OTAN advierte a Rusia que va "por senda peligrosa"

El secretario general de la alianza atlántica condenó la nueva ley rusa que anexiona la península de Crimea a la Federación Rusa, mientras Obama convocó a los líderes del G7 y la UE en La Haya ...
Putin (2d), el primer ministro de Crimea, Sergei Aksyonov (i), el jefe del parlamento crimeo, Vladimir Konstantionov (2i) y Alexei Chaly (d) alcalde de Sebastopol
Putin (2d), el primer ministro de Crimea, Sergei Aksyonov (i), el jefe del parlamento crimeo, Vladimir Konstantionov (2i) y Alexei Chaly (d) alcalde de Sebastopol (AFP)

Washington, Moscú

El secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, condenó hoy la nueva ley rusa que incorpora la península de Crimea a la Federación Rusa y aseguró que Moscú "se adentra en una senda peligrosa". Rasmussen, que se encuentra desde hoy en Washington, emitió un comunicado de condena en el que asegura que "no hay justificación" para las acciones y el camino elegido por el gobierno del presidente ruso, Vládimir Putin, que "solo puede empeorar el aislamiento de Rusia".

"La anexión de Crimea es ilegal e ilegítima y los aliados de la OTAN no la reconocerán", aseguró el secretario general de la Alianza Atlántica antes de cenar hoy con el secretario de Estado estadunidense, John Kerry; el secretario de Defensa, Chuck Hagel, y la asesora de seguridad del presidente Barack Obama, Susan Rice.

Putin y las autoridades crimeas firmaron hoy un tratado de incorporación de la península a la Federación Rusa, tras la celebración de un referendo el domingo que pedía la inclusión de la región autónoma de Ucrania, sede de la flota rusa del Mar Negro. Rasmussen, quien este miércoles intervendrá en dos conferencias en Washington, dijo que Rusia "ha ignorado todas las llamadas para retirarse y mantenerse en línea con las ley internacional y continúa por una senda peligrosa". La OTAN ha reforzado su misión de vigilancia aérea en las repúblicas bálticas, mientras que EU ha enviado cazas a Polonia, para reforzar su compromiso con la defensa colectiva del Tratado del Atlántico Norte.

Putin firmó hoy el tratado que incorpora Crimea a Rusia ajeno a las sanciones occidentales contra Moscú haciendo resurgir los fantasmas de la Guerra Fría. Ucrania y las potencias occidentales condenaron sin paliativos el tratado, firmado al término de un patriótico discurso en el que Putin afirmó que la península siempre fue considerada parte de la patria rusa. Horas después, un militar ucraniano perdió la vida en un tiroteo contra su unidad militar en Simferopol, anunció un portavoz del ministerio de Defensa ucraniano.

El jefe del estado mayor ucraniano llamó por teléfono a su homólogo ruso para denunciar "el apoyo y la participación" de soldados rusos en este tiroteo que dejó dos heridos entre los militares ucranianos. Un miembro de las "fuerzas de autodefensa" prorrusas también perdió la vida en el tiroteo, según una portavoz de la policía local. Crimea dejó hoy de ser territorio ucraniano para convertirse en parte integrante de Rusia, a la que perteneció hasta 1954, pese a que el parlamento ruso todavía debe aprobar una ley en este sentido, lo que se considera un mero trámite.

En Sebastopol, unas dos mil personas se congregaron ante una pantalla gigante para escuchar el discurso de Putin, que fue jaleado con gritos de "¡Rusia, Rusia!". En Kiev, el ministro ucraniano de Relaciones Exteriores convocó al encargado de negocios ruso para transmitirle una protesta por el reconocimiento por Moscú de la "República de Crimea". El presidente ucraniano Olexandre Turchinov acusó a Putin de seguir el ejemplo de la Alemania nazi, que anexionó territorios antes del inicio de la II Guerra Mundial, y el ministro de Justicia Pavlo Petrenko aseguró que Ucrania se reserva el derecho a "nacionalizar" bienes rusos.

