Obama acusa de “cruzada ideológica” a republicanos

El presidente estadunidense fustigó ayer a la oposición por la paralización parcial después de 33 meses de forcejeos del gobierno federal, lo que no ocurría desde hace casi 18 años.
2columnas
2columnas (Milenio)

Washington

El presidente estadunidense, Barack Obama, acusó a los republicanos de lanzar una “cruzada ideológica” y les pidió poner fin a la paralización de servicios del gobierno federal, que dejó a 800 mil empleados públicos de vacaciones forzadas.

En un discurso en la Casa Blanca, Obama dijo ayer que los republicanos lanzaron una “cruzada ideológica” para intentar acabar con su reforma de la salud, en vigor desde ayer y aprobada en 2010, siendo el centro de la disputa por fondos en el Congreso.

“Han paralizado al gobierno en nombre de una cruzada ideológica para negar cuidados de salud asequibles a millones de estadunidenses”, acusó Obama.

Varios servicios públicos quedaron paralizados desde ayer por primera vez en casi 18 años, tras el fracaso de las negociaciones entre republicanos y demócratas para consensuar el presupuesto para el ejercicio fiscal 2013-2014.

La situación podría empeorar dentro de dos semanas si no hay acuerdo sobre el límite legal de endeudamiento del país.

Desde ayer unos 800 mil empleados públicos de servicios considerados no esenciales, de un total de dos millones, deberán quedarse en casa sin sueldo hasta nueva orden y se cerrarán parques nacionales, museos y monumentos, incluso la emblemática Estatua de la Libertad.

“Aprueben un presupuesto y terminen la parálisis”, exigió Obama.

Gobierno al mínimo

Pese a las intensas negociaciones entre el Senado con mayoría demócrata y la Cámara de Representantes, dominada por los republicanos, ningún proyecto de ley pudo ser adoptado a la medianoche menos un minuto del lunes al martes, cuando terminaba el ejercicio fiscal anterior.

En consecuencia, la Casa Blanca ordenó que las dependencias federales cesaran parcialmente sus actividades y enviaran a sus casas, sin sueldo, al personal “no esencial” al que no se puede pagar.

El Parque Nacional de Yosemite (California) estaba cerrado ayer, mientras que en Washington la entrada estaba vedada a los monumentos históricos. Los republicanos de la Cámara baja sugirieron un abordaje puntual: pasar leyes para reabrir las agencias oficiales una por una.

Ayer estudiaban someter a votación medidas correspondientes a los parques, museos y monumentos nacionales; el departamento dedicado a los veteranos de guerra; y las operaciones para financiar el funcionamiento de la capital federal, sin presupuesto autónomo.

Según un estudio de opinión de la universidad Quinnipiac, 77 por cuento de los encuestados atribuye a los republicanos la responsabilidad por la crisis. Solo 22 por ciento apoya la estrategia republicana.

En medio de la pulseada, el presidente Obama promulgó una ley que garantiza el pago a militares.

Al margen del impacto concreto del shutdown (cierre) del gobierno federal, su efecto en los mercados mundiales apenas fue perceptible. Wall Street y la mayoría de las bolsas europeas y asiáticas cerraron con alzas.

Pero los expertos miran con inquietud otra fecha: si antes del 17 de octubre no se llega a un acuerdo sobre la deuda federal, EU podría verse incapacitado para enfrentar sus obligaciones financieras y hallarse así en default sobre parte de su deuda.

Lucha de más de dos años

El fracaso del Congreso corona 33 meses de forcejeo permanente entre demócratas y republicanos sobre el presupuesto.

Unos y otros se han acusado mutuamente del fracaso. “Es una vergüenza que estas personas, elegidas para representar al país, acaben representando al Tea Party (ala conservadora del Partido Republicano) y a los anarquistas”, bramó Harry Reid, el jefe de la mayoría demócrata del Senado.

En respuesta, el legislador republicano Ted Poe publicó en Twitter: “Estamos en esta situación porque el presidente y los demócratas del Senado querían este resultado desde el inicio”.

La razón de fondo del bloqueo es el financiamiento de la llamada “Obamacare”, la emblemática reforma del sistema de salud del presidente Obama votada en su primer mandato, refrendada por la Corte Suprema y que los republicanos quieren bloquear.

La consultora económica IHS Global Insight calculó ayer que el efecto económico del cierre podría traducirse en 300 millones de dólares diarios de costo para las arcas públicas.

Arrancan los mercados de seguros médicos

El presidente Obama destacó la “histórica” apertura de los llamados “mercados de seguros médicos”, una de las disposiciones clave de la reforma sanitaria promulgada en 2010 y que comenzaron a funcionar ayer con algunas demoras y problemas menores.

La puesta en marcha de esos mercados coincide con el inicio de la paralización parcial de las actividades de la Administración federal, que el ala más conservadora del Partido Republicano sujeta a la anulación de la reforma.

Según la reforma, los casi 48 millones de personas (cerca de 15 por ciento de la población) que no tienen un seguro médico en EU podrán acceder a uno a precios asequibles y, en algunos casos, beneficiarse de subsidios federales.

En 34 de los 50 estados del país el gobierno federal regulará total o parcialmente el funcionamiento de esos mercados, que estarán abiertos durante seis meses, hasta finales de marzo.

El objetivo es que el mayor número de personas posible tenga una cobertura sanitaria garantizada para el 1 de enero de 2014, cuando debe entrar en vigor la obligatoriedad del seguro médico, la cláusula fundamental de la reforma sanitaria. (EFE/Washington)

Claves

¿Y los inmigrantes?

Algunos de los legisladores clave de EU en migración se sienten optimistas de lograr una reforma que resuelva la situación de 11.7 millones de indocumentados pese al cierre del gobierno.

“Creo realmente que podemos lograrlo”, dijo el demócrata Chuck Schumer, uno de los miembros del “Grupo de los Ocho” senadores bipartidistas que escribieron una propuesta que incluye la seguridad fronteriza.

Pero la pelota sigue en la Cámara baja, que no ha dado hasta ahora muchas señales de flexibilidad, como se vio ayer.