ONU insta a Colombia a frenar violencia en Chocó

Todd Howland, representante en Colombia de la alta comisionada para los Derechos Humanos, advirtió de nuevos grupos ilegales que intentan controlar el departamento, ubicado en el Pacífico, con ...
Juan Manuel Santos, presidente de Colombia, debe afrontar la violencia en el Chocó
Juan Manuel Santos, presidente de Colombia, debe afrontar la violencia en el Chocó (AFP)

Bogotá

Todd Howland, representante en Colombia de la alta comisionada de la ONU para los Derechos Humanos, pidió hoy al Gobierno colombiano intervenir en el departamento del Chocó (noroeste) para frenar la violencia contra sus habitantes. "Queremos lanzar una alerta a la comunidad colombiana e internacional porque, aunque estamos en un proceso de paz, Chocó está sufriendo nuevos desplazamientos motivados porque varios grupos ilegales están naciendo para controlar el territorio", explicó Howland en una rueda de prensa en Bogotá.

De acuerdo con un documento entregado hoy por la oficina de la ONU, el Chocó, ubicado en el Pacífico colombiano, sufre desde hace 17 años una situación de guerra como consecuencia de los enfrentamientos entre los grupos guerrilleros FARC y ELN y también paramilitares, que buscan hacerse con el control económico del territorio, rico en recursos mineros.

En la misma rueda de prensa, representantes de la Iglesia en esa región también dijeron que la situación ha llegado a un extremo que hace necesaria la intervención del Gobierno, al que pidieron que proteja a la población, en su mayoría negros e indígenas. Desde el inicio del año cuatro mil personas han tenido que abandonar sus hogares para huir de la violencia provocada entre el Ejército de Liberación Nacional (ELN) y nuevos grupos paramilitares por el control de la región, afirmaron.

"Hay tanta actividad ilegal en Chocó que el problema no se resuelve solo con la desmovilización de las FARC o el ELN, sino que el Gobierno tiene que prepararse para un cambio de la actividad económica en la zona", advirtió Howland.

En este sentido, remarcó que las negociaciones de paz en La Habana entre el Gobierno y las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) no tendrán efecto sobre el Chocó, donde las amenazas y asesinatos de líderes indígenas se mantienen, a menos que se haga una intervención que evite que haya un "cambio de ilegalidad por otra ilegalidad".

Pese a su riqueza natural, los habitantes del Chocó presentan un índice de pobreza extrema de 48.7 %, el doble del promedio nacional, por lo que la ONU denunció violación de derechos humanos relacionados con las necesidades básicas, como la alimentación o la sanidad. El 80 % de las necesidades básicas de los habitantes del departamento están desatendidas, principalmente por escasez alimentaria y sanitaria, pues en esta última para ser atendidos deben trasladarse a Medellín, en el departamento de Antioquia.

No es la primera vez que el Chocó denuncia la gravedad de su situación, pero lo que les lleva a protestar de nuevo públicamente es la disminución de la seguridad pública que se vive en la zona, en la que paradójicamente se ha quintuplicado la presencia de fuerzas militares en los últimos quince años. Hasta que no se evolucione favorablemente en este asunto, la ONU dijo que realizará reuniones periódicas cada dos meses con la Defensoría del Pueblo y las comunidades de la región para continuar "empujando para que haya soluciones reales".