ONU denuncia la "anexión" rusa de Crimea

La Asamblea General de Naciones Unidas aprobó por clara mayoría una resolución no vinculante en defensa de la integridad territorial de Ucrania y en la que América Latina se mostró muy dividida, ...
Seguidores del derechista Pravyi Sector (Sector Derecha) bloquean la entrada al parlamento ucraniano y reclaman el cese del ministro del Interior
Seguidores del derechista Pravyi Sector (Sector Derecha) bloquean la entrada al parlamento ucraniano y reclaman el cese del ministro del Interior (AFP)

Nueva York

La Asamblea General de la ONU aprobó hoy por una clara mayoría una resolución no vinculante en defensa de la integridad territorial de Ucrania que denuncia la "anexión" rusa de Crimea, en una votación que mostró a América Latina muy dividida. La resolución presentada por Ucrania y apadrinada por las potencias occidentales, obtuvo cien votos a favor, once en contra y 58 abstenciones.

Ucrania recurrió a la Asamblea General, órgano en el que pueden votar los 193 países miembros de la ONU, tras el veto de Moscú a esta cuestión en el Consejo de Seguridad el 15 de marzo, un día antes del referéndum en el que Crimea decidió incorporarse a la Federación Rusa. Ucrania y las potencias occidentales han declarado ilegal al referéndum. A diferencia del Consejo de Seguridad, las resoluciones de la Asamblea General no son vinculantes, por lo que la votación es más bien simbólica.

Estados Unidos y los países de la Unión Europea votaron a favor, al igual que Chile, Colombia, Perú, México, Panamá, Costa Rica y Honduras. Entre quienes votaron en contra de la resolución estuvieron Venezuela, Bolivia, Nicaragua y Cuba, además de Rusia. Se abstuvieron en cambio China, India, Brasil, Argentina, Uruguay, Ecuador, Paraguay y El Salvador, entre otros.

"Estoy muy satisfecho con el voto. Una inmensa mayoría de naciones del mundo apoyó esta resolución", dijo el ministro ucraniano de Relaciones Exteriores, Andrii Deshchytsia, presente en Nueva York para defender el texto. Antes, al abrir la sesión en el hemiciclo de la sede de la ONU, Deshchytsia denunció que Crimea fue "anexado de manera forzosa por un país que antes se había comprometido a garantizar la integridad territorial de Ucrania" según el Pacto de Budapest de 1994, en el que Kiev renunció a su arsenal nuclear.

Más aún, afirmó que la "agresión meticulosamente calibrada" fue llevada a cabo por "un país miembro permanente del Consejo de Seguridad en el que la ONU ha confiado y dado responsabilidad para el mantenimiento de la paz y la seguridad mundial". "Lo que ocurrió en mi país es una violación directa de la Carta de las Naciones Unidas. Estoy seguro de que este voto ayudará a disuadir nuevas agresiones", agregó.

De su lado, el embajador ruso Vitali Churkin, clamó una "victoria moral" de la diplomacia de su país, argumentando que "casi la mitad" de los Estados miembros de la ONU se negaron a apoyar la resolución. "Un creciente número de países está empezando a entender la complejidad de la situación y los motivos detrás de las acciones de Crimea y la Federación Rusa", explicó a la prensa.

En el recinto, Churkin respondió a las acusaciones de Ucrania y Occidente denunciando una "resolución de la confrontación" y pidiendo a la comunidad internacional que "respete la decisión de Crimea como la respetó" Moscú. Churkin afirmó que la "violencia" se había convertido "en norma de la vida política en Ucrania", tras la destitución del presidente prorruso Viktor Yanukovich en febrero pasado, que motivó la intervención de Moscú.

De su lado, la embajadora estadunidense Samantha Power advirtió sobre el "mundo peligroso" que espera en caso de que se acepte la "coerción" como instrumento para aplicar el principio de autodeterminación. Del lado de América Latina, hablaron representantes de varios países, entre ellos Brasil y Cuba, el primero con una postura ambigua que marcó su abstención y el segundo con un discurso crítico hacia Estados Unidos y la OTAN por inmiscuirse en la zona histórica de influencia rusa.

