Obama no está autorizado a tener un iPhone, pero sus hijas sí

El presidente de EU defendió su reforma de salud resaltando que el nuevo seguro les costaría menos al mes que su suscripción de cable o la factura de teléfono, y advirtió que el "sueño ...
Obama lee en su teléfono Blackberry junto a sus hijas Sasha (i) y Malia (d) en Arlington, Virginia, el 24 de noviembre de 2012
Obama lee en su teléfono Blackberry junto a sus hijas Sasha (i) y Malia (d) en Arlington, Virginia, el 24 de noviembre de 2012 (AFP)

AFP, EFE

El presidente de Estados Unidos Barack Obama declaró hoy que no tiene derecho a tener un iPhone por razones de seguridad, pero que sus dos hijas adolescentes son asiduas usuarias del famoso teléfono inteligente. "Por razones de seguridad, no estoy autorizado a tener un iPhone", explicó Obama, que ya reveló en el pasado tener una tableta iPad, ante jóvenes reunidos en la Casa Blanca para convencerlos de contratar un seguro de enfermedad.

Dado que el éxito de su reforma de salud dependerá en gran parte de la adhesión de los jóvenes en buen estado, el presidente explicó que este seguro les costaría menos al mes que su suscripción de cable o la factura de teléfono. "No sé a cuánto ascienden sus facturas. Pero me he dado cuenta de que Sasha y Malia parecen pasar mucho tiempo" en sus aparatos, añadió. "Tengo la impresión de que muchos de ustedes gastan, entre la factura de cable y teléfono, más de cien dólares al mes. Son suficientemente inteligentes para no renunciar a la seguridad (...) de un seguro médico por un costo menor" que éste, afirmó.

Obama, tras su llegada al poder, luchó arduamente para tener el derecho de conservar su teléfono inteligente fetiche, un Blackberry, pero se trata de un modelo especial adaptado por el Servicio Secreto, la policía de élite que le protege, con el fin de evitar en particular la posibilidad de una geolocalización. Blackerry es conocido por su gran seguridad de encriptación, una de las razones por la que todavía es popular en Washington, incluso cuando el dispositivo pierde cuota de mercado frente a otros teléfonos inteligentes como el fabricado por Apple.

El discurso de Obama sobre el seguro de salud es el segundo en dos días, en el marco de una vuelta a la ofensiva sobre el nuevo lanzamiento de la página de internet "Healthcare.gov", principal portal de acceso a la compra de un seguro para los estadunidenses que no lo tienen hasta ahora. El lanzamiento inicial del sitio de internet el 1 de octubre se vio afectado por graves dificultades técnicas, que hicieron que se resintieran las cifras de inscripción de octubre y noviembre.

De otra parte, Obama advirtió hoy de que el "sueño americano está en riesgo" debido a la creciente desigualdad económica en el país, y criticó el "déficit de oportunidades" que sufren los ciudadanos. En un discurso en el progresista Center for American Progress de Washington, Obama subrayó que "las tendencias combinadas de creciente desigualdad y decreciente movilidad suponen una amenaza fundamental para el sueño americano". El mandatario puso cifras a esta desigualdad de ingresos que ha registrado EU en los últimas décadas.

"Desde 1979, cuando acabé la escuela secundaria, nuestra productividad se ha incrementado en más de un 90 %, pero el ingreso de la familia media ha subido menos de un 8 %. El 10 % con más ingresos ya no se lleva un tercio del total, ahora concentran la mitad", dijo Obama. Asimismo, lamentó que la movilidad social en EU "sea menor" que en otros países ricos como Canadá, Francia y Alemania, y que los niveles de desigualdad de ingresos sean comparables "a los de Jamaica y Argentina". Por eso, insistió en que la disparidad de ingresos y la creciente brecha económica suponen el "principal desafío" que enfrenta Estados Unidos en el presente.

"Aunque no podemos prometer igualdad de ingresos, sí tenemos que garantizar igualdad de oportunidades", afirmó Obama, quien aprovechó la ocasión para defender la reforma sanitaria e instar al legislativo a que eleve el salario mínimo, actualmente en 7.25 dólares, como medidas destinadas a aliviar la presión sobre las clases menos favorecidas. El mandatario, que en las últimas semanas ha visto cómo se hundía su popularidad debido a los problemas del lanzamiento de la web de la reforma sanitaria, insistió en que, una vez en pleno funcionamiento, la nueva legislación permitirá reducir notablemente los costes médicos.

"En los tres años desde que aprobamos la ley, el número de estadunidenses con seguro se ha elevado, el ritmo de crecimiento de los precios ha bajado a su nivel más bajo en 50 años, y millones de estadounidenses han conseguido el derecho a acceder al cuidado preventivo gratuito", señaló. Criticó, una vez más, la inacción del Congreso y a los republicanos por incidir más en la necesidad de reducir los déficit fiscales que en los problemas que encaran los ciudadanos de a pie.

"El implacable y creciente déficit de oportunidades es una amenaza mayor que nuestro déficit fiscal en contracción", remarcó Obama, apuntando a uno de los principales caballos de batalla para la oposición republicana, que critica el exceso de endeudamiento federal. Además, el mandatario señaló que las diferencias de oportunidades en EU "no son tanto de raza, como de clase". "Debemos avanzar más allá de la falsa noción de que esto es una cuestión exclusiva de las minorías", agregó. No obstante, al poco de concluir su discurso, la oposición republicana salió rápidamente al paso e insistió en sus críticas a las políticas "fallidas" de Obama.

"El sueño americano está ciertamente ahora más en dudas que hace unas décadas, pero después de cinco años en el cargo, el presidente Obama no puede culpar a otro más que a sí mismo", señaló el republicano John Boehner, presidente de la Cámara de Representantes del Congreso, en un comunicado. Boehner apuntó, como una de las causas de los problemas del país, el hecho de que Obama "promueve más gobierno en lugar de más libertad".

Esta lucha entre republicanos y demócratas en el Congreso, que el pasado octubre obligó al cierre parcial de la Administración federal y colocó al país al borde de la suspensión de pagos, volverá a revivir en las próximas semanas. La razón es que se acerca el nuevo plazo acordado por ambos partidos para alcanzar un pacto presupuestario antes de mediados de enero.