Nombres y Caras: Juha Sipilä, primer ministro electo de Finlandia

Este ingeniero millonario, de 53 años, con poca experiencia política, quiere sacar a su país de la crisis económica combinando recortes del gasto público, moderación salarial y rebaja fiscal.
Juha Sipilä, nuevo primer ministro de Finlandia, se enfrenta a una grave crisis económica
Juha Sipilä, nuevo primer ministro de Finlandia, se enfrenta a una grave crisis económica (EFE)

Helsinki

El presidente del opositor Partido de Centro, Juha Sipilä, un ingeniero millonario con poca experiencia política, es el vencedor en las elecciones legislativas finlandesas de este domingo con un objetivo claro: sacar a su país de una de las peores crisis económicas de su historia.

Próximo primer ministro del país del norte de Europa, Sipilä, de 53 años, es partidario de combinar el recorte del gasto público, la moderación salarial y la rebaja de los impuestos directos para dejar atrás tres años seguidos de recesión, periodo que ha socavado los cimientos del estado de bienestar.

El eslogan de su campaña, "Arreglemos Finlandia entre todos", resume su receta para levantar el país: lograr que todos los ciudadanos arrimen el hombro, siguiendo una vieja costumbre finlandesa llamada "talkoot", en la que los miembros de una comunidad se ayudan unos a otros de forma desinteresada.

Sipilä considera la tradicional neutralidad militar de Finlandia como "la piedra angular de la política de seguridad", por lo que descarta la adhesión a la OTAN, y en temas europeos es partidario de la solidaridad, siempre que los países que reciban asistencia financiera cumplan sus compromisos.

El líder centrista aceptó la participación de Finlandia en los rescates financieros de Grecia, Irlanda y Portugal, propugnada por los partidos de la coalición de Gobierno, pero se opuso frontalmente a que su país contribuyese a salvar también la banca española.

"Cada país debe responder del funcionamiento de su sistema bancario. España tiene que rescatar a los bancos españoles, como hizo Finlandia con sus bancos durante la crisis financiera de los años noventa", afirmó en junio de 2012, poco antes de que el Parlamento finlandés aprobara el rescate bancario español.

Nacido en 1961 en Veteli, un pequeño municipio del oeste de Finlandia, Sipilä se licenció en ingeniería en la Universidad de Oulu en 1986 y empezó a trabajar en una pequeña empresa dedicada a la fabricación de componentes electrónicos para la incipiente industria de la telefonía móvil.

Tras vender la empresa a Nokia, su propietario fundó una nueva compañía de electrónica llamada Solitra y fichó a Sipilä, quien en poco tiempