ONU pide al gobierno y oposición siria frenar avance yihadista

Paulo Pinheiro, director de la comisión de investigación sobre Derechos Humanos, dijo estar cansado de pedir ayuda que nunca llega a diplomáticos de todo el mundo, EU planifica ya ataques aéreos ...
Un miembro del Estado Islámico, entre los escombros de una casa tras ser derribado un avión militar sirio en Raqa por los yihadistas
Un miembro del Estado Islámico, entre los escombros de una casa tras ser derribado un avión militar sirio en Raqa por los yihadistas (AFP)

Ginebra

Naciones Unidas pidió hoy al gobierno sirio y a la oposición que busquen un compromiso para terminar con tres años y medio de conflicto civil y frenen el avance de los yihadistas. "El ascenso [de los yihadistas del Estado Islámico] enfatiza la necesidad del gobierno y de la oposición para buscar un terreno común" dijo Paulo Pinheiro, el director de la comisión de investigación de Naciones Unidas sobre los derechos humanos en Siria.

Durante la presentación del último informe de la comisión sobre la situación en el país ante el Consejo de Derechos Humanos de la ONU, en Ginebra, Pinheiro admitió estar cansado de pedir una ayuda que nunca llega a diplomáticos del mundo entero. "Hemos seguido la transformación del conflicto hasta la locura actual", explicó, y recordó que él y sus tres colegas de la comisión "hemos implorado en vano a las partes en conflicto y a los estados influyentes para que lleguen a un acuerdo de paz".

En su informe, Naciones Unidas detalla los actos de barbarie cometidos por el Estado Islámico, el grupo yihadista que controla vastos territorios en Siria e Irak y ha declarado la creación de un "califato". Entre los hechos denunciados por la ONU hay masacres, decapitaciones de jóvenes de 15 años, amputaciones, azotes en plazas públicas, el uso de niños-soldado o la lapidación de mujeres acusadas de adulterio, todo ello bajo la mirada de los habitantes, obligados a asistir a estos actos.

Pinheiro recordó que las decapitaciones, como las que sufrieron dos periodistas estadunidenses y un cooperante británico, "también han sido el destino de muchos sirios en plazas públicas del norte y el este del país".

De otra parte, los ataques aéreos que Estados Unidos planifica contra el Estado Islámico (EI) en Siria tendrán como blanco central los "santuarios" e infraestructura de los yihadistas, anunció hoy el secretario de Defensa, Chuck Hagel, durante una audiencia en el Senado.

Retomando afirmaciones del presidente Barack Obama, quien advirtió al EI que "si ataca a Estados Unidos" no gozará de seguridad "en ningún lugar" del mundo, Hagel dijo que los ataques aéreos de su país se centrarán "en los santuarios del Estado Islámico en Siria. Ello abarca sus centros de comando, sus capacidades logísticas y sus infraestructuras".

A su lado, el general Martin Dempsey, principal oficial castrense y al comando del Estado Mayor, advirtió sin embargo que los bombardeos no se parecerán a los ataques a gran escala que acompañaron el inicio de la invasión de Irak en 2003, liderada por Estados Unidos. Esta campaña será, en cambio, "persistente y sostenida", señaló el general Dempsey, quien detalló que asesores militares estadunidenses podrían ser enviados al frente junto al Ejército iraquí si se considera necesario.

"Me dijo (Obama) que evaluará la situación caso por caso", señaló, "si llegamos al punto en el que considere que nuestros consejeros deben acompañar a las tropas iraquíes en su ofensiva contra los objetivos de Estado Islámico, esto es lo que recomendaré al presidente" Obama. Sus declaraciones contrastan con las reiteradas afirmaciones de Obama sobre que no enviaría tropas de combate a Irak, dos años y medio después del retiro de los últimos soldados estadunidenses desplegados en ese país.

Precisamente, la Casa Blanca se apresuró a moderar las declaraciones de Dempsey. Josh Earnest, portavoz de Obama, sostuvo que Dempsey "se basa en un escenario hipotético (...) en la que se haría una recomendación táctica al Presidente sobre el uso de las tropas de tierra". Earnest subrayó al respecto que el despliegue de soldados estadunidenses en áreas de combate no figuraba en la orden del día del gobierno.

En el plano político, el presidente republicano de la Cámara de Representantes de Estados Unidos, John Boehner, apoyó hoy el plan de Obama de armar y entrenar a rebeldes sirios "moderados" para que luchen contra EI y pidió al Congreso que respalde la iniciativa. Actualmente, unos 300 asesores militares de EU respaldan a las fuerzas iraquíes en su lucha contra la ofensiva extremista, y se estima que finalmente puedan sumarse otros 300 consejeros castrenses al área.

Primeros ataques cerca de Bagdad

Desde el 8 de agosto, la aviación militar estadunidense lanzó 167 ataques aéreos contra posiciones yihadistas en Irak. Hasta ahora se desarrollaban en el norte y el oeste del país, pero el lunes, el Centcom, el comando militar estadunidense encargado de Oriente Medio y Asia Central, anunció un primer ataque cerca de Bagdad.

Y en las últimas 24 horas las fuerzas estadunidenses llevaron a cabo nuevos ataques al suroeste de la capital. Otros dos ataques apuntaron a posiciones yihadistas al noroeste de Erbil, la capital del Kurdistán iraquí. En el plano estratégico, Obama se reunió con el general retirado John Allen, encargado de conducir la coalición internacional contra el EI. Según la Casa Blanca, el presidente "insistió en la necesidad de implementar una coalición robusta con amplia participación internacional".

El primer ministro canadiense Stephen Harper anunció que 69 soldados de las fuerzas especiales de su país habían sido desplegados en el norte de Irak para ayudar a las tropas iraquíes a combatir al EI. En la misma región, los combatientes kurdos retomaron siete aldeas cristianas tras combates contra los yihadistas.

En Bagdad, el primer ministro Haidar al-Abadi recibió un duro golpe luego que el parlamento rechazara las candidaturas que propuso para los ministerios de Interior y de Defensa. Por su parte, las rama magrebí (AQMI) y yemení (AQPA) de la red islamista Al Qaeda emitieron un comunicado conjunto pidiendo a sus "hermanos muyahidines en Irak y el Levante dejar de matarse entre ellos y unirse contra la campaña de Estados Unidos y su coalición diabólica".

Este mensaje se refiere a divergencias entre el EI, que tomó distancia de Al Qaeda y proclamó el califato sobre una parte de Irak y de Siria, y el frente Al-Nusra, la rama siria de Al Qaeda, que sigue siendo fiel al jefe de la organización Ayman Al Zawahiri.