OTAN denuncia el envío de nuevas tropas rusas a la frontera con Ucrania

El parlamento ucraniano ratificó por unanimidad el nombramiento como nuevo canciller de Pavlo Klimkin, que deberá negociar con Moscú poner fin al conflicto en el este que ha dejado ya al menos 356 ...
Miles de ucranianos con los colores de la bandera nacional participan hoy en una pregaria masiva por la paz en Ucrania en el centro de Kiev
Miles de ucranianos con los colores de la bandera nacional participan hoy en una pregaria masiva por la paz en Ucrania en el centro de Kiev (AFP)

Kiev

La OTAN denunció que Rusia ha enviado nuevamente miles de soldados a la frontera con Ucrania, que cuenta desde hoy con un nuevo canciller y se dispone a sellar el acuerdo de asociación con la Unión Europea.

La alerta de la OTAN coincide con la ratificación por unanimidad en el parlamento ucraniano del nombramiento como nuevo jefe de la diplomacia de Pavlo Klimkin, de 46 años, hasta ahora embajador en Alemania que inició las negociaciones con la UE y que ahora representa al presidente Petro Poroshenko en las negociaciones a puerta cerrada con Moscú para poner fin a la crisis en el este separatista.

Las negociaciones y la conversación telefónica del prooccidental Poroshenko y del presidente ruso, Vladimir Putin, habían levantando esperanzas de llegar a una solución a la peor crisis vivida por Ucrania desde su independencia en 1991. Poroshenko anunció el miércoles que ordenará un alto el fuego a sus tropas en el este separatista prorruso para permitir a los rebeldes entregar las armas, una iniciativa respaldada con cautela por Moscú.

Rusia afirmó estar "dispuesta a trabajar" con el nuevo canciller, al que el jefe adjunto de la diplomacia rusa, Grigori Karasin, deseó "suerte" y calificó de "uno de los diplomáticos ucranianos más experimentados". Pero la buena voluntad de Moscú quedó rápidamente en entredicho por las acusaciones del secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, quien denunció el refuerzo de tropas rusas en la frontera con Ucrania.

"Puedo confirmar que vemos una escalada militar rusa, miles de tropas fueron desplegadas en la frontera con Ucrania y hay maniobras militares en los alrededores de Ucrania", afirmó Anders Rasmussen, secretario general de la Organización del Tratado del Atlántico Norte, en un debate en Londres.

"Si estuvieran desplegadas para sellar la frontera y detener el flujo de armas y combatientes, sería positivo. Pero no es eso lo que vemos", añadió, y consideró los movimiento como un "paso atrás lamentable". "Parece que Rusia se reserva la opción de intervenir más", afirmó el danés, amenazando con una "respuesta firme" como "sanciones más importantes".

Los representantes de los guardas fronterizos ucranianos por su parte informaron de una "intensificación de las actuaciones de los grupos rebeldes" cerca de la frontera con Rusia. Las fuerzas ucranianas intensificaron hoy la ofensiva contra los separatistas y estrecharon el cerco sobre el bastión prorruso de Slaviansk, uno de los objetivos militares que quiere cumplir el presidente de Ucrania, Petró Poroshenko, antes de decretar el alto de fuego unilateral que ha prometido.

Más de veinte soldados murieron en enfrentamientos con los rebeldes en el marco de la amplia ofensiva lanzada hoy por el Ejercito contra varias localidades controladas por los prorrusos en el área de Slaviansk, según informaron varios diputados del partido nacionalista Svoboda, integrado en el Gobierno ucraniano.

Las milicias prorrusas reconocieron su retirada desde las localidades de Yámpol y Séversk, al noreste y este de Slaviansk, después de que una gran columna de blindados del Ejercito ucraniano atacara sus posiciones en la zona. "Tenemos muchas bajas y heridos", dijo un portavoz de los rebeldes a las agencias locales, y también denunció que la población civil se ha refugiado en los sótanos de sus casas para huir de la ofensiva.

