Obama, “honesto y sin culpas”, afirma Castro

El mandatario cubano se disculpa con su par por el discurso beligerante de la Revolución; habló casi una hora: “me debían unos minutos”, bromea.
Los presidentes se saludan en la Cumbre de las Américas, en Panamá.
Los presidentes se saludan en la Cumbre de las Américas, en Panamá. (Dueñas Castañeda/EFE)

Panamá

Los presidentes Barack Obama y Raúl Castro sostuvieron ayer un histórico diálogo en el contexto de la séptima Cumbre de las Américas, en Panamá, que consolida su decisión de avanzar en la reconciliación de Cuba y Estados Unidos, enemigos por más de medio siglo.

El encuentro se dio en una atmósfera de distensión, en la que el mandatario caribeño salió en defensa de su par estadunidense.

Antes de la cita con Obama, Raúl Castro se había llevado la jornada al generar los aplausos del pleno de mandatarios con un sentido debut en la Cumbre de las Américas en Panamá.

Castro, de 83 años, centró la atención de los jefes de Estado y de gobierno con una larga intervención de 51 minutos, en la que arrancó bromeando por la larga ausencia de Cuba en el foro que reúne a todos los países del continente y en donde tuvo palabras bastante cálidas para Obama.

"Ya era hora de que yo hablara aquí en nombre de Cuba", empezó Castro. "Me dijeron que podía ser un discurso de ocho minutos. Hice un gran esfuerzo y como me deben seis cumbres, seis por ocho, 48", bromeó entre las risas de los asistentes.

Cuba participó por primera vez en la séptima edición del foro creado en 1994 y patrocinado por la Organización de Estados Americanos (OEA).

En su intervención, el hermano menor de Fidel Castro se mostró conciliador y benévolo con Obama, al que vería un poco más tarde en un histórico encuentro.

"Pido disculpas al presidente Obama y a otros por expresarme así; yo mismo le dije que la pasión se me sale por los poros cuando de la Revolución (cubana) se trata", argumentó Castro en referencia a sus habituales críticas por la larga enemistad ideológica con EU.

"Le pido disculpas porque el presidente Obama no tiene ninguna responsabilidad en nada de esto, como los diez (mandatarios) anteriores. Todos tienen deudas con nosotros, menos el presidente Obama", agregó.

"En mi opinión, el presidente Obama es un hombre honesto", elogió Castro. "Admiro su origen humilde y creo que su forma de ser obedece a ese origen", agregó respecto al primer presidente de origen afroamericano de EU.

Sin embargo, Castro recordó también los orígenes del largo conflicto con EU surgido durante la guerra fría. "Hemos soportado grandes penurias", comentó respecto al embargo.

Poco después, a puerta cerrada —por una hora y 20 minutos—, ambos mandatarios conversaron al margen de la Cumbre de las Américas que concluyó ayer.

"Esta es obviamente una reunión histórica (...) Después de 50 años de políticas que fracasaron era hora de intentar algo nuevo", afirmó Obama antes de entrar al recinto donde habló con Raúl Castro.

El líder cubano subrayó por su parte: "Debemos tener mucha paciencia. Ha sido una historia complicada la de nuestros países, pero estamos dispuestos a avanzar" y a "discutirlo todo", incluso "de derechos humanos" y libertad de prensa, agregó.

Una descarga de flashes captó el momento en que se pusieron de pie y estrecharon sus manos. Fue el sello de su decisión anunciada el pasado 17 de diciembre de caminar hacia la reconciliación.

En la plenaria de la Cumbre, Obama aseguró que los "cambios de política hacia Cuba" marcan un antes y un después en las relaciones del hemisferio.

Conciliador y hasta emocionado, Raúl Castro tomó la palabra tras Obama para hablar de un "diálogo respetuoso", aunque con "profundas diferencias" entre ambos países, matizó.

Si bien Obama y Castro se saludaron durante el funeral de Nelson Mandela, en 2013, esta fue la primera vez, en más de cinco décadas, que dialogan un presidente cubano y uno estadunidense.

En las sesiones, Castro dijo también apreciar como un "paso positivo" que Obama esté a punto de decidir sobre la presencia de Cuba en la lista de países patrocinadores del terrorismo del Departamento de Estado, que completan Siria, Irán y Sudán.

El retiro de esa lista allanaría el camino para la reanudación de nexos diplomáticos, pero Cuba reclama el fin del embargo impuesto en 1962 como necesario para normalizar las relaciones. "Este y otros elementos deben resolverse en el proceso de normalización de las relaciones", subrayó.


REUNIÓN “CORDIAL Y RESPETUOSA” CON MADURO

Barack Obama mantuvo un "breve diálogo" con Nicolás Maduro, aseguró Bernadette Meehan, portavoz del Consejo de Seguridad Nacional de EU.

Obama dijo al mandatario sudamericano que el interés de su país "no es amenazar a Venezuela, sino apoyar la democracia, la estabilidad y la prosperidad en ese país y en la región", señaló.

"El presidente Obama expresó su firme apoyo a un diálogo pacífico entre las partes en Venezuela y reiteró que su interés no es amenazar a esa nación", agregó Meehan.

Se temía que las tensiones entre Washington y Caracas afectaran el clima de la Cumbre de las Américas, luego de que hace un mes Obama declaró a Venezuela "amenaza" para la seguridad de EU.

En tanto, Maduro aseguró que llevó a Obama más de 11 millones de firmas reunidas contra esa medida. "Tiendo mi mano para resolver los asuntos" entre EU y Venezuela, manifestó, y exigió derogar el decreto, al que calificó de "desproporcionado".

Funcionarios venezolanos confirmaron la reunión, de la que dijeron fue "cordial y respetuosa".

Varios presidentes de América Latina y el Caribe (el boliviano Evo Morales, el ecuatoriano Rafael Correa y la argentina Cristina Fernández de Kirchner) expresaron su rechazo a las medidas de Estados Unidos contra Venezuela.

La intención de Caracas de incluir en el documento final de la VII Cumbre de las Américas un párrafo sobre las sanciones que EU aplicó a siete funcionarios venezolanos y el decreto que declaró a Venezuela una "amenaza" propició que la reunión de mandatarios terminara sin un acuerdo final de conceso.