ONU alerta contra compra de petróleo a los yihadistas de Siria e Irak

El Consejo de Seguridad advirtió que comprar combustible a grupos como el EI o el Frente Al Nostra podría suponer sanciones, mientras al menos 15 civiles murieron hoy en Alepo.
Un niño sirio extrae agua de un pozo en la ciudad de Duma, cerca de Damasco
Un niño sirio extrae agua de un pozo en la ciudad de Duma, cerca de Damasco (AFP)

Nueva York, Damasco

El Consejo de Seguridad de Naciones Unidas apoyó hoy una propuesta de Rusia que busca prohibir el comercio de petróleo con grupos yihadistas de Siria e Irak.

Los quince países miembro del Consejo de Seguridad lanzaron hoy una advertencia en una declaración conjunta, señalando que toda compra de petróleo a grupos como los yihadistas ultra-radicales del Estado Islámico (EI) y del Frente Al Nosra, rama siria de Al Qaeda, podría ser objeto de sanciones.

"Tales acuerdos constituyen un apoyo financiero a los terroristas y podrían implicar nuevas sanciones", alertó el Consejo. El gobierno del presidente sirio Bashar al Asad está sometido a un embargo internacional sobre el comercio del petróleo y armas. El Observatorio sirio de derechos humanos (OSDH) afirmó la semana pasada que el EI vendía petróleo y gas a comerciantes iraquíes.

El EI tomó el control de vastas regiones del norte y oeste de Irak durante la fulgurante ofensiva lanzada el 9 de junio, impidiendo a Bagdad exportar su petróleo por el oleoducto dirigido a Turquía o por la ruta hacia Jordania.

En Siria, al menos quince civiles, entre ellos seis niños, murieron en bombardeos nocturnos de la aviación siria y disparos de obuses rebeldes en Alepo, ciudad del norte del país, informó hoy el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH). "Al menos nueve civiles, entre ellos tres niños, murieron en la noche en la explosión de dos barriles de explosivos en el barrio de Chaar", controlado por los rebeldes, en Alepo, indicó el OSDH, que señaló que se trata de un balance provisorio, debido a que hay muchos heridos.

Otros seis civiles, entre ellos tres niños y una mujer, murieron en el barrio de Jabiriyé, bajo control del gobierno, por la explosión de un obús. Mientras, el presidente sirio, Bashar al Asad, acudió hoy a la oración de la fiesta del Eid al Fitr, que marca el fin del Ramadán, en una mezquita en Damasco a pesar de los disparos de mortero, mostró la televisión.

Las imágenes de la televisión siria mostraron la llegada de Asad a la mezquita de Al Jeir, en Muhajirin, un barrio del noroeste de la capital, donde vive. Le dio la bienvenida el muftí de Siria, Mohamad Badredin Hasun. Al finalizar la oración, decenas de fieles se precipitaron sobre Bashar al Asad para saludarle y algunos le dieron la mano, según las imágenes emitidas por la televisión.

Varios obuses cayeron durante la mañana en la capital, entre otros en Muhajirin, indicó por su parte la ONG Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).