecuencias del pacto nuclear que Irán y las potencias internacionales firmaron en junio de 2015, pero que en este tiempo han comprobado que EU ha seguido cooperando frente al régimen chiíta.

EU acordó ayer con los seis miembros del CCG -Arabia Saudí, Emiratos Árabes Unidos, Baréin, Catar, Kuwait y Omán- efectuar patrullas marítimas conjuntas para evitar que Irán suministre armas a los rebeldes chiítas del Yemen.

Asimismo, EU y los Ejércitos del CCG llevarán a cabo más maniobras conjuntas, que tienen como objetivo mejorar las capacidades militares para mantener la seguridad y la estabilidad de la región, según anunció el secretario de Defensa estadunidense, Ash Carter, el cual también acudió a Riad.

Obama recalcó hoy que, a pesar de las "diferencias" con los países del Golfo, su apoyo ha sido fundamental para alcanzar el polémico acuerdo nuclear con Irán, así como un alto el fuego en el Yemen, cuyo conflicto es visto como un enfrentamiento indirecto entre las monarquías sunitas y Teherán.

El mandatario estadunidense dijo que desea que Irán "juegue un papel responsable en la región", que tome "medidas prácticas y concretas para promover la confianza", que "zanje sus diferencias con sus vecinos por vías pacíficas" y que actúe "conforme a las leyes y las normas internacionales".

Pero según la Casa Blanca, las discusiones, en particular el encuentro con el rey Salman, fueron "abiertas y francas". "Probablemente fue el encuentro más largo con el rey", destacó Ben Rhodes, consejero de Obama, en relación a la cita que duró cerca de dos horas.

Apoyo sunita "crucial"

Estados Unidos acaba de anunciar el despliegue de cerca de 220 soldados suplementarios y de helicópteros de ataque para apoyar a las fuerzas iraquíes, principalmente en la reconquista de Mosul, segunda ciudad del país, en manos del grupo EI desde junio de 2014.

Además, Washington habló con los monarcas sobre la necesaria reconstrucción de ciudades retomadas de manos de los yihadistas. El miércoles, el secretario estadunidense de Defensa, Ashton Carter, reclamó a las ricas monarquías petroleras que se impliquen más en Irak, no sólo militarmente como ya hicieron Riad y Abu Dabi, sino también en el plano político y económico.

El "apoyo sunita" para la reconstrucción será "crucial" para asegurar una victoria definitiva contra los yihadistas, destacó Carter, también presente en Riad. Estados Unidos también cuenta con sus aliados del Golfo para resolver los otros conflictos que arrasan la región. Con respecto a la situación en Siria, el presidente estadunidense dijo que la tregua está bajo presión por las numerosas violaciones ejecutadas por el gobierno sirio.

Obama también dejó claro que Al Asad debe dejar el poder, tal y como ha pedido insistentemente Arabia Saudí, no sólo porque haya matado a su pueblo, sino porque "no puede ser concebido como parte de un gobierno (de transición) que ponga fin al conflicto".

Los Gobiernos del CCG, sobre todo el de Arabia Saudí, han criticado a Obama desde el comienzo del conflicto en Siria por no involucrarse directamente y por su postura tibia respecto a Al Asad, al cual les gustaría derrocar con la ayuda militar y la aprobación política de Washington.

Al mismo tiempo, Obama se mostró preocupado por el posible colapso de la tregua vigente en Siria desde el 27 de febrero, debido a la violencia renovada en el país, mientras las negociaciones de paz entre la oposición y el Gobierno en Ginebra se han estancado una vez más esta semana.

Obama anunció además que habrá un diálogo con los países del Golfo para disminuir el impacto de los bajos precios del crudo. Estados Unidos y el CCG "van a lanzar un nuevo diálogo económico de alto nivel centrado en ajustar los precios, aumentar los vínculos económicos y apoyar las reformas del GCC", dijo Obama.

El invitado de honor abandonó Arabia Saudí pasadas las 17:00 horas local (14:00 hora GMT) rumbo a Londres, informó la Casa Blanca en un comunicado, después de una cumbre calificada de "exitosa".

Obama aseguró que ha habido progresos desde la cumbre anterior, que tuvo lugar hace menos de un año, gracias a "la presión diplomática efectiva" ejercida por los países del CCG y puso como ejemplo los conflictos libio y yemení.