Asimismo, los militares ucranianos en Crimea están autorizados a usar sus armas, dijo el ministro de Defensa. Para la ex primera ministra ucraniana Yulia Timochenko, Putin que emplea "métodos de guerra" para "destruir el mundo". La canciller alemana, Angela Merkel, y el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, condenaron, en una conversación telefónica, la decisión de Rusia de anexionarse Crimea, aunque aseguraron que sigue habiendo "un camino claro" para resolver la crisis diplomáticamente, según el portavoz del gobierno alemán.

Obama ha pedido a los dirigentes del G7 y de la Unión Europea que se reúnan la semana próxima en La Haya, al margen de la cumbre sobre seguridad nuclear, para hablar de la situación en Ucrania. El vicepresidente estadunidense, Joe Biden, había calificado la anexión de Crimea de "confiscación de territorio", y amenazó a Moscú con nuevas sanciones, mientras John Kerry, el jefe de la diplomacia, dijo que una eventual incursión de Rusia en el este de Ucrania sería un acto "escandaloso".

"La anexión de Crimea es ilegal e ilegítima y los aliados de la OTAN no la reconocerán", zanjó por su parte el secretario general de la OTAN, Anders Fogh Rasmussen, mientras el ministro de Relaciones Exteriores británico, William Hague, anunció la suspensión de la cooperación militar con Moscú y aseguró que es muy probable que Rusia sea excluida del G8. Previamente, Angela Merkel había calificado de "contraria al derecho internacional" la incorporación de Crimea a Rusia, mientras el presidente francés, François Hollande, exigió una "respuesta europea fuerte y coordinada" en la cumbre europea del 20 y 21 de marzo.

El presidente del Consejo Europeo, Herman Van Rompuy, anuló la visita que tenía previsto hacer este miércoles a Moscú. En un discurso muy patriótico y antioccidental, Putin dijo que Rusia no quiere una escisión de Ucrania. "En el corazón y en la conciencia de la gente, Crimea era y es una parte inseparable de Rusia", dijo, afirmando que su país habría "traicionado" a los habitantes de la península si no hubiera respondido a su llamado a protegerlos ante las manifestaciones de Kiev que abocaron en la destitución del presidente Viktor Yanukovich, cercano al Kremlin.

Crimea, que pertenecía a Rusia en tiempos de la Unión Soviética, fue un regalo del entonces presidente Nikita Jruschov a Ucrania en 1954. "No crean a los que les meten miedo sobre Rusia, que gritan que después de Crimea vendrán otras regiones", dijo Putin para tratar de aplacar los temores de aquellos que piensan que puede volver a pasar lo mismo en el este rusófono de Ucrania. "No queremos la escisión de Ucrania, no lo necesitamos", dijo. El jefe del Estado ruso también arremetió contra los occidentales que han adoptado sanciones contra Moscú, al considerar que han "traspasado la línea roja" y se han comportado de "manera irresponsable" en la crisis ucraniana.

Un consejero del Kremlin afectado por las sanciones, Vladislav Surkov, se burló de las sanciones, a las que consideró que eran como un "Oscar de Estados Unidos, en la categoría de 'mejor papel secundario masculino'". Más bien simbólicas, las sanciones anunciadas el lunes afectan a un número limitado de responsables rusos y ucranianos. En la lista de la Casa Blanca hay once personas, mientras que los ministros de Relaciones Exteriores europeos decidieron sancionar con restricciones de visas o congelamiento de haberes a 21 responsables ucranianos y rusos.

No obstante, las sanciones son inéditas en la historia de las relaciones entre la UE y Rusia desde el derrumbe de la Unión Soviética en 1991. Los occidentales, que han excluido la opción militar, esperan el impacto del aislamiento internacional creciente de Rusia. Estados Unidos y la Unión Europea, que figuran entre los principales socios de Moscú, se reservan la posibilidad de imponer sanciones económicas y comerciales. Poco parece importarle a Putin, que ha salido reforzado del referéndum en Ucrania y goza de la mayor cota de popularidad desde la elección presidencial de mayo de 2012.