Notables ausencias en la cumbre de Panamá

La cita de los líderes de América Latina, España y Portugal fue inaugurada anoche con una pobre capacidad de convocatoria y con llamados a reformas.
Enrique Peña Nieto y el panameño Ricardo Martinelli.
Enrique Peña Nieto y el panameño Ricardo Martinelli. (Arnulfo Franco/AP)

Ciudad de Panamá

La XXIII Cumbre Iberoamericana inició anoche en Panamá con una marcada ausencia de gobernantes, reveladora de la pérdida de protagonismo y utilidad del foro que, dos décadas después de creado, enfrenta el desafío de renovarse para no desaparecer.

El presidente del gobierno español Mariano Rajoy, y el mandatario anfitrión, el panameño Ricardo Martinelli, inauguraron ayer el encuentro con llamados a reformar este organismo de integración creado en 1991.

“El mundo de la segunda década del siglo XXI ha cambiado mucho respecto al de 1991, por eso considero un acierto que la Cumbre de Panamá sea considerada la Cumbre de la reforma”, expresó Rajoy durante su discurso de inauguración.

“Después de 22 años de encuentro y funcionamiento hace falta un nuevo impulso y una renovación para adaptarnos a los cambios producidos en nuestros países y en la esfera internacional”, añadió el jefe del ejecutivo español.

Esta cumbre “representa una oportunidad para reflexionar sobre qué países queremos y hacia dónde vamos”, aseguró Martinelli.

La cita fue inaugurada con la presencia de apenas seis mandatarios de América Latina (México, Paraguay, República Dominicana, Colombia y dos de Centroamérica), en una ceremonia con música, bailes tradicionales y una referencia teatral a la llegada hace 500 años del conquistador español Vasco Núñez de Balboa al Mar del Sur (Océano Pacífico), en un centro de convenciones a orillas del Canal de Panamá, desteñida por cancelaciones de última hora.

Solo once de los 22 de jefes de Estado y de Gobierno de Iberoamérica (América Latina, España y Portugal) confirmaron que estarán hoy en las sesiones que debatirán una profunda reforma de este sistema.

Pero en la mitad ausente están casi todos los sudamericanos: Dilma Rousseff (Brasil), Cristina Kirchner (Argentina), Rafael Correa (Ecuador), José Mújica (Uruguay), Sebastián Piñera (Chile), Ollanta Humala (Perú), Nicolás Maduro (Venezuela) y Evo Morales (Bolivia). Además, faltarán Raúl Castro (Cuba), Daniel Ortega (Nicaragua) y Otto Pérez (Guatemala).

Por si fuera poco, el rey Juan Carlos de España, que convalece de una operación de cadera, faltará por primera vez desde 1991, cuando comenzaron estas citas anuales.

Esta cumbre rompería el récord de ausencias, que tenía la cumbre de Asunción, celebrada en 2011.

Cambios para sobrevivir

En esta ocasión los mandatarios iberoamericanos aprobarán una serie de reformas, que incluyen la realización de la cumbre de jefes de Estado y de gobierno cada dos años a partir de la cita del próximo año en Veracruz, México.

Las reformas incluyen también cambios en las cuotas y en la Secretaría General Iberoamericana.

Con el lema “La Comunidad Iberoamericana en el Nuevo Contexto Mundial”, la Cumbre se propone una reforma profunda del foro, de la que se viene hablando desde Cádiz, el año pasado, que busca adaptarlo a los intereses de una América Latina que hoy camina más a su propio ritmo.

La iniciativa incluye un cambio en el reparto de costos del sistema: pasar de 70 por ciento que asumen España y Portugal a 60 por ciento, para que América Latina incremente su aporte de 30 a 40 por ciento.

Los cambios buscan adaptar la Cumbre “con la nueva realidad que vive la región en estos momentos” para centrarse más en aspectos de cooperación y educación regional, según Martinelli.

“Se trata de la Cumbre de la renovación” que permitirá “adaptar mejor nuestras reuniones a la realidad internacional actual”, manifestó en un mensaje grabado el Rey Juan Carlos de España, impulsor de este encuentro.

Pero las grandes ausencias dan la imagen de una falta de interés hacia estas citas, sin ser compensada por la presencia de otros presidentes como Enrique Peña Nieto, quien acordó con Martinelli acelerar las negociaciones para antes de fin de año la firma del Tratado de Libre Comercio.

“Hay que modernizar la estructura y ver por dónde irían las prioridades”, afirmó el secretario general iberoamericano, el hispano-uruguayo Enrique Iglesias, al inaugurar la reunión de cancilleres, abogando por dinamizar campos como la educación, las micro y pequeñas empresas y otros temas que interesan más a los latinoamericanos.

La cita de cancilleres, que expresó un decidido respaldo a las negociaciones de paz en Colombia, destacó la urgencia de reorientar la cooperación, con una España en crisis y una América Latina más autónoma.

Al margen de las reuniones de la cumbre, en la capital panameña se han celebrado otras reuniones, como un foro de empresarios iberoamericanos y un encuentro sobre comunicación que ha reunido a los directivos de destacados medios de comunicación.

Claves

OCDE advierte a AL

América Latina debe mejorar la productividad ante un panorama internacional de “deterioro en las perspectivas de crecimiento”, según la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE)

Asimismo, mencionó que América Latina debe aprovechar las oportunidades que ofrecen las economías asiáticas.

De acuerdo con el secretario de la OCDE, José Angel Gurría, éste será un año de crecimiento flojo”, para América Latina y dijo que el entorno internacional es el “menos propicio del que hemos tenido hasta ahora.”