OLP y Hamas anuncian gobierno de unidad palestina

Ambos grupos tomaron la decisión a pesar de las advertencias de Israel, que tras el anuncio bombardeó la franja de Gaza cuando miles de personas festejaban en las calles el anuncio del nuevo ...
Doctores palestinos tratan en un hospital con un niño herido en el bombardeo israelì en Beit Lahia, en el norte de la Franja de Gaza
Doctores palestinos tratan en un hospital con un niño herido en el bombardeo israelì en Beit Lahia, en el norte de la Franja de Gaza (AFP)

Gaza

La OLP del presidente palestino Mahmud Abas y el movimiento islamista Hamas anunciaron hoy la próxima formación de un gobierno de unión nacional, pese a las advertencias de Israel, que bombardeó de inmediato la franja de Gaza. Seis civiles palestinos resultaron heridos, uno de ellos de gravedad, en este bombardeo, que tuvo lugar cuando miles de personas festejaban en las calles el anuncio de la formación en las próximas semanas de un gobierno de unión dirigido por Abas.

Miles de personas salieron a la calle espontáneamente en la ciudad de Gaza, en otras aglomeraciones y en campos de refugiados del territorio, esgrimiendo banderas palestinas y gritando "¡Unidad palestina!". Según el ejército israelí, la fuerza aérea y los servicios secretos llevaron a cabo una "operación de contraterrorismo" en Gaza que no alcanzó su objetivo.

Poco antes, la OLP y Hamas habían anunciado la conclusión de "un acuerdo sobre la formación de un gobierno independiente dirigido por el presidente Mahmud Abas en las próximas cinco semanas". El Fatah, principal partido de la OLP, y Hamas habían firmado un acuerdo de reconciliación para terminar con la división entre Cisjordania y Gaza en 2011, pero la mayoría de las cláusulas nunca se aplicaron.

Hamas y el Fatah, que gobiernan respectivamente en la franja de Gaza y en las zonas autónomas de Cisjordania ocupada, mantienen unas relaciones tensas desde la toma de control de Gaza en junio de 2007 por el movimiento islamista, vencedor en las elecciones legislativas de 2006. Hamas se opone categóricamente a las actuales negociaciones de la Autoridad Palestina con Israel.

No obstante, estas negociaciones están completamente bloqueadas desde que Israel se negó a liberar, el 29 de marzo según lo previsto, a un último contingente de prisioneros palestinos y reclamó una prolongación de las negociaciones de paz más allá del 29 de abril, la fecha tope decidida inicialmente. Pero no es la primera vez que los hermanos enemigos del movimiento nacional palestino anuncian la formación inminente de un gobierno de unión, que luego no se concreta en la realidad.

El primer ministro israelí Benjamin Netanyahu había acusado el miércoles al presidente palestino de sabotear el proceso de paz, al buscar la reconciliación con el Hamas. "En lugar de elegir la paz con Israel, Abu Mazen (apodo de Mahmud Abas) opta por la paz con Hamas", se lamentó el primer ministro en un comunicado. "¿Quiere la paz con Hamas o con Israel? Se puede tener una, pero no la otra. Espero que elegirá la paz (con Israel), pero de momento no es el caso", añade el primer ministro.

El negociador jefe palestino, Saeb Erakat, interrogado por la AFP, replicó: "No se puede lograr la paz sin que haya antes una reconciliación. La reconciliación es una prioridad nacional palestina". De momento, las negociaciones de paz israelo-palestinas, reactivadas en julio pasado por el secretario de Estado estadunidense John Kerry, se hallan en un callejón sin salida. Desde su reanudación el 29 de julio de 2013, estas negociaciones topan con cuestiones esenciales, en el corazón mismo del conflicto: las fronteras, las colonias, la seguridad, el estatuto de Jerusalén y los refugiados palestinos.

Una enésima reunión entre negociadores israelíes y palestinos se celebró el martes en Jerusalén, en presencia del mediador estadunidense Martin Indyk, pero no se produjo en ella ningún progreso. Abas se ha declarado dispuesto a prolongar estas conversaciones pero con la condición de que Israel suelte a los prisioneros, congele la colonización y acepte debatir sobre la delimitación de las fronteras del futuro Estado palestino, pero el gobierno israelí rechazó estas "condiciones" palestinas.