ONU denuncia que sus resoluciones se violan en Siria

La responsable de Naciones Unidas para Asuntos Humanitarios, Valerie Amos, afirma que los crímenes aumentan mientras sigue el asedio a las ciudades y se impide la ayuda a la población.
Varios niños sirios refugiados de la guerra van juntos al colegio del campo de refugiados de Mafraq, en Jordania
Varios niños sirios refugiados de la guerra van juntos al colegio del campo de refugiados de Mafraq, en Jordania (EFE)

Nueva York

La responsable de la ONU para Asuntos Humanitarios, Valerie Amos, aseguró hoy que las resoluciones aprobadas por el Consejo de Seguridad para tratar de mejorar la situación de los civiles en Siria están siendo violadas y los crímenes en el país no dejan de empeorar.

Amos señaló en concreto que, diez meses después, las demandas hechas por el máximo órgano de decisión de la ONU en la resolución 2139 no han sido escuchadas en absoluto. Ese texto, aprobado por unanimidad en febrero, exigía a las partes que detuviesen el asedio sobre las ciudades y permitiesen el acceso de la población a la ayuda, entre otras cosas.

"Las partes del conflicto siguen ignorando los principios más básicos de humanidad. En muchos lugares de Siria el nivel de violencia ha empeorado y los civiles pagan un alto precio", señaló la jefa humanitaria de la ONU ante el Consejo de Seguridad.

Entre otras violaciones, Amos señaló el uso de bombas de racimo sobre ciudades por parte del Gobierno, atentados por parte de la oposición contra civiles, detenciones arbitrarias, ataques contra hospitales y el sitio de poblaciones por ambos bandos.

Además, la diplomática llamó la atención sobre el aumento de los abusos contra niños y mujeres, especialmente por parte del Estado Islámico. Amos señaló supuestas ejecuciones públicas, crucifixiones y decapitaciones de menores a manos de los yihadistas, así como el uso de niños en acciones de combate.

También denunció el aumento de las violaciones, el secuestro de niñas que luego son sometidas a abusos sexuales y los cada vez más habituales matrimonios forzados.

Desde que en febrero el Consejo de Seguridad aprobó la resolución 2139, el número de muertos como consecuencia del conflicto ha pasado de unos cien mil a cerca de 200 mil, recordó Amos, que señaló que hay en el país alrededor de un millón de heridos por los combates.

A día de hoy, unos 12.2 millones de sirios necesitan ayuda humanitaria, un aumento de 2.9 millones en los últimos diez meses, apuntó. En los próximos días está previsto que el Consejo apruebe una renovación hasta enero de 2016 de la resolución 2165 con la que en julio dio seguimiento a su anterior iniciativa y autorizó a las agencias humanitarias a dar apoyo a través de cruces fronterizos sin permiso del Gobierno de Damasco.

Un texto con ese fin fue presentado hoy oficialmente por Australia, Jordania y Luxemburgo, informó la delegación de este último país. Mientras, el representante de la ONU Ramzi Ezedine, "número dos" del mediador internacional para Siria, Staffan de Mistura, se ha reunido en Damasco con responsables de este país para abordar el plan para detener la violencia en Alepo, dijo hoy una fuente de este organismo.

La portavoz de De Mistura, Juliette Touma, informó a Efe a través de un correo electrónico de que Ezedine, de nacionalidad egipcia, sigue en la capital siria, donde está llevando a cabo contactos sobre ese plan, aunque no precisó con quiénes se ha entrevistado.

La visita de Ezedine, que llegó el sábado a Damasco, se está desarrollando de forma discreta, ya que ni la ONU ni los medios de comunicación oficiales están informando de su agenda.

De Mistura anunció el pasado 30 de octubre ante el Consejo de Seguridad de la ONU su iniciativa de crear "áreas de exclusión" en Siria en las que cesen las hostilidades, para poder así resolver los asuntos humanitarios y dar pie a soluciones políticas.

Plan en Alepo

Planteó iniciar el plan en Alepo, localidad dividida en barrios en manos del régimen y de la oposición, para luego extender ese modelo a otras partes del país. El régimen de Bashar al Asad ya se mostró el mes pasado dispuesto a cooperar para poner en marcha la propuesta de De Mistura, quien estuvo en Damasco para exponer la iniciativa al presidente sirio.

La principal alianza política de la oposición, la Coalición Nacional Siria (CNFROS), está analizando la propuesta, mientras que el Consejo Militar del Ejército Libre Sirio (ELS) en Alepo condiciona su aceptación a que se cumplan una serie de requisitos, como la marcha de Al Asad del poder.

De Mistura reemplazó este verano al argelino Lajdar Brahimi como mediador para Siria y ha hecho ya varias visitas a la región con el fin de intentar detener la guerra que comenzó en marzo de 2011.

Veinte civiles muertos

Al menos veinte civiles murieron hoy por bombardeos de aviones gubernamentales en las provincias de Idleb y de Deir al Zur, en el norte de Siria, informó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos. Once de los fallecidos, entre ellos cinco menores, perdieron la vida en ataques aéreos del régimen en los pueblos de Mohsen y Jasham, en el este de Deir al Zur.

Esas zonas están bajo el control del grupo yihadista Estado Islámico (EI), que proclamó un califato en Irak y Siria a finales de junio. Otro nueve civiles perecieron tras bombardeos similares en el pueblo de Kafr Tejarim, próximo a la ciudad de Yisr al Shugur, en Idleb.

Por otro lado, continúan los combates entre grupos islamistas, entre los que figura el Frente al Nusra, filial de Al Qaeda en Siria, y las fuerzas gubernamentales al norte de Alepo, donde al menos catorce insurgentes murieron hoy. Los choques se concentran en la zona de Al Malah, próxima a la población de Al Handarat, donde ayer fallecieron 34 combatientes islamistas.

Los soldados están respaldados por militantes del grupo chiíta libanés Hizbulá, así como por milicianos iraníes y palestinos de las Brigadas Al Quds. Por esa área pasa una de las vías de suministros de los rebeldes que se encuentran en el interior de la ciudad de Alepo, dividida en barrios en manos del régimen y la oposición.