Obama dice al rey Abdalá que EU no aceptará "un mal acuerdo con Irán"

El presidente de Estados Unidos garantizó al monarca saudí que los intereses de ambos países "siguen estando alineados" a pesar de las diferencias, en una conversación de dos horas donde ...
Obama (i), durante su entrevista con el rey saudí Abdalá, en Rawdat Khurayim, el campamento en el desierto del monarca, 35 km al noroeste de Riad
Obama (i), durante su entrevista con el rey saudí Abdalá, en Rawdat Khurayim, el campamento en el desierto del monarca, 35 km al noroeste de Riad (AFP)

Riad

Barack Obama aseguró hoy al rey saudita Abdalá que Estados Unidos "no aceptará un mal acuerdo" con Irán y garantizó al monarca que los intereses de ambos países "siguen estando alineados" a pesar de las diferencias. El presidente estadunidense y el rey Abdalá, que hablaron durante dos horas, se refirieron sobre todo al programa nuclear iraní y a la situación en Siria, indicó una fuente diplomática.

La Casa Blanca, antes de la reunión, había asegurado que el presidente quería hablar con el rey de la manera de reforzar "política y militarmente" la oposición siria moderada. Barack Obama llegó hoy a Riad para una corta visita dominada por las demandas sauditas de armar a la oposición rebelde siria, según reconocieron fuentes de la Casa Blanca.

Obama trató de limar asperezas con el rey saudita Abdalá, con el que no oculta diferencias de criterio sobre Siria e Irán. El apoyo a los rebeldes sirios, incluida la entrega de armas, era uno de los principales temas de conversación, reconoció el viceconsejero de seguridad nacional, Ben Rhodes. El encuentro oficial con Abdalá tuvo lugar en un palacio en las afueras de Riad.

"Nuestra relación con los sauditas se ha fortalecido respecto al otoño [pasado], cuando tuvimos algunas diferencias tácticas sobre nuestra política siria", explicó. Riad se irritó el año pasado cuando Obama decidió finalmente no intervenir contra el régimen sirio tras la indignación mundial por su uso de armas químicas.

Arabia Saudita observa también con gran desconfianza los esfuerzos de Washington y de otras potencias para alcanzar un acuerdo con Irán para acotar su programa nuclear. Las relaciones saudo-estadunidenses, que se remontan a ocho décadas, "conocen actualmente tensiones a causa de las posiciones de Washington" en Oriente Medio, declaró a la AFP Abdelaziz al Saqr, director del Gulf Research Centre.

El soberano saudita defenderá nuevamente "con insistencia la cuestión de armar a la oposición" siria, subrayó Saqr. Este analista, cercano a los medios políticos sauditas, advirtió que el reciente acercamiento de Washington con Teherán no debe "realizarse en detrimento de las relaciones con Riad". Arabia Saudita ve con muy malos ojos el acuerdo de noviembre de 2013, que prevé congelar parcialmente el programa atómico de la República islámica a cambio de una flexibilización de las sanciones económicas contra Teherán.

Una preocupación para la dinastía sunita que reina en Arabia Saudita es también que la actitud estadunidense favorezca a los chiitas en esa región del mundo, cuando su vínculo siempre se ha apoyado en una especie de intercambio "petróleo por seguridad". A pesar de todo, las relaciones entre Estados Unidos y Arabia "no llegarán a romperse" vaticinó Anwar Eshki, jefe del Centro de Estudios Estratégicos y Legales de Oriente Medio.

El encuentro puede servir por el contrario "aclarar la atmósfera" entre Obama y Abdalá, añade Paul Sullivan, experto en temas de seguridad y energía en Estados Unidos. "Sean cuales sean las diferencias que tengamos eso no altera el hecho de que esta es una alianza muy cercana e importante", declaró el portavoz de la Casa Blanca, Jay Carney.

Riad se ha reorientado hacia Asia, incluida China, en un aparente esfuerzo para reequilibrar su política exterior. Las relaciones entre Estados Unidos y Arabia Saudita se remontan al final de la II Guerra Mundial, cuando ambos países firmaron un pacto que básicamente establecía la protección de Washington a cambio de petróleo.

Obama ya viajó a Arabia Saudita en 2009, y como en aquella ocasión, un tema recurrente será las negociaciones de paz entre israelíes y palestinos. Egipto, cuyo dramático cambio de régimen no dejó de inquietar a Riad, también estará en el menú de los mandatarios. En Estados Unidos el anuncio de la visita de Obama fue aprovechada por docenas de legisladores para firmar una petición en la que urgen a su presidente a que aborde las "sistemáticas violaciones de los derechos humanos".

Amnistía Internacional también instó mediante un comunicado al presidente estadunidense a que presione al reino ultraconservador, donde un grupo de sauditas ha anunciado que quiere desafiar el sábado la prohibición de conducir para las mujeres. La ONG invitó a Obama a alzar la voz para que los líderes del régimen saudita "pongan fin a la represión de la libertad de expresión, de asociación y de reunión (...), a la discriminación de las mujeres y las minorías y a todas las formas de tortura y malos tratos".