Una ONU pesimista reclama a las potencias actuar en Siria

El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, reconoció que el proceso político "está en crisis" y el mediador internacional, Lajdar Brahimi, admitió la "decepción" hasta ahora por ...
Una multitud toma parte en una vigilia con velas por el tercer aniversario de la guerra en Siria, en el Campidoglio de Roma
Una multitud toma parte en una vigilia con velas por el tercer aniversario de la guerra en Siria, en el Campidoglio de Roma (AFP)

Nueva York, Damasco

La situación sobre el terreno y las pocas perspectivas de una solución negociada llevaron hoy a la ONU a mostrar todo su pesimismo sobre Siria, y a llamar a las potencias internacionales a actuar para revivir las conversaciones de paz cuando el conflicto inicia su cuarto año. El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, reconoció abiertamente que el proceso político "está en crisis" y el mediador internacional, Lajdar Brahimi, admitió la "decepción" que han supuesto por ahora las conversaciones de paz de Ginebra. Mientras la vía diplomática continúa bloqueada, Siria entra en el cuarto año de guerra sin perspectivas de que ninguno de los dos bandos se imponga por la vía militar y, por tanto, con un oscuro panorama para la población.

En un discurso ante la Asamblea General de la ONU, Brahimi describió el atasco que vive el proceso y la total falta de avances registrada en la última reunión. "Tuve que aceptar que no íbamos a ningún sitio. Esperaba que la segunda ronda fuera mejor que la primera. No lo fue, de hecho fue peor", explicó el diplomático argelino. Además, reconoció que desde que se puso fin a ese encuentro el pasado 15 de febrero las perspectivas han empeorado por varias acciones del Gobierno contra miembros de la oposición y por la posible convocatoria de elecciones presidenciales.

Según Brahimi, "existen todas las razones para temer que las elecciones presidenciales en Siria bajo las circunstancias actuales cerrarían la puerta a las negociaciones de Ginebra en el futuro inmediato". "Dudo mucho que una elección y otro mandato de siete años para el presidente Bashar al Asad pongan fin al sufrimiento insoportable de los sirios, detengan la destrucción del país y restablezcan la armonía y la confianza en la región", añadió.

El negociador jefe de la coalición opositora, Hadi al Bahra, confirmó también, en una rueda de prensa en la sede de la ONU, esta idea de que unos comicios supondrían para los rebeldes un ataque frontal al proceso de paz. El Parlamento sirio está debatiendo actualmente los artículos de una nueva ley electoral, que tiene como objetivo regular las próximas presidenciales, cuya fecha no se ha fijado aún.

Los comicios podrían celebrarse en junio o julio, según aseguró hoy el embajador sirio ante la ONU, Bashar Jafari, en declaraciones a los periodistas. Tanto los representantes del régimen como los de la oposición aseguraron hoy que siguen dispuestos a negociar, pero volvieron a culparse mutuamente del fracaso registrado hasta ahora.

De las críticas tampoco se libraron hoy las potencias internacionales y la propia ONU, a quien los rebeldes acusan de pasividad y Damasco de no ser imparcial. Incluso Ban Ki-moon se mostró hoy muy crítico con la respuesta de la comunidad internacional tras tres años de conflicto. "¿Cuántas reuniones más tenemos que convocar? ¿Cuántos discursos debemos dar para narrar la última matanza? El mundo ha agotado las palabras para describir la pesadilla. ¿Cuándo se le agotarán las excusas y finalmente se actuará para terminar esto?", se preguntó el secretario general de la ONU.

Ban hizo un llamamiento específico a Rusia y Estados Unidos -los impulsores de la Conferencia de Ginebra- para que den un nuevo ímpetu al proceso. Aunque Ban no hizo referencia a ello, la tensión entre las dos potencias por la situación en Ucrania ha tenido ya un impacto negativo en la cuestión siria, según denunció hoy la oposición.

Como poco, el conflicto en torno a Crimea ha dejado en un segundo plano a Siria, como demostró que esta no se mencionara en la reunión que hoy mantuvieron los jefes de las diplomacias de ambas partes, John Kerry y Serguéi Lavrov. Hoy, Ban pidió también a Irán que desempeñe un papel constructivo y haga uso de su influencia sobre Damasco para impulsar una solución política. Con esa intención viajará Brahimi el domingo a Irán, el principal aliado del régimen sirio en la región.

El régimen de Damasco acusó hoy a Brahimi de haberse extralimitado al criticar la próxima celebración de elecciones presidenciales en el país en guerra, según la televisión estatal. "Las declaraciones de Lajdar Brahimi sobre las presidenciales en Siria no se inscriben en su misión (...) Brahimi debe respetar su rol como mediador, debe ser honesto e imparcial. Sus declaraciones excedieron su misión", afirmó el ministro de Información, Omran al Zohbi, citado por la cadena.

El parlamento sirio aprobó el jueves una nueva ley electoral con vistas a las presidenciales que impide de facto a la oposición en el exilio presentarse contra Bashar el Asad. Los electores deben ser convocados a las urnas en un plazo de entre 60 y 90 días tras el fin del mandato de Asad, el próximo 17 de julio. Poco después, Brahimi indicó en Nueva York que unas elecciones así pondrían fin a las negociaciones destinadas a resolver tres años de conflicto. "Si hay unas elecciones, sospecho que la oposición, toda la oposición, no estará interesada en hablar con el gobierno", dijo.

En Siria, el ejército sirio entró el viernes en la estratégica ciudad de Yabrud, uno de los principales bastiones rebeldes en la provincia de Damasco, al norte de la capital, indicó a la AFP una fuente militar. "El ejército sirio penetró el viernes por la entrada este de Yabrud y avanzaba en la calle principal de la ciudad. Los rebeldes huyen hacia Rankus" al sur, indicó esta fuente. "Si los rebeldes siguen huyendo, la toma de esta ciudad será una cuestión de días", añadió.

El ejército y el movimiento chiita libanés Hezbolá habían tomado el control en las últimas semanas de las colinas cercanas a Yabrud. Si esta ciudad cae en las manos del régimen, sólo quedará bajo el control de los rebeldes Rankus y Fleita (oeste), en la región de Qalamun. Horas antes, el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH) había indicado que el ejército sirio y el Hezbolá estaban a las puertas de Yabrud. La televisión de Estado afirmó que unidades del ejército habían avanzado "hacia Yabrud y controlaban la entrada este, así como la periferia noreste" de la ciudad.

La batalla de Yabrud es crucial para el Hezbolá. El partido chiita libanés quiere bloquear cualquier infiltración rebelde hacia Líbano. El conflicto sirio ha dejado más de 146 mil muertos en tres años.