ONU confirma a italo-sueco De Mistura como enviado en Siria

Ban Ki-moon, secretario general de Naciones Unidas, anunció que había hecho extensas "consultas" antes del nombramiento, mientras Damasco reclama a la ONU condenar una masacre de 14 civiles en ...

Nueva York, Damasco

El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, anunció hoy la confirmación del diplomático ítalo-sueco Staffan de Mistura, como el nuevo enviado especial encargado de buscar una solución al conflicto sirio. De Mistura reemplaza a Lakhdar Brahimi, quien renunció en mayo tras dos rondas de negociaciones que no arrojaron resultados, mientras el conflicto cumplía cuatro años y sumaba más de 170 mil muertos según una ONG opositora.

Ban Ki-moon dijo que había hecho "extensas" consultas, entre otras a autoridades sirias, antes de proceder a la confirmación. El jefe de la ONU también se asesoró con la Liga Árabe antes de nombrar al egipcio Ramzy Ezzedine Ramzy como enviado adjunto para Siria. "El enviado especial proveerá sus buenos oficios para poner fin a la violencia y las violaciones a los derechos humanos, y promover una solución pacífica a la crisis siria", dijo Ban a los periodistas.

Ramzy es un diplomático egipcio y ex subsecretario de Relaciones Exteriores. Ban pidió a la comunidad internacional, en particular al Consejo de Seguridad y a las partes en conflicto en Siria, que permitan que Mistura haga su trabajo. De Mistura ha trabajado con las Naciones Unidas en áreas de conflicto como Somalia, Oriente Medio, los Balcanes, Nepal, Irak y Afganistán.

El secretario de Estado de Estados Unidos, John Kerry, celebró hoy la confirmación del italiano Staffan de Mistura. Kerry destacó en un comunicado que De Mistura es un "diplomático distinguido que aportará su rica experiencia a esta crisis urgente", al tiempo que aplaudió su disposición para "poner fin al sufrimiento y violencia brutal dentro de Siria".

El jefe de la diplomacia estadunidense reiteró que el trabajo del enviado de Naciones Unidas será vital para abonar el camino hacia una transición política en Siria, enfrascado en más de tres años de guerra civil, que ha fragmentado el país entre fuerzas leales al presidente Bashar al Asad, la oposición moderada apoyada por EU y el yihadismo radical suní.

La Coalición Nacional Siria (CNFROS), principal alianza política de la oposición siria, dio hoy también la bienvenida al nombramiento de Staffan de Mistura. En su cuenta de Twitter, la CNFROS deseó "trabajar para lograr el objetivo común de una transición política" en Siria. La designación del político italiano se produce dos días después de que la CNFROS votara a un nuevo presidente tras la expiración del mandato de su anterior dirigente, Ahmed Yarba.

El nuevo líder de la CNFROS es Hadi Bahra, que fue el jefe negociador de la oposición en la llamada conferencia de Ginebra 2, celebrada entre enero y febrero pasados, que sentó por primera vez en la misma mesa de negociaciones a miembros del régimen y opositores, con la mediación de Brahimi. La segunda y última ronda de esa conferencia concluyó sin un acuerdo entre las partes para volver a reunirse y entre acusaciones mutuas de impedir el progreso de las conversaciones.

Dentro de Siria, el presidente Bashar al Asad, cuya marcha pide la oposición, fue reelegido para un tercer mandato en las elecciones del pasado 4 de mayo, en medio de los avances del Ejército sobre el campo de batalla.

Mientras, el Gobierno sirio pidió hoy al Consejo de Seguridad de la ONU que condene la masacre cometida ayer por "grupos terroristas", que mataron a catorce civiles en la provincia central de Hama, y que adopte "medidas serias" contra los países que apoyan el terrorismo.

En dos cartas a la ONU, cuyo contenido fue publicado en medios oficiales, el Ministerio sirio de Exteriores recordó que catorce civiles, entre ellos siete mujeres y un menor, fueron ejecutados por los "terroristas", que mutilaron sus cuerpos y en algunos casos los decapitaron, en un ataque en el pueblo de Jatab, en Hama.

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos señaló el miércoles que las víctimas fueron ejecutadas por los rebeldes, que les acusaron de colaborar con el régimen de Bashar al Asad. Para el Ministerio, esta matanza, que será investigada por un tribunal especial sirio, "ofrece otra prueba de las atrocidades del terrorismo extremista 'takfiri' (islamista radical), que una vez más no respeta los valores humanos".

El Ejecutivo sirio exigió una "condena clara" del Consejo de Seguridad de la ONU y medidas contra los países que respaldan el terrorismo, como Turquía, Arabia Saudí y Catar. En ese sentido, solicitó pasos "reales y tangibles" para evitar el reclutamiento, el suministro de armas y el envío de "terroristas" a Siria. Para el régimen de Damasco, ya es hora de la que ONU se mueva de inmediato para detener el apoyo de algunos Estados al terrorismo, que, a su juicio, "no permanecerá confinado en Siria, sino que afectará a todo el mundo".

Una ONG opositora anunció hoy que más de 170 mil personas han muerto en el conflicto civil iniciado en 2011 en Siria, un tercio de ellas civiles."Desde que se registrara la primera víctima de la revolución siria el 18 de marzo de 2011 en la provincia de Derá (sur), se han documentado las muertes de 171,509 personas", indicó el Observatorio Sirio de Derechos Humanos (OSDH).

Entre los fallecidos hay 56,495 civiles, de los cuales 9,092 niños, de acuerdo con este nuevo balance que da parte de las víctimas de la contienda hasta el 8 de julio. Otros 65,803 muertos son soldados del régimen y milicianos progubernamentales, y 46,301 rebeldes que luchan por la caída del presidente Bashar al Asad. Entre los rebeldes hay 15,422 extranjeros, que han viajado al país para unirse a los yihadistas y a grupos islamistas locales de oposición.

Por último, hubo 2,910 víctimas que no fueron identificadas, según la ONG opositora. Entre los muertos de las fuerzas leales al gobierno hay 39,036 soldados regulares, 24,655 milicianos, 509 combatientes del movimiento chiita libanés Hezbolá y otros 1,603 extranjeros. El Observatorio, con sede en Inglaterra, cuenta con una amplia red de activistas, médicos y abogados en Siria que dan parte de las víctimas. No obstante, la ONG puntualiza que el verdadero número de muertos de ambos lados es probablemente mucho más elevado.

Según el OSDH, el recuento de muertos es difícil porque "ambos bandos tratan de ocultar sus verdaderas pérdidas". El Observatorio añade que se ha perdido la pista de 20 mil personas detenidas por el gobierno, y de siete mil soldados regulares capturados por los rebeldes. Otras dos mil personas están actualmente en manos de grupos islámicos y en particular de los yihadistas del Estado lslámico, acusadas de colaborar con el régimen de Damasco. El conflicto sirio ha obligado a desplazarse a casi la mitad de la población del país.