Nombres y Caras: Prokopis Pavlópulos, presidente de Grecia

Un político conservador, de Nueva Democracia, conocido por su espíritu de consenso en su larga carrera política, fue elegido hoy presidente por el Parlamento con un amplio respaldo.
Prokopis Pavlópulos, nuevo presidente de Grecia, en una foto de archivo del 11 de noviembre de 2011
Prokopis Pavlópulos, nuevo presidente de Grecia, en una foto de archivo del 11 de noviembre de 2011 (EFE)

Atenas

El político conservador Prokopis Pavlópulos, conocido por su espíritu de consenso tras una larga carrera política, fue elegido hoy nuevo presidente de Grecia con un amplio respaldo del Parlamento.

La candidatura del catedrático Pavlópulos fue propuesta por el Ejecutivo de Alexis Tsipras, del movimiento izquierdista Syriza. Nacido en 1950 en Kalamata, Pavlópulos estudió Derecho en la Universidad de Atenas y se doctoró en Derecho Público en la Universidad de París II.

Militante destacado del partido conservador Nueva Democracia, empezó su carrera política como portavoz del Gobierno de unidad nacional de Xenofón Zolotas, que se prolongó de noviembre de 1989 a abril de 1990.

Fue elegido por primera vez diputado en las elecciones de 1996 y reelegido desde entonces hasta los comicios del pasado mes de enero, a los que ya no se presentó como candidato. Desde 2004 hasta 2009 fue ministro de Interior en los gobiernos encabezados por Kostas Karamanlís, de quien fue y sigue siendo un hombre de confianza.

Su gestión en el Ministerio de Interior fue muy criticada tanto por la izquierda como por la derecha más radical. La oposición de centroizquierda e izquierda denunció que, bajo su gestión, se contrató a más de cien mil empleados públicos afines a su partido, lo que se consideró un acto de clientelismo político.

Por ello, con su designación el actual Gobierno ha sido muy criticado, ya que Syriza se ha comprometido a erradicar el sistema clientelista, un fenómeno con gran arraigo en Grecia.

Su época al frente del departamento de Interior estuvo marcada también por la deficiente gestión que se le atribuye de la revuelta juvenil de diciembre de 2008, que siguió al asesinato del adolescente Alexis Grigorópulos a manos de un policía y en la que los agentes actuaron con gran dureza contra los manifestantes.

También fue un fracaso su gestión de los devastadores incendios forestales de verano de 2007, que arrasaron miles de hectáreas de bosque y provocaron la muerte de decenas de personas en varios puntos del país, sobre todo en el Peloponeso. En algunas ocasiones, Pavlópulos se ha desmarcado de la política impulsada por su partido.

Se mostró, por ejemplo, en contra del polémico impuesto sobre bienes inmuebles conocido como ENFIA que introdujo el Gobierno del conservador Andonis Samarás y se opuso también a la firma del segundo programa de rescate a Grecia.

En su larga trayectoria política, Pavlópulos ha pertenecido siempre al ala más moderada de Nueva Democracia y ha mantenido buenas relaciones con los políticos de centroizquierda e izquierda, lo que al parecer ha sido decisivo para su designación como candidato a la presidencia de la República y su nombramiento al cargo.