ONU teme "guerra total": Ucrania se prepara para combatir en invierno

El gobierno ucraniano anunció hoy que se prepara para luchar contra una concentración de tropas rusas y de separatistas prorrusos en el este del país, cuya existencia fue confirmada por la OTAN, ...
Un transporte armado de personal militar (APC) , en una calle del pueblo de Torez, en territorio rebelde, al este de Donetsk
Un transporte armado de personal militar (APC) , en una calle del pueblo de Torez, en territorio rebelde, al este de Donetsk (AFP)

Kiev

El gobierno de Ucrania anunció hoy que se preparaba para combatir una concentración de tropas rusas y separatistas en el este del país, confirmada por la OTAN, lo que hace temer el estallido de una guerra abierta al cabo de dos meses de una tregua poco respetada.

Tras la publicación de estas informaciones, Naciones Unidas mostró su preocupación por "la posibilidad de que se reanude una guerra total", dijo el asistente del Secretario general de la ONU Jens Anders Toyberg-Frandzen en una reunión de emergencia del Consejo de Seguridad.

Antes de esta reunión, la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) había reconocido que el alto el fuego en Ucrania era cada vez más virtual y advertía de "una confrontación más abierta".

Rusia, que desmiente cualquier implicación en el conflicto en el este de Ucrania, en el que murieron más de cuatro mil personas desde abril pasado, denunció las acusaciones formuladas en Sofía por Philip Breedlove, comandante en jefe de la OTAN.

"Vimos columnas de equipamiento ruso, tanques rusos, sistemas de defensa antiaérea rusos, artillería rusa y tropas de combate rusas entrar en Ucrania", declaró Breedlove. En Kiev, el ministro ucraniano de Defensa, Stepan Poltorak, dijo que Ucrania se preparaba para el combate contra rusos y separatistas. "Nuestra tarea principal es prepararnos para el combate", aseguró.

"Estamos al tanto del incremento de las fuerzas por parte de los grupos terroristas (rebeldes) y de la Federación Rusa (...) Nos estamos preparando para acciones militares", dijo Poltorak, durante una reunión del Gobierno.

Poltorak adelantó que las fuerzas gubernamentales desplegadas en Donetsk y Lugansk han comenzado a reagruparse para prevenir los ataques de los insurgentes, que dominan sólo un tercio de ambas regiones, pero controlan un gran sector de la frontera ruso-ucraniana.

"Seguimos sus movilizaciones y conocemos sus lugares de emplazamiento. La situación es compleja, pero estable. Está absolutamente bajo nuestro control. Estamos preparados para reaccionar en caso de que la situación cambie", agregó.

En el marco de los preparativos militares ucranianos, Poltorak destacó que ya se están preparando las fuerzas de reservistas y también se están construyendo una primera y una segunda línea de defensa en ambas regiones.

Desde las elecciones separatistas del 2 de noviembre es un secreto a voces que ambos bandos han reforzado sus posiciones, sin que se sepa si esto significa la estabilización del frente hasta el deshielo en marzo-abril o un inminente zafarrancho de combate.

Por primera vez desde la tregua alcanzada el 5 de septiembre, la OTAN confirmó la presencia de convoyes militares rusos en el este de Ucrania y días después de que Kiev denunciara la entrada en su territorio de artillería pesada desde Rusia.

El gobierno ucraniano anunció hoy el refuerzo de la seguridad alrededor de Mariupol, estratégico puerto situado en el mar de Azov y que los separatistas designaron como su próximo objetivo.

Según un portavoz militar ucraniano, Andrii Lysenko, se registraron movimientos de convoyes militares en Novoazovsk, una ciudad próxima a Mariupol. Al mismo tiempo, se intensificaban los disparos de artillería cerca de Donetsk, bastión separatista prorruso en el este de Ucrania, signo de una escalada militar que alarma a los países occidentales.

El presidente ucraniano, Petró Poroshenko, ordenó el despliegue de nuevas tropas en las conflictivas regiones orientales, mientras los rebeldes no ocultaron su intención de reconquistar plazas estratégicas como Slaviansk y Kramatorsk y tomar localidades con infraestructuras estratégicas, con vistas al invierno.

