ONU condena "inaceptable" ataque contra el Parlamento afgano

Un niño y una mujer murieron al estallar un coche bomba a la entrada de la asamblea legislativa, mientras siete asaltantes fueron muertos en el interior, en una acción terrorista que Ban Ki-moon ...
Policías afganos inspeccionan el lugar del ataque suicida ante el parlamento de Afganistán, en Kabul
Policías afganos inspeccionan el lugar del ataque suicida ante el parlamento de Afganistán, en Kabul (AFP)

Nueva York, Kabul

La ONU condenó hoy el "inaceptable" ataque perpetrado hoy contra el Parlamento de Afganistán, que dejó al menos dos muertos y decenas de heridos. El ataque se produjo el mismo día en el que el Consejo de Seguridad de la ONU analizó la situación en Afganistán y los esfuerzos de ese país para luchar contra los grupos terroristas.

El atentado contra el Parlamento, lanzado por los talibanes, dejó 31 heridos, además de dos civiles y siete de los atacantes muertos. El secretario general de la ONU, Ban Ki-moon, condenó "en los más duros términos" esta acción terrorista y recordó que sigue a la muerte de 18 civiles, la mayoría mujeres y niños, al estallar una mina terrestre al paso de una furgoneta, el pasado sábado.

"Estos ataques demuestran un cruel desprecio por la vida de todos los afganos, que se han visto obligados a huir de sus hogares, entre ellos mujeres y niños", afirmó Ban en un comunicado. La situación en Afganistán fue analizada hoy en una sesión del Consejo de Seguridad en la que presentó un informe el representante especial de Naciones Unidas a ese país, Nicholas Haysom.

En declaraciones a los periodistas al terminar la reunión, Haysom dijo que había informado al consejo de los progresos en el proceso político en ese país, aunque aún se encuentra "en una difícil situación". Afganistán "continúa necesitando el apoyo internacional y la atención del Consejo de Seguridad", agregó.

Haysom lamentó que el atentado de hoy haya sido perpetrado contra una institución que cuenta con apoyo popular y reiteró la condena de Naciones Unidas por estas acciones.

"Hemos venido insistiendo en la importancia de conseguir la paz como una condición clave para una estabilidad a largo plazo, no sólo de Afganistán, sino de toda la región", añadió.

El representante de la ONU estaba acompañado por el embajador afgano ante Naciones Unidas, Zhir Tanin, quien dijo que el ataque de hoy forma parte de una "espantosa campaña" no sólo de los talibanes sino de otros grupos terroristas.

Tanin dijo que, según los cálculos oficiales, estos grupos tienen cerca de siete mil combatientes extranjeros de diferentes nacionalidades y procedencia, algunos de ellos reclutados por grupos próximos a Al Qaeda o al Estado Islámico (EI).

Apenas iniciada este lunes la sesión en la que la Cámara Baja afgana tenía previsto tratar el nombramiento de Masoum Stanekzai como nuevo ministro de Defensa, una fuerte explosión que llenó de humo y cristales el hemiciclo alertó a los parlamentarios de que los talibanes estaban atacando el Parlamento del país.

En el ataque, que comenzó con la explosión de un vehículo cargado con explosivos en el exterior del edificio, murieron un niño y una mujer que se encontraban en las proximidades de la Cámara baja, dijo a Efe el portavoz de la Policía de Kabul, Ebadullah Karimi.
El asalto confirma la intensificación de la violencia insurgente en el país centroasiático.

El ataque, típico de los rebeldes que envían regularmente kamikazes contra edificios oficiales o símbolos de la presencia occidental en Kabul, ilustra la dificultad del gobierno afgano de hacer frente a los rebeldes.

El atentado empezó hacia las 06:00 hora GMT y concluyó dos horas más tarde con la muerte de todos los asaltantes, según Najib Danish, portavoz adjunto del ministerio del Interior. Todos los diputados presentes en la sede del parlamento en el momento del ataque están sanos y salvos, precisó el jefe de la policía de Kabul, Abdul Rahman Rahimi.

Un kamikaze hizo estallar un coche bomba frente a la entrada del Parlamento, situado en el oeste de Kabul, matando a dos personas e hiriendo a 28, según Ebadullah Karimi, portavoz de la policía de Kabul. Según la misión de la ONU en el país, dos personas, una mujer y un niño, perdieron la vida en la explosión.

Después de la explosión, "un grupo de insurgentes penetró en un edificio adyacente al parlamento", desatando un tiroteo con las fuerzas de seguridad, explicó Rahimi. Los insurgentes dispararon con lanzacohetes en dirección del edificio.

Los seis combatientes se atrincheraron en el interior de ese edificio, "donde fueron abatidos por las fuerzas de seguridad", dijo Danish. Los talibanes reivindicaron inmediatamente el ataque en una de sus cuentas en la red social Twitter.

"Varios muyahidines entraron en el parlamento, hay combates", escribió uno de sus portavoces habituales, Zabihullah Mujahid. Karimi reconoció el ataque talibán, pero negó que hubieran penetrado en el Parlamento.

"La sala se llenó de humo"

En la Cámara del Pueblo (Wolesi Jirga), los diputados iban a escuchar a Mohamed Masum Stanekzai, el candidato del presidente afgano Ashraf Ghani para ocupar el ministerio de Defensa.

"De repente escuchamos una fuerte explosión", contó el diputado Mohamed Reza Khoshak. "En pocos segundos la sala se llenó de humo y los diputados comenzaron a huir".

En el momento de la explosión, las cámaras de televisión mostraban al presidente de la asamblea, Abdul Rauf Ibrahimi, que ni siquiera se inmutó y declaró que sólo se trataba de "un problema eléctrico".

El ataque fue fuertemente condenado por la misión de la ONU en el país (UNAMA) y por el presidente. "Apuntar a inocentes durante el mes del ramadán es un acto evidente de hostilidad hacia el islam", declaró Ghani en un comunicado. Por su parte, el primer ministro pakistaní Nawaz Sharif consideró que "el terrorismo es el enemigo común de Afganistán y de Pakistán".

En una declaración adoptada por consenso esta noche, los quince miembros del Consejo de Seguridad de Naciones Unidas denunciaron "la falta de respeto flagrante a la democracia". Pakistán, que comparte con Afganistán una larga, porosa e inestable frontera, a menudo es acusado por Kabul de apoyar a los rebeldes talibanes afganos.

Con todo, las relaciones entre ambos países han mejorado desde la llegada al poder, el pasado septiembre, del presidente Ashraf Ghani. Los talibanes lanzaron hace unas semanas la tradicional "ofensiva de primavera" en varias provincias, donde se registran combates cotidianos, y en Kabul, donde hubo varios atentados.

El domingo, se hicieron con el control de un distrito vecino de Kunduz, capital de la provincia del mismo nombre e importante nudo estratégico y fueron detenidos por el ejército a tres kilómetros de la ciudad.

Esta es la primera "ofensiva de primavera" sin la presencia masiva de fuerzas internacionales, que se retiraron de Afganistán tras trece años de conflicto consecutivo a la invasión de Afganistán por tropas estadunidenses en 2001, poniendo fin al régimen de los talibanes, en el poder desde 1996.

Actualmente sólo 12,500 soldados bajo bandera de la OTAN se encuentran en Afganistán, para apoyar a las Fuerzas Armadas afganas en su lucha contra los talibanes. Ashraf Ghani intenta negociar con los talibanes con la ayuda de Pakistán, pero hasta el momento sin resultados. Los talibanes siguen poniendo como condición previa al inicio de negociaciones el retiro inmediato de Afganistán de todas las tropas extranjeras.