"Brasil apoya todos los esfuerzos para una solución pacífica de la crisis e invita a la partes a un diálogo inclusivo", dijo Antonio Patriota, reflejando la posición de varios socios de la región, que han evitado pronunciarse abiertamente sobre la cuestión. La crisis en Ucrania y la incorporación de Crimea en la Federación Rusa han desatado una fuerte crisis internacional. Estados Unidos y la Unión Europea (UE) han impuesto sanciones económicas a Moscú con el objetivo de que revea su posición.

De otra parte, el Congreso estadunidense aprobó hoy un proyecto que permitirá garantizar un préstamo de mil millones de dólares a Ucrania y sancionar a responsables rusos, mientras que el Departamento de Estado anunció la suspensión de exportaciones de bienes y servicios de defensa a Rusia. Tanto el Senado como la Cámara de Representantes aprobaron casi por unanimidad un proyecto de ley cuyo examen se retrasó durante varias semanas debido a divergencias sobre una cláusula que ratifica una reforma del Fondo Monetario Internacional y que fue finalmente retirada.

El texto aprobado autoriza al presidente, Barack Obama, a imponer, a discreción, sanciones como el congelamiento de haberes o la prohibición de visados a ciudadanos rusos y ucranianos responsables de violaciones de derechos humanos o de corrupción en Ucrania, así como contra quienes actuasen contra la soberanía o la integridad territorial de Ucrania. Estos criterios son más amplios que aquéllos que aplicó Obama contra 31 rusos y ucranianos la semana pasada.

"La manera en que la Unión Europea y Estados Unidos actúen enviará un mensaje muy claro a los actores del mundo entero y espero que sea un mensaje fuerte", declaró el senador demócrata Robert Menendez, coautor de la ley y a quien Moscú sancionó la semana pasada. La ley prevé asimismo para Ucrania y otros Estados de Europa central y oriental, una ayuda de 50 millones de dólares en 2015 a favor de la democracia, la gobernanza y la sociedad civil, además de cien millones de dólares a lo largo de tres años destinados a cooperación en materia de seguridad.

Poco después, el Departamento de Estado anunció la suspensión de exportaciones a Rusia de bienes y servicios en materia de defensa, en represalia a la incorporación de Crimea a este país. "El Departamento de Estado suspendió la entrega de permisos para la exportación de artículos y servicios de defensa a Rusia", declaró la portavoz adjunta del Departamento Marie Harf. Este congelamiento entró en vigor el 24 de marzo y "se mantendrá hasta nuevo aviso", añadió Harf, aunque sin detallar qué "artículos de defensa" ni qué mercado representaban.

"Hemos tomado varias medidas para responder (a los hechos que involucran a Crimea); ésta sólo es la más reciente", insistió la portavoz. Más temprano esta semana la Oficina de Industria y Seguridad (BIS) que depende del departamento de Comercio estadunidense, había anunciado que desde el 1 de marzo pasado ya no expedía autorizaciones de venta de bienes y tecnología de uso doble, civil y militar, a Rusia.

Mientras, Rusia apostó cerca de cien mil soldados a lo largo de su frontera con Ucrania, afirmó hoy el presidente del consejo de seguridad nacional ucraniano, una cifra muy superior a los 20 mil hombres evocados por Estados Unidos. "Cerca de cien mil soldados están apostados en la frontera con Ucrania. Están listos para atacar desde hace varias semanas", declaro Andrei Parubi durante una intervención retransmitida por internet desde Kiev con el Atlantic Council, un centro de reflexión con sede en Washington.

"Las tropas rusas no están sólo en Crimea, están a lo largo de toda la frontera. Están al norte, al este, al sur", insistió Parubi. "Cada día, cada noche, prevemos que haya un ataque enorme en el territorio de Ucrania continental y nos preparamos para ello", añadió el jefe del consejo de seguridad nacional. Una autoridad estadunidense de Defensa opinó sin embargo que las cifras mencionadas por Parubi parecían "demasiado elevadas", en declaraciones bajo condición de anonimato a AFP.

La víspera, el Pentágono informó que unos 20 mil soldados rusos estaban concentrados en la frontera con Ucrania, equipados con las unidades necesarias para una operación militar. Esta información había sido desmentida el domingo por Rusia.