Nombres y Caras: Nigel Farage, político británico opuesto a la UE

El líder del UKIP (Partido por la Independencia del Reino Unido), obsesionado con la idea de sacar a su país de la Unión Europea, hace campaña al Parlamento Europeo, mientras algunas encuestas ...
Nigel Farage, en un tradicional pub inglés con un vaso de cerveza en la mano
Nigel Farage, en un tradicional pub inglés con un vaso de cerveza en la mano (AFP)

Portsmouth

El político británico Nigel Farage, líder del UKIP (Partido por la Independencia del Reino Unido), está como pez en el agua: en la barra de un tradicional pub inglés, con una pinta de cerveza, y encajando los ataques a su partido antieuropeo y anti-inmigración. "Para ser honesto, cuanto más nos insultan, mejor nos va", dice Farage a la AFP sonriendo, en una entrevista en la ciudad costera de Portsmouth, en el sur de Inglaterra, donde se encuentra haciendo campaña para las elecciones al Parlamento Europeo.

Cuando habla de quienes le insultan, Farage alude a los tres partidos del "establishment" británico: los conservadores del primer ministro británico conservador David Cameron, sus socios de la coalición gubernamental, los liberales, y la oposición laborista. También están los medios británicos, que en las últimas semanas han revelado una serie de escándalos que salpican a candidatos del Partido por la Independencia del Reino Unido.

Farage, un fumador empedernido, se ha visto obligado a desautorizar o a destituir a algunos de esos candidatos para lavar la imagen de un partido tildado a menudo de ultraderechista -Cameron los trató "chiflados, lunáticos y racistas enmascarados"- pero que aspira un día a conseguir un diputado en el parlamento británico.

Uno de los candidatos expulsados invitó a los africanos a "matarse entre ellos", otro tildó de "diabólico" el islam, un tercero dijo que el líder laborista Ed Miliband no es británico porque sus abuelos huyeron de la ocupación nazi de Europa y otro atribuyó las inundaciones de este invierno en Inglaterra a un "castigo divino" por legalizar el matrimonio homosexual.

Farage tampoco ha escapado a las declaraciones polémicas. Sus comentarios elogiando al presidente ruso Vladimir Putin --"el dirigente, no el ser humano"-- en plena crisis con Ucrania fueron recibidas con división de opiniones. A los 50 años, Farage, casado con una alemana y padre de cuatro hijos, saborea su cuarta vida. Este antiguo corredor del mercado de materias primas sobrevivió milagrosamente a un accidente de tráfico, a un cáncer de testículos y a la caída de la avioneta que llevaba un anuncio electoral de su partido, en 2010.

Farage se muestra convencido de que en las legislativas del 7 de mayo de 2015 logrará finalmente entrar en la Cámara de los comunes y que las europeas de mayo serán un "terremoto" político que le permitirá superar sus nueve eurodiputados actuales. En el horizonte más lejano, pretende lograr que los británicos voten a favor de salir de la UE en el referéndum que Cameron se comprometió a convocar en 2017.

"Siempre quise un terremoto político, los sondeos son enormemente alentadores, pero no me voy a engañar. Queda mucho trabajo por hacer, pero estamos en el buen camino". El partido fue fundado en 1993 pero no fue hasta unas europeas, las de 2004, cuando dio el golpe consiguiendo el 16% de los votos. Ahora, algunas encuestas pronostican su victoria en los comicios europeos en el Reino Unido con el apoyo de un 38% de los electores.

Su buena estrella con los asuntos europeos no le hace mostrar la menor piedad con la UE. "¿Antieuropeo yo? Noooo. Es ridículo decir eso. Me gusta Europa, es un gran lugar. Estoy casado con una europea, trabajé para empresas europeas y me gusta la cultura europea". "Pero odio la bandera. Odio el himno. Y odio las instituciones", sentencia.

"Y no creo que una unión política uniforme interese a nadie. No solo a Gran Bretaña, sino a nadie en Europa". "Quiero que tengamos una Europa de Estados-nación soberanos, independientes y democráticos que cooperen. No tenemos que construir un Estado en Europa". Si es así, ¿por qué empeñarse en conseguir escaños en el parlamento europeo? "Para exponer" lo que acaba de explicar, responde Farage, "así de simple".

"Antes del UKIP", afirma, "nadie en el Reino Unido sabía lo que pasaba ahí. Era como un secreto, todo era silencio", sostiene este amante del rugby, el críquet, la pesca y el buen vino. Farage pronostica que el parlamento europeo tendrá más partidos euroescépticos, pero rechaza la etiqueta de radical.

"Habrá más euroescépticos, seguro, y representarán a toda la gama de las opiniones políticas", como "el ala euroescéptica nacionalista dura de derechas" o "los comunistas euroescépticos", pero "también más gente como nosotros, en el centro". Farage rechaza las propuestas de acercamiento del Frente Nacional francés. Su líder Marine Le Pen, explica, multiplica "las demandas de boda, como en las novelas clásicas", pero "no somos de la misma familia".