De acuerdo a las fuentes de los prorrusos, en el ataque participaron unos 20 tanques y 50 vehículos blindados, además de dos batallones de infantería, aviones de asalto Su-25 y artillería de gran calibre. El portavoz de la operación antiterrorista, Vladislav Selezniov, confirmó el inicio de la fase activa de la ofensiva en los alrededores de la ciudad de Krasni Limán, al noreste de Slaviansk y muy próxima a las dos localidades atacadas por las tropas.

"Los guerrilleros se han negado a deponer las armas, por lo que las fuerzas que participan en la operación antiterrorista están reforzando sus posiciones a fin de cercar al enemigo", explicó. Los combates entre los bandos llegaron también a las afueras de la ciudad de Artyomovsk, a unos 30 kilómetros al sureste de Slaviansk, totalmente rodeada por las fuerzas gubernamentales.

La gran ofensiva fue lanzada en la víspera de que Poroshenko presente mañana su plan de arreglo pacífico del conflicto armado que empezó a mediados del pasado mes de abril, cuando Kiev lanzó una operación antiterrorista contra los separatistas prorrusos. La primera medida de este plan, compuesto por otros trece "pasos políticos", en palabras del propio líder ucraniano, será la declaración de un alto el fuego unilateral que debería permitir a los rebeldes deponer las armas e incluso abandonar el país para evitar ser perseguidos.

Sin embargo, el presidente puso hace tres días una condición ineludible para dar ese primer paso: recuperar el control de la frontera con la vecina Rusia, ahora parcialmente en manos de los prorrusos. Tampoco parece que el alto fuego llegue antes de la rendición total de Slaviansk, como parece indicar la ofensiva lanzada hoy, o la liquidación de los milicianos que defienden esa ciudad, escenario de los combates más cruentos desde casi dos meses y prácticamente abandonada por sus habitantes.

"Lo estamos haciendo todo para cerrar Slaviansk en un anillo. Avanzamos, estrechamos el cerco para liquidar a los guerrilleros que se enfrentan con armas a los militares ucranianos", dijo ayer Poroshenko. Desde el inicio de una operación militar el 13 de abril para acabar con la insurrección prorrusa, la violencia ha dejado al menos 356 muertos y amenaza la unidad de esta ex república soviética, tras la anexión de Crimea por parte de Rusia en marzo.

Poroshenko indicó también hoy que firmará el apartado económico del acuerdo de asociación con la Unión Europea (UE) el 27 de junio en Bruselas. La UE y Ucrania habían decidido firmar este acuerdo en noviembre, pero el presidente ucraniano de entonces, el prorruso Viktor Yanukovich, dio marcha atrás, presionado por Moscú, y desencadenó la crisis que provocó su caída.

El gobierno interino presidido por el primer ministro Arseni Yatseniuk había firmado el apartado político de este acuerdo en Bruselas el 21 de marzo. Pero Kiev aplazó la firma del apartado económico porque implicaba levantar las barreras aduaneras ucranianas destinadas a proteger a los campesinos y las acererías del este del país de la competición europea directa.

La firma completa del acuerdo la sacará de la alianza económica liderada por Moscú con algunas antiguas naciones soviéticas. Rusia reiteró hoy de nuevo su amenaza de imponer restricciones comerciales contra Ucrania si firma el conjunto del acuerdo con la UE. Poroshenko quiere mantener a Yatseniuk, un economista de 40 años respaldado por Occidente, y a la mayor parte de su gabinete proeuropeo.

Además de Klimlin, los diputados de Kiev ratificaron también el jueves el nombramiento, por primera vez, de una mujer a la cabeza del banco central, Valeria Gontareva, y de un nuevo fiscal general, Vitali Iarema, dos figuras clave en la administración de Poroshenko. El país se encuentra en profunda recesión y acaba de ser salvado de la bancarrota por un plan de ayuda masivo, incluido un crédito del Fondo Monetario Internacional, y debe hacer frente al corte del gas por parte de Rusia desde el lunes.

En el terreno, la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europea anunció hoy que pudo establecer contacto con sus observadores desaparecidos desde finales de mayo en el este de Ucrania y que están todos "ilesos".