Nombres y Caras: Ted Cruz, el caballo ganador del Tea Party

El senador republicano por Texas, protagonista de las batallas legislativas más duras contra el presidente Obama, ha sido el primer candidato en postularse oficialmente como aspirante a la ...
El senador republicano Ted Cruz, en el acto en el que hizo oficiales sus aspiraciones a la candidatura republicana a la Casa Blanca
El senador republicano Ted Cruz, en el acto en el que hizo oficiales sus aspiraciones a la candidatura republicana a la Casa Blanca ( AFP )

Washington

Líder de las batallas más duras contra las políticas de Barack Obama en el Congreso, el senador Ted Cruz es uno de los principales rostros del Tea Party, el ala ultraconservadora del Partido Republicano, y el primero en dar un paso al frente para ser el próximo inquilino de la Casa Blanca al proclamar este lunes en Lynchburg, Virginia, sus aspiraciones.

Rafael Edward "Ted" Cruz, hijo de un exiliado cubano y una estadunidense, nació en Calgary, Canadá, hace 44 años, cuando sus padres estaban trabajando allí en la industria petrolera en los años 70. Cruz renunció el año pasado al pasaporte canadiense, ya que la presidencia de Estados Unidos está reservada a estadunidenses de nacimiento y él lo es al ser hijo de una ciudadana de ese país.

Su padre, Rafael Cruz, luchó contra la dictadura de Fulgencio Batista y a los 18 años dejó su Cuba natal para irse vivir a Estados Unidos. No sabía inglés y no tenía dinero. Se pagó sus estudios limpiando platos y se licenció en matemáticas.

Sus padres estuvieron a punto de separarse cuando él tenía tres años, pero su padre, que ahora es pastor baptista en Texas, regresó a casa con su familia después de unirse a un grupo de estudio de la Biblia.

A pesar de su origen latino, Cruz, cuya candidatura era un secreto a voces antes de ser anunciada este lunes, es un ferviente opositor de las medidas migratorias del presidente estadunidense que pretenden salvar a millones de inmigrantes ilegales de la amenaza de la deportación. A su juicio, eso supondría "una amnistía" por sus delitos contra las leyes migratorias del país.

El senador por Texas rechaza sin miramientos cualquier tipo de reforma migratoria en el país que contemple un camino a la ciudadanía para los más de once millones de inmigrantes ilegales, una iniciativa prioritaria para la Casa Blanca que no ha prosperado en el Congreso, en parte por presiones como las de Cruz.

Cruz aterrizó en Washington en enero de 2013 impulsado por la ola ultraconservadora del Tea Party. Desde su llegada a la capital estadunidense, este senador de Texas se ha convertido en uno de los detractores más visibles de las políticas del presidente Barack Obama y uno de los senadores más controvertidos.

Sus críticas a la Administración Obama abarcan prácticamente toda la agenda del Ejecutivo, desde su postura en política exterior, especialmente el enfriamiento de las relaciones con Israel, hasta el "buque insignia" de los logros del mandatario, su reforma sanitaria, que precisamente hoy cumple cinco años.

Los republicanos, que han votado más de medio centenar de medidas para derogar la ley de salud sin éxito, se oponen en su mayoría a la reforma, pero no fue otro sino Cruz quien forzó y protagonizó el cierre parcial del gobierno en septiembre de 2013, al bloquear la votación de los presupuestos en el Senado si no eliminaba los fondos para esa reforma.

Habló 21 horas y 19 minutos

Su empeño, que no fue bien recibido por todos sus compañeros de bancada, le llevó a permanecer hablando durante 21 horas y 19 minutos en el atril de la Cámara Alta ante el pleno del Senado, en un ejercicio de obstruccionismo parlamentario con el que intentó torpedear la reforma sanitaria del presidente Obama, que ha prometido revocar si llega a ser presidente.

Su discurso maratoniano incluyó la lectura de dos cuentos, entre ellos el clásico de Dr. Seuss "Huevos verdes con jamón" a sus hijas que lo estaban viendo por la televisión, para ocupar su tiempo.

De profundas creencias cristianas evangélicas y enemigo frontal del actual sistema fiscal, en su discurso de hoy apeló precisamente a las raíces fundamentales de su ideología.

"En lugar de un código tributario que aplasta la innovación, que impone cargas a las familias que luchan por llegar a fin de mes, imaginen un impuesto llano y simple que permita a todos los estadounidenses declarar sus impuestos en una postal. Imagínese que se elimina el Servicio de Impuestos (IRS, Hacienda federal de EU)", dijo entre aplausos.

También se opone a la reanudación de relaciones bilaterales con Cuba y al levantamiento del embargo a la isla. Cruz calificó de "un mal acuerdo" y un "error trágico" el histórico acuerdo alcanzado en diciembre por Obama para restablecer relaciones con La Habana tras medio siglo de ruptura y enfrentamiento ideológico.

En política exterior, defiende a Israel y se opone a cualquier acuerdo nuclear con Irán. Cruz fue uno de los 47 senadores republicanos que publicaron una carta abierta a Teherán, advirtiendo a los líderes iraníes de que un acuerdo nuclear podría ser tumbado rápidamente si no es aprobado en el Congreso de Estados Unidos, donde el partido de la oposición tiene la mayoría.

La Casa Blanca los acusó de querer socavar las delicadas negociaciones nucleares de la comunidad internacional con Irán con tal de apuntarse puntos políticos frente al presidente Barack Obama.

Carrera política en Texas

El legislador, de 44 años, ha pasado por algunas de las mejores universidades del país, Harvard y Princeton, y conoció a su esposa, Heidi, con quien tiene dos hijas, mientras era asesor sobre política nacional en la campaña presidencial de George W. Bush (1999-2000). Entre 2003 y 2008 Cruz, que ha realizado casi toda su carrera política en Texas, fue procurador general de ese estado.

Desde que decidiera presentarse a senador por Texas en 2011, se ha convertido en un experto en desafiar al aparato de su partido, y muchos apuntan a que su intención es lograr cohesionar de nuevo al Tea Party, lo que provocaría una fractura aún más evidente con el resto de los conservadores.

Muy hábil desde el punto de vista comunicativo, ha llegado a bromear sobre el envío de funcionarios de Hacienda a la frontera con México, asegurando que allí serían de más utilidad.

En reiteradas ocasiones ha negado públicamente que el planeta esté sufriendo un cambio climático y, últimamente, ha optado por un discurso económico basado en la desigualdad de ingresos y el endeudamiento con la metáfora de "las dos Américas".

Su conservadurismo social -es muy religioso y se opone al matrimonio homosexual y al aborto- podría espantar a los votantes más moderados. Según los analistas políticos y las encuestas, tiene pocas posibilidades de ganar la candidatura republicana a las elecciones presidenciales de 2016.

Aunque haya conseguido la atención e, incluso, la admiración de sus acólitos, las ideas de Cruz están demasiado a la derecha del "establishment" como para ser el candidato republicano a la Presidencia.