Obama cancela viaje a cumbre de la APEC por guerra presupuestal

“Esto no es un maldito juego”, declara el republicano John Boehner como respuesta a los demócratas que aseguran que “van ganando”.
Obama comió en una cafetería que ayuda a desempleados.
Obama comió en una cafetería que ayuda a desempleados. (Jonathan Ernst/Reuters)

Washington

El presidente de EU, Barack Obama, canceló su viaje a la cumbre de la APEC en Indonesia por la parálisis presupuestal en el Congreso en Washington, en donde el tono sube entre demócratas y republicanos.

“El presidente tomó esta decisión a causa de las dificultades para realizar la gira ante la parálisis gubernamental y su determinación de continuar presionando para que los republicanos habiliten una votación inmediata para reanudar las actividades”, dijo la Casa Blanca en un comunicado.

El secretario de Estado, John Kerry, presidirá la delegación estadunidense en lugar del presidente, que debía partir hoy y quien hizo de sus relaciones con Asia una prioridad desde que asumió el cargo en 2009.

Analistas políticos estimaron que un viaje de Obama brindaría ocasión a sus enemigos republicanos para acusarlo de dar más importancia a la escena internacional que a sus obligaciones en casa.

No obstante, también advirtieron que la ausencia de Obama en Asia podría dañar los intereses de Washington en esa región, permitiendo a competidores como China argumentar que EU no es un socio confiable.

Otra consecuencia de esta crisis a nivel internacional es que la Unión Europea anunció ayer que la segunda ronda de negociaciones con EU sobre un acuerdo de libre comercio, que debía iniciar el lunes, fue anulada.

La parálisis de servicios públicos que comenzó el martes dejó parados y sin sueldo a 800 mil funcionarios del gobierno, alrededor de 43 por ciento del total, según estimaciones privadas.

El Congreso, controlado a medias por demócratas y republicanos, no llega a un acuerdo que permita aprobar un presupuesto y el gobierno federal no puede funcionar sin esa ley.

“Este cierre podría terminar ahora”, dijo Obama ayer y llamó al presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, a permitir que se vote sobre un presupuesto.

“¡Esto no es un maldito juego!”, dijo, por su parte, Boehner luego de que un responsable del gobierno, bajo anonimato, fuera citado por el diario The Wall Street Journal señalando que estaban “ganando” la batalla contra los republicanos en esta crisis. Instó a los demócratas a negociar para resolver esa crisis

El presidente se ha negado a negociar con los republicanos bajo condiciones como la de establecer recortes al presupuesto de la ley de salud (el principal logro de Obama) aprobada en 2010 y refrendada por la Corte Suprema.

Los republicanos amenazan por su parte con atar a esta negociación presupuestal la autorización para que EU emita más deuda.

Sin acuerdo que permita aumentar el tope legal de endeudamiento del país, EU podría entrar en moratoria por primera vez en su historia.

El tope de endeudamiento, que se alcanzó en mayo, es de 16.7 billones de dólares, y el déficit mensual ronda los 60 mil millones de dólares que deben ser obtenidos en los mercados financieros.

El gobierno funciona actualmente con base en “medidas extraordinarias” adoptadas por el Tesoro.

Pero esas medidas se acabarán el 17 de octubre, y dejarán al Tesoro con una pequeña cantidad de dinero en relación a sus necesidades de pago.

CRÍTICAS DESDE HARVARD

Médicos de la Universidad de Harvard criticaron ayer la parálisis del gobierno estadunidense y defendieron la reforma de salud, al tiempo que llamaron a sus colegas a imitarlos.

“Debemos dar el ejemplo”, indicó un texto del New England Journal of Medicine, escrito por el redactor jefe de la publicación, Jeffrey Drazen, y su director ejecutivo, Gregory Curfman.

“Antes de la reforma en Massachusetts (sede de Harvard), vimos muchos pacientes arruinados por un accidente o un diagnóstico de cáncer. Salvamos vidas pero las dejamos en bancarrota”, indicó.

“Para nosotros, apoyar la reforma tiene sentido moral y médico”, escribieron Drazen y Curfman, y pidieron a otros médicos que “hagan saber a sus representantes en el Congreso sus puntos de vista. Las voces de ustedes serán parte de la ola que eventualmente lleve a la Cámara de Representantes a actuar”.

La parálisis del gobierno dejó temporalmente sin trabajo a 40 mil empleados del Departamento de Salud y, entre otras, cosas mantiene en espera los preparativos para la temporada de gripe y el tratamiento de nuevos pacientes en clínicas experimentales.

(AFP/Washington)