Obama acusa a los pro rusos y advierte a Putin

El mandatario estadunidense afirma que el misil que derribó el avión de Malaysia Airlines fue lanzado de las regiones separatistas de Ucrania.

Washington-Kiev

El presidente estadunidense, Barack Obama, orientó ayer hacia los separatistas del este de Ucrania las sospechas del derribo de un avión de pasajeros en el que murieron casi 300 personas y pidió a Putin que “controle” a sus aliados.

Los primeros observadores internacionales llegaron al lugar del siniestro, donde los bomberos señalaron con palos y pañuelos blancos los lugares donde se encontraban los restos diseminados en varios km2 de las víctimas del avión de pasajeros de Malaysia Airlines, que se estrelló el jueves en el este de Ucrania.

El avión transportaba a 283 pasajeros y 15 tripulantes, incluidos 173 holandeses, 43 malasios, 28 australianos y 12 indonesios, según la aerolínea. Los equipos de rescate habían recuperado hasta anoche 182 cuerpos.

“La evidencia indica que el avión fue derribado por un misil tierra-aire lanzado desde un área en Ucrania controlada por separatistas apoyados por Rusia”, indicó Obama, al referirse a la “tragedia atroz” de la víspera.

La aeronave viajaba a una altitud crucero de 10 mil metros (33 mil pies) en ruta de Ámsterdam a Kuala Lumpur.

Obama pidió al presidente ruso, Vladímir Putin, “tomar el camino que lleve a la paz en Ucrania”.

Putin es quien “tiene el mayor control sobre esa situación (en Ucrania), y hasta ahora, al menos, no lo ha ejercido”, denunció Obama.

El presidente llamó a un inmediato cese al fuego y advirtió a las fuerzas separatistas que no deben tratar de ocultar las pruebas del episodio.

“Nadie puede negar la verdad revelada por las horrorosas imágenes que todos vimos, y los ojos del mundo están en el este de Ucrania, nos aseguraremos de que la verdad salga a luz”, dijo el mandatario desde la Casa Blanca.

Momentos antes de la alocución de Obama, durante una reunión del Consejo de Seguridad de la ONU, la embajadora estadunidense Samantha Power había formulado el mismo tipo de acusaciones contra los rebeldes, al mencionar el disparo de un misil ruso Buk de tipo SA-11.

Power añadió que “se habían localizado a separatistas” el jueves por la mañana en posesión de este tipo de sistema de defensa antiaéreo cerca del lugar donde cayó el avión malasio.

“Dada la complejidad del sistema SA-11, es poco probable que los separatistas puedan servirse de él de forma eficaz sin personal calificado”. Por lo tanto, añadió, “no podemos excluir la posibilidad de una ayuda técnica por parte del personal ruso”.

Sin embargo, Moscú rechazó haber brindado asistencia a los separatistas. El Ministerio de Defensa ruso negó el presunto traslado del sistema de defensa antiaérea Buk al este de Ucrania, informó la agencia de noticias rusa Interfax.

El Consejo de Seguridad de la ONU pidió por su parte “una investigación independiente internacional completa sobre el incidente” en una declaración unánime al inicio de la reunión.

En ese marco, una treintena de observadores de la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) y cuatro representantes de la agencia de aviación ucraniana llegaron ayer al lugar del siniestro.

Después de un breve diálogo, un grupo de insurgentes pro rusos dejó a los inspectores acceder a parte del lugar donde cayó el avión.

“No somos un equipo de investigadores. Estamos aquí para verificar si el perímetro es seguro y si los (restos de) las víctimas son tratados de la forma más humana posible”, explicó a los rebeldes Alexander Hug, miembro de la OSCE.

Interpol anunció el envío de expertos para ayudar en la identificación de las víctimas y EU prometió el envío de investigadores del FBI (Oficina Federal de Investigaciones) y de la Oficina Nacional para la Seguridad en el Transporte (NTSB por sus siglas en inglés).

Las operaciones para recuperar los cuerpos podrían dilatarse debido en parte a problemas técnicos —no habría suficientes cámaras frías en Donetsk, la ciudad más próxima, para los restos— y sobre todo debido a la necesidad de coordinación de las labores entre rebeldes y las fuerzas ucranianas que siguen luchando.

Socorristas que trabajan en el lugar de la tragedia confirmaron el hallazgo de las dos cajas negras.

 Sin embargo, integrantes del servicio de emergencias ucraniano dijeron que los separatistas estaban dificultando las tareas de rescate.

“Obstaculizan el trabajo de los especialistas ucranianos y dicen que quieren llevar las cajas negras y los cuerpos de las víctimas a Rusia”, dijo Serhiy Taruta, gobernador de la región separatista de Donetsk nombrado por Kiev.

El canciller ruso, Serguéi Lavrov, negó que Moscú quiera quedarse con las cajas negras. “Queremos que expertos internacionales investiguen el accidente”, aseguró.

El primer ministro de Holanda, Mark Rutte, exigió una investigación independiente. “Los familiares tienen derecho a que todos los hechos se pongan sobre la mesa”, dijo en La Haya, donde las banderas ondean a media asta, al igual que en todos los edificios públicos del país debido a que el avión de Malaysia Airlines llevaba a 173 holandeses.

En una carta dirigida al premier holandés, Putin se mostró ayer a favor de una investigación “exhaustiva y objetiva” del presunto derribo.

Por su parte, el presidente ucraniano, Petro Poroshenko, pidió a la comunidad internacional ayuda contra la “agresora” Rusia, tras la catástrofe del avión.

Condolencias de México

A través de la Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE), México manifestó ayer por la tarde sus condolencias a las familias de las víctimas mortales del avión de Malaysia Airlines que el jueves cayó en territorio ucraniano controlado por separatistas pro rusos.

El comunicado de la cancillería mexicana hace extensivo su pésame a los gobiernos y a los pueblos de los países de origen de las 198 personas —la mayoría holandeses— que iban a bordo del vuelo MH17.

El día de ayer el canciller mexicano, José Antonio Meade, externó “nuestra más profunda consternación y tristeza ante el reporte del derribo de esta aeronave comercial sobre territorio ucraniano”, agrega la SRE.

El gobierno mexicano también coincidió con el  llamado de las Naciones Unidas, y de su titular el surcoreano Ban Ki-moon, para que se lleve a cabo una investigación internacional “exhaustiva, transparente e independiente”, y así esclarecer los hechos y garantizar “una rendición de cuentas de quienes resulten responsables de este terrible acto”.

(Carolina Rivera/México)