ONU se vuelca en la ayuda en Nepal antes del monzón

Naciones Unidas cree que la asistencia al país asiático tras el sismo está empezando a dar resultados, mientras todas las agencias intensifican su trabajo antes de la llegada de la temporada de ...

Katmandú

La ONU cree que la canalización de la ayuda que está llegando a Nepal tras el terremoto está empezando a dar resultados, en medio de trabajos de todas las agencias que se apuran en la tarea antes de la llegada del monzón al país.

El principal responsable de la misión de la ONU en Nepal, Jamie McGoldrick, aseguró hoy a Efe que el trabajo va por buen camino y con "enormes" progresos, pero destacó que hace falta reforzar la distribución y lograr que la gente vea resultados.

"Lo prioritario es la distribución, asegurarnos de llegar a las zonas más remotas, las zonas montañosas más remotas, y de que podemos llevar material a las aldeas más lejanas, para la gente; en segundo lugar, que las personas vean que las cosas están llegando", indicó McGoldrick.

El coordinador de Asuntos Humanitarios de la ONU, y por tanto máximo responsable de articular toda la ayuda internacional que llega a Nepal, declaró que han sido capaces "de llevar un montón de cosas a las áreas afectadas" por el sismo del 25 de abril.

Afirmó que la ONU ha logrado traer material por tierra desde la frontera con la India y llevarla directamente a donde hace falta, sin pasar por Katmandú, cuyo pequeño aeropuerto se convirtió en un cuello de botella durante los primeros días tras la catástrofe. "Creo que esos son avances enormes", añadió.

Las Naciones Unidas han abierto seis centros logísticos en Nepal para descentralizar la ayuda que llega al país a través del aeropuerto de Katmandú, que está completamente congestionado.

El portavoz de la Oficina de Coordinación de Asuntos Humanitarios (OCHA), Leszek Barczak, manifestó a Efe que ya disponen de equipos sobre el terreno y que está llegando más ayuda por tierra desde la India hacia Gorkha, Chautara, Birgunj, Bharatpur, Deurali y Dhulijel, además de Katmandú.

McGoldrick subrayó que muchos de los productos que han estado solicitando han empezado a llegar y a ser distribuidos. "Los elementos claves que hemos estado pidiendo -material de refugio, suministros de comida, de higiene-, todas estas cosas están empezando a ser descargadas en esas zonas y es muy importante", aseveró.

Pero McGoldrick recordó la urgencia de encontrar soluciones ante la llegada del monzón en cuatro semanas y lograr un canal de distribución. "En ese periodo debemos proporcionar todo el material necesario para que la gente sobreviva durante todo el invierno y la estación de lluvias", agregó.

El trabajo de la ONU se vuelca en diferentes áreas que van desde la distribución de alimentos y el envío de ayuda médica hasta la información a la población por medio de mensajes de teléfono móvil o radio.

"Este es un país con mucha cultura de la radio y eso nos sirve para poder comunicarnos con la gente", explicó el oficial de comunicaciones con las comunidades de OCHA para Asia y el Pacífico, Stewart Davies.

Relató que se trabaja en la rehabilitación y recarga de las antenas de telefonía móvil y que voluntarios están subiendo con equipos a cuestas para tratar de colocar señal de radio en el aire, con estaciones temporales. "Si se hace bien, puedes llegar al 99 % de la población", subrayó.

También la Organización Mundial de la Salud está coordinando a 120 equipos internacionales sobre el terreno, que trabajan con alrededor de otros 100 grupos nepalíes, según comentó a Efe el coordinador de los equipos médicos internacionales de esta organización en Nepal, Ian Norton.

El Programa Mundial de Alimentos (PMA) informó de que ha repartido comida a unas 267 mil de las 1.4 millones de personas necesitadas de ayuda alimentaria tras el terremoto.

Nepal trata de seguir adelante tras el seísmo que el pasado día 25 golpeó quince distritos del país con saña, incluyendo Katmandú, y dejó al menos 7,675 muertos y 16,390 heridos según los últimos datos del Gobierno nepalí, además de 2.8 millones de desplazados internos.

El Gobierno del país asiático ha decidido que a partir de ahora se construirán casas a prueba de sismos y se creará un Ministerio de Desastres para hacer frente a este tipo de crisis.

Lo que aún no se ha decidido es si la temporada de escalada en el Everest será cancelada este año, después de que los expertos que preparan las rutas de ascensión lo hayan recomendado. "El Gobierno tiene que tomar todavía una decisión formal", dijo a Efe el director general del Departamento de Turismo de Nepal, Tulsi Gautam.

Según los últimos datos oficiales del Gobierno, el terremoto del pasado día 25 abril causó al menos 7,557 muertos, 14,409 heridos y 2.8 millones de desplazados internos, así como la destrucción de unas 200 mil edificaciones y daños a otras 190 mil.

Ese terremoto de 7.8 grados en la escala abierta de Richter ha sido el de mayor magnitud registrado en Nepal en 80 años y el peor en la región en una década, desde que en 2005 otro sismo ocasionara más de 84 mil muertos en Cachemira.