Obama confía en que la regularización de indocumentados entrará en vigor

En un texto en español en el diario La Opinión de Los Ángeles, el presidente estadunidense asegura que "tarde o temprano" se implementarán sus decretos para regularizar a migrantes.
El presidente de EU, Barack Obama, durante su encuentro hoy con el emir de Catar, Tamim bin Hamad Al Zani en la Casa Blanca
El presidente de EU, Barack Obama, durante su encuentro hoy con el emir de Catar, Tamim bin Hamad Al Zani en la Casa Blanca (EFE)

Washington

El presidente estadunidense, Barack Obama, aseguró hoy que "tarde o temprano" se implementarán sus decretos para regularizar a inmigrantes indocumentados, a pesar de que su aplicación fue suspendida por un juez federal.

"Confío en que las medidas que tomé por mi cuenta para arreglar nuestro sistema de inmigración tarde o temprano se implementarán", escribió Obama en una columna en La Opinión de Los Ángeles, el diario en español más leído en Estados Unidos.

En un texto en español el mandatario defendió sus iniciativas, que beneficiarían a más de cuatro millones de inmigrantes indocumentados, y criticó la decisión judicial que suspendió su aplicación antes de que se inscribieran los primeros beneficiarios.

"Comparto mi preocupación con todos aquellos afectados y alarmados por este fallo (...). Pero no se equivoquen, estoy en desacuerdo con el fallo de este juez", subrayó Obama en La Opinión, una influyente publicación dirigida a la población latina en Estados Unidos, la primera minoría en el país.

"Mi administración disputará esta decisión con todas las herramientas a nuestra disposición, y tengo plena confianza en que estas acciones, en última instancia, prevalecerán", afirmó.

El juez Andrew Hanen, de la corte federal de Texas (sur), bloqueó las medidas la semana pasada hasta que una corte se expida sobre la constitucionalidad de la iniciativa y el alcance de la autoridad presidencial.

El departamento de Seguridad Interior apeló la decisión pero mientras tanto suspendió la recepción de demandas de los inmigrantes -que debían haberse iniciado la semana pasada- hasta que la situación legal quede definida.

Las medidas anunciadas por Obama en noviembre darían permisos temporales de residencia a ciertas categorías de inmigrantes sin papeles -padres de ciudadanos (DAPA) o jóvenes traídos de niños por sus padres, conocidos como "dreamers" (DACA).

Obama reiteró que sus iniciativas no sustituyen la acción del Congreso, y llamó a los legisladores a buscar soluciones consensuadas al actual sistema migratorio en Estados Unidos.

"En su lugar, hemos visto una serie de votos para deportar a los Dreamers, jóvenes que son estadunidenses en todos los aspectos excepto en los papeles. Hemos oído amenazas irresponsables para cerrar el departamento de Seguridad Nacional", apuntó.

En enero la Cámara de Representantes, controlada por el opositor Partido Republicano, aprobó un nuevo presupuesto para el departamento de Seguridad Interior pero con cinco condiciones que eliminan recursos para aplicar las medidas ejecutivas anunciadas por Obama.