ONU llama a imponer embargo de armas en Siria

El secretario general de Naciones Unidas, Ban Ki-moon, hizo la petición hoy al Consejo de Seguridad en el marco de un plan para resolver el conflicto, mientras al menos 35 personas murieron hoy en ...
Niños sirios miran desde un minibus tras ser recogidos de la calle por la policía turca, que intenta que los refugiados no pidan limosna en Estambul
Niños sirios miran desde un minibus tras ser recogidos de la calle por la policía turca, que intenta que los refugiados no pidan limosna en Estambul (AFP)

Nueva York

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, solicitó hoy al Consejo de Seguridad imponer un embargo de armas a Siria, en un discurso en el que detalló un plan de seis puntos para resolver el conflicto. "Solicito perentoriamente al Consejo de Seguridad imponer un embargo sobre las armas", declaró Ban en un discurso ante el instituto Asia Society en Nueva York.

"Si las divisiones en el Consejo impiden llegar a un acuerdo en ese plano, conmino a los países a decidir un embargo de manera individual", señaló, agregando que "es esencial frenar el arribo de armas al país". Cuatro resoluciones sobre Siria propuestas por Occidente en el Consejo de Seguridad de la ONU han sido vetadas por Rusia, aliado del régimen de Bashar al Asad.

"Es una actitud irresponsable de parte de potencias extranjeras y organizaciones proveer armamento a las partes del conflicto en Siria que están cometiendo atrocidades", agregó. "Los vecinos de Siria deben ser firmes en prohibir el uso de sus fronteras y de su espacio aéreo para hacer llegar armas a Siria", donde tres años de guerra civil han dejado más de 162 mil muertos.

Sobre las elecciones de junio en las que al Asad fue reelecto como presidente, Ban opinó que no alcanzaron "ni siquiera los estándares mínimos" de credibilidad. El jefe de Naciones Unidas también dijo que la dimensión regional del conflicto y la amenaza de los extremistas debe ser enfrentada, señalando que el flujo de armas y combatientes a través de la frontera avivó la crisis en Irak.

"Los ataques militares contra Estado Islámico en Irak y el Levante (EIIL) podrían tener escaso efecto duradero o incluso ser contraproducentes si no hay un movimiento hacia un gobierno inclusivo en Irak", dijo Ban. "Es imperativo para el gobierno y quienes lo apoyan es asegurar que no se lleven adelante represalias contra las comunidades sunitas en revancha por los bárbaros actos del EIIL", agregó.

Los actos de este grupo extremista plantean una amenaza para todas las comunidades en Irak, opinó Ban, llamando a los sunitas moderados, kurdos y los chiítas a trabajar juntos. "Una guerra sectaria es un desastre para todos, genera un círculo vicioso", opinó.

Mientras, en Siria, al menos 35 personas murieron este viernes en un atentado con coche bomba en la provincia siria de Hama, en el centro del país, informó la agencia oficial Sana. Más de 50 personas resultaron también heridas en este atentado cometido en el pueblo de Al Horra, controlado por las tropas del régimen, informó la agencia, que atribuye su autoría a los rebeldes que luchan contra el régimen de Bashar al Asad.

"Los terroristas [en referencia a los rebeldes, ndlr] hicieron explotar un camión cargado con tres toneladas de explosivos", indicó Sana, que cita una fuente policial. El Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH) informó en un comunicado de 38 muertos, entre civiles y miembros de las fuerzas de seguridad, y más de 40 heridos en el atentado.

El Frente Islámico, una coalición de rebeldes islamistas que luchan para derrocar el régimen de Bashar al Asad, reivindicó el ataque en su cuenta de Twitter y precisó que detonaron a distancia los explosivos colocados en el coche que iban dirigidos contra "concentraciones de milicianos de Asad". Parte de la provincia de Hama se encuentra bajo control de los soldados y otras zonas, en poder de los rebeldes.

En un barrio de Homs (centro), mayoritariamente perteneciente a la confesión alauita de Asad, al menos catorce personas, entre ellas seis civiles, murieron la víspera en la explosión de un coche bomba. El OSDH había indicado inicialmente un total de seis muertos. La televisión estatal imputa este atentado, que no fue reivindicado, a los rebeldes sirios.