Ni siquiera hay fecha para una nueva reunión en Minsk y los rebeldes han demandado una revisión de los acuerdos de paz con el argumento de que la Organización sobre la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE) es incapaz de supervisar el alto el fuego o la creación de una zona desmilitarizada entre ambos bandos.

De hecho, el secretario general de la OSCE, Lamberto Zannier, advirtió hoy de que los rebeldes podrían estar preparando un ataque contra Mariúpol (mar de Azov), sede del Gobierno provisional de Donetsk leal a Kiev.

No obstante, los separatistas insisten en que respetan los acuerdos de Minsk, en particular el alto el fuego declarado el 5 de septiembre, y niegan que barajen una ofensiva contra las posiciones gubernamentales, aunque se reservan el derecho a una "defensa a gran escala".

"Kiev ha anunciado en varias ocasiones que se prepara para una ofensiva. Somos nosotros quienes debemos prepararnos para repeler el ataque", aseguró hoy Miroslav Rudenko, vicepresidente del Soviet Supremo (legislativo) de la autoproclamada república popular de Donetsk.

Criticó a la OSCE por condenar la movilización de convoyes militares rebeldes y hacer oídos sordos al uso de armamento prohibido y al continuo bombardeo de poblaciones civiles por parte de las fuerzas leales a Kiev.

Mientras, la Cancillería ucraniana ha enviado una nota de protesta a Rusia con nuevos datos sobre "la agresión rusa", y es que Kiev lleva varios días denunciando la incursión de columnas con armamento pesado y tropas por carretera y vía férrea.

Precisamente, la OSCE informó sobre la entrada el martes en la ciudad de Donetsk, principal bastión prorruso, de un nuevo convoy con 43 camiones militares sin distintivo que transportaban lanzaderas de misiles y cañones.

Según los observadores internacionales, cinco de los camiones transportaban lanzaderas de misiles y otros tantos llevaban piezas de artillería de 120 milímetros.

En cambio, el Ministerio de Defensa de Rusia se mantiene en sus trece y volvió a negar hoy su presencia militar en el país vecino denunciada por el comandante supremo de la OTAN en Europa, el general estadunidense Philip Breedlove.

"En numerosas ocasiones hemos subrayado que, tras la palabrería de Bruselas sobre la presunta presencia de las Fuerzas Armadas rusas en Ucrania, no había y no hay ningún dato", dijo a la prensa local el general Ígor Konashenkov, portavoz ministerial.

Durante una visita a Bulgaria, Breedlove aseguró que los aliados han detectado la presencia en la zona de conflicto en Ucrania de tropas, tanques, piezas de artillería y sistemas de defensa antiaérea rusos. Breedlove resaltó que "en la frontera entre Ucrania y Rusia existen muchos agujeros" por los que entran "fuerzas, dinero y armas" para los rebeldes.

"Daltonismo geopolítico"

El conflicto se ha recrudecido desde las elecciones organizadas el 2 de noviembre en las zonas separatistas, unos comicios rechazados por Kiev y los países occidentales, pero reconocidos de facto por Rusia. Esta escalada tiene repercusiones en una economía ucraniana en recesión.

El Banco Central de Ucrania anunció el aumento de los tipos de interés del 12-5% al 14%, al lamentar las "expectativas negativas" de los mercados a causa de la ausencia de una disminución de la violencia y la devaluación de la moneda nacional.

Al acusar a Moscú de haber "franqueado cientos de líneas rojas", el primer ministro ucraniano, Arseni Yatseniuk, instó a la comunidad internacional a "dejar de padecer daltonismo geopolítico" e indicó que los países occidentales no se mostraron suficientemente firmes.

La canciller alemana, Angela Merkel, había explicado el martes que la Unión Europea no preveía nuevas sanciones contra Rusia, salvo la posibilidad de ampliar la lista de responsables ucranianos prorrusos afectados por las actuales sanciones.

Los países occidentales adoptaron sanciones contra Rusia, tras la incorporación a su territorio de la península de Crimea en marzo, que se endurecieron tras el derribo el 17 de julio de un avión de Boeing en territorio controlado por los separatistas. La aeronave transportaba 298 personas.

Los expertos holandeses, desplegados en el lugar de la tragedia, anunciaron haber descubierto más restos humanos y lamentaron que la falta de seguridad en el terreno podría impedir la recuperación de los restos del avión.