ONU autorizará un año más entrar en Siria para llevar ayuda

Se espera que el Consejo de Seguridad permita hoy a los convoyes de la ONU cruzar la frontera al país árabe un año más para poder entregar ayuda a más de doce millones de civiles.
Milicianos rebeldes disparan desde una batería antiaérea contra helicópteros gubernamentales que lanzan barriles con bombas cerca de Alepo
Milicianos rebeldes disparan desde una batería antiaérea contra helicópteros gubernamentales que lanzan barriles con bombas cerca de Alepo (AFP)

Nueva York, Beirut

El Consejo de Seguridad tiene previsto hoy prolongar un año más la autorización a los convoyes de la ONU de cruzar la frontera a Siria para entregar ayuda a más de doce millones de civiles.

La resolución 2165, adoptada por el Consejo el 14 de julio pasado, autorizaba el paso de camiones hacia zonas sirias ocupadas por los rebeldes a través de la frontera con Turquía, Jordania e Irak, pero esta autorización expira en enero. En un nuevo texto, el Consejo "decide renovar" las disposiciones de esta resolución "por un periodo de doce meses hasta el 10 de enero de 2016".

Los 15 países miembros del Consejo se declaran "profundamente afligidos por la degradación continua de la situación humanitaria devastadora en Siria", donde 12.2 millones de personas "necesitan ayuda urgente".

El Consejo recuerda que el número de desplazados en el interior del país asciende a 7.6 millones y que 220 mil civiles son asediados por las fuerzas gubernamentales o los rebeldes.

Además, expresa "su profunda preocupación ante los obstáculos que continúan oponiéndose a la entrega de ayuda humanitaria". Exige que los beligerantes, "y en particular las autoridades sirias, respeten sus obligaciones respecto a las leyes humanitarias internacionales".

De los 200 mil muertos registrados en la guerra de Siria en casi cuatro años, más de 130 mil eran combatientes de los rebeldes y las fuerzas gubernamentales, según el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos (OSDH). Uno de cada diez civiles fallecidos era un niño.

180 muertos en combates

Al menos 100 soldados sirios y 80 combatientes islamistas murieron en las últimas 24 horas en enfrentamientos en los que los extremistas lograron hacerse con dos bases militares en el norte del país, informó hoy el Observatorio Sirio de los Derechos Humanos. Además, fueron capturados al menos 100 soldados del Ejército de Bashar al Asad.

Combatientes del Frente Al Nusra, una filial de Al Qaeda, iniciaron el pasado fin de semana una ofensiva contra la base de Wadi Daif, en la provincia de Idlib, que finalmente lograron conquistar. El lunes el grupo yihadista Ahrar al Sham se hizo con la cercana base de Hamadiyah.

La conquista de ambos puntos militares supone una importante derrota para el régimen sirio. Esas bases son un importante punto de conexión entre el convulso norte y el sur, mayoritariamente controlada por el régimen. Además, su conquista se produce mientras el Ejército intenta avanzar en el note de Alepo para cercar la parte este de la ciudad, dominada por los rebeldes.

Los analistas han advertido que la caída del este de Alepo supondría una fuerte pérdida para los rebeldes sirios, cuyas rutas de abastecimiento también se ven amenazas por yihadistas de Estado Islámico en zonas cercanas a la frontera con Turquía.

Video con torturas

El Observatorio Sirio de Derechos Humanos difundió también hoy un video que muestra supuestas torturas a miembros de las fuerzas gubernamentales tras su captura ayer en el cuartel de Hamidiye, tomado por el Frente al Nusra, filial de Al Qaeda en Siria.

En la grabación, cuya autenticidad no pudo ser verificada, puede verse un interrogatorio en el interior de una habitación, en el que los islamistas radicales hacen preguntas a cuatro prisioneros, arrodillados, maniatados y vestidos solo con ropa interior.

Uno de ellos, con la cara ensangrentada, se identifica como miembro de los "shabiha", un grupo especial del régimen sirio. Durante el cuestionario, los captores dan patadas en la cabeza a los prisioneros y hay un momento en el que uno de los islamistas comienza a golpearlos con una especie de palo.