Obama descarta enviar tropas a Irak para luchar contra Al Qaeda

Mientras EU apoya la lucha del gobierno iraquí contra la organización terrorista y acelerará el envío de equipamiento militar por los combates en Faluya, el primer ministro llama a la población de ...
Un helicóptero MH-60R Seahawk lanza un misil Hellfire durante una misión de entrenamiento cerca de San Diego, California, el 23 de abril de 2008
Un helicóptero MH-60R Seahawk lanza un misil Hellfire durante una misión de entrenamiento cerca de San Diego, California, el 23 de abril de 2008 (AFP)

Washington, Bagdad

El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, no enviará tropas a Irak para combatir contra Al Qaeda en los enfrentamientos que están teniendo lugar en la provincia de Al Anbar, al oeste del país, informó hoy la Casa Blanca. "He oído que miembros del Congreso creen que hay que enviar tropas a luchar y morir en Faluya. El presidente no está de acuerdo", aseveró el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney, en su primera rueda de prensa del año.

Estados Unidos ha reiterado su apoyo a Irak en su lucha antiterrorista y acelerará el envío de equipamiento militar ante los últimos acontecimientos, pero considera que es el Gobierno iraquí quien tiene que "liderar" las operaciones contra la red terrorista. Faluya fue el escenario de una de las más sangrientas batallas libradas por los Marines estadunidenses durante la guerra de Irak en 2004.

Según recuerdan en estos días los medios, aproximadamente un tercio de los casi 4,500 militares estadunidenses muertos en Irak perecieron en la provincia de Al Anbar luchado contra los milicianos de Al Qaeda. Un centenar de las víctimas estadunidenses cayó en la batalla de Faluya, la más cruenta para las fuerzas de EU desde la Guerra de Vietnam. Los senadores republicanos John McCain, ex candidato presidencial, y Lindsey Graham, han denunciado que lo ocurrido en Faluya era "previsible" desde que la Casa Blanca decidió retirar las tropas de combate de Irak.

"Cuando el presidente Obama retiró todas las tropas estadunidenses de Irak, por encima de las objeciones de nuestros comandantes y líderes militares sobre el terreno, muchos de nosotros predijimos que el vacío sería llenado por los enemigos de EU y que emergería como una amenaza para nuestra seguridad nacional. Desafortunadamente, esa realidad es ahora más clara que nunca", afirmaron los senadores en una declaración conjunta.

Hoy el portavoz de la Casa Blanca aseguró que el Gobierno estadunidense está acelerando las entregas de Ventas Militares al Extranjero (FMS) y trabajando para proporcionar un envío adicional de misiles Hellfire ya en esta primavera. "Estos misiles son un pequeño elemento para la estrategia, pero han demostrado su eficacia para evitar que ISIL (Estado Islámico de Irak y Levante) establezca sus refugios en el oeste de Irak", explicó Carney.

"Puedo añadir que, además de esos misiles Hellfire, a través de nuestro programa de FMS también proporcionaremos diez drones ScanEagle de vigilancia en las próximas semanas y otros 48 modelo Raven de vigilancia a finales de este año", agregó. 

"Aceleraremos la entrega de 100 misiles Hellfire suplementarios, que estarán prontos para ser entregados en la próxima primavera" boreal, al igual que 10 drones de observación ScanEagle, declaró asimismo el coronel Steven Warren, portavoz del Pentágono. Los misiles Hellfire, concebidos originalmente como un arma anti-tanque, pueden ser disparados desde helicópteros o aviones. Los drones ScanEagle son aparatos de bajo costo de 3 m de envergadura y que disponen de una autonomía de vuelo de 24 horas.

Las entragas corresponden a contratos ya aprobados con Bagdad. Cerca de 75 misiles Hellfire ya habían sido entregados a Irak a mediados de diciembre, según altos funcionarios estadunidenses. A pesar del retiro de sus tropas de Irak a fines de 2011, Washington sigue siendo el principal aliado de Bagdad en materia de seguridad y defensa. Desde 2005, Estados Unidos entregó a Irak armamento por más de catorce mil millones de dólares.

El primer ministro iraquí, Nuri al Maliki, pidió hoy a los habitantes de Faluya que expulsen a los "terroristas" que tomaron el control de la ciudad, para evitar así un asalto del ejército, mientras que un responsable tribal dijo que los insurgentes abandonaron la ciudad. Los combatientes del Estado Islámico en Irak y el Levante (EIIL), un grupo de extremistas sunitas vinculados a Al Qaeda, tomaron en los últimos días el control de Faluya y de barrios de Ramadi, dos ciudades situadas respectivamente a 60 y 100 km al oeste de Bagdad.

Ambas localidades se encuentran en la provincia de Al Anbar, de mayoría sunita y que fue un bastión de la insurrección tras la invasión liderada por Estados Unidos en 2003, y que además es el epicentro de un movimiento de contestación contra Maliki, al que se acusa de acaparar el poder y de marginar a la comunidad chiita.

Maliki aseguró este fin de semana que las fuerzas aéreas no se retirarán de las ciudades de la provincia de Al Anbar hasta que no "eliminen a los grupos armados y restablezcan la seguridad y estabilidad en la misma". En declaraciones difundidas por la televisión estatal, pidió a los iraquíes que aboguen por la unidad nacional, condenó la violencia y el sectarismo, y dijo que, después de lo ocurrido estos días, "sólo queda unirse para luchar contra el enemigo".

Maliki pidió "al pueblo de Faluya y a sus tribus que expulsen a los terroristas", para que la región "no quede expuesta al peligro de enfrentamientos armados", indicó la televisión estatal. Un alto responsable iraquí había indicado el domingo a la AFP que las fuerzas iraquíes preparaban "una gran ofensiva contra Faluya".Sin embargo, la televisión estatal dijo hoy que el primer ministro había ordenado a las fuerzas de seguridad "no atacar zonas residenciales".

Nuri al  Ahmed Abu Risha, jefe del Consejo de Salvación iraquí (milicias sunitas que luchan contra Al Qaeda), indicó en un comunicado que los combatientes del Estado Islámico de Irak y Levante están desplegados en el centro de Faluya. Sin embargo, un alto responsable tribal de Faluya aseguró hoy que los combatientes del EIIL abandonaron la ciudad, que ahora estaría bajo control de miembros de las tribus. 

"El EIIL ya no está en la ciudad", declaró a la AFP el jeque Ali al Hammad. "Todos se fueron. Los hombres que están dentro son hijos de tribus y están allí para defender la ciudad", explicó. Pero un testigo en Faluya aseguró que los insurgentes del EIIL seguían en la ciudad, aunque ya no enarbolan sus banderas, en una especie de táctica para evitar ser blanco de ataques. De todas formas, la ciudad escapa al control de las fuerzas del orden, que podrían intentar retomar el control por la fuerza.

En este momento hay cuatro fuerzas presentes en la provincia de Al Anbar: las fuerzas gubernamentales, sus aliados tribales, el EIIL y las fuerzas antigubernamentales del Consejo Militar de las Tribus. Los combates golpearon hoy el norte, el noreste y el sur de Ramadi y el este de Faluya, pero luego regresó la calma a ambas ciudades, según testigos. Al menos once personas murieron hoy, entre ellas 8 supuestos miembros de Al Qaeda, y otras 21 resultaron heridas en nuevos actos de violencia en diferentes provincias de Irak.

Irak sufre un repunte de la violencia confesional y de los atentados terroristas, que causaron durante 2013 la muerte de 8,868 personas, de las que 7,818 eran civiles, según cifras de la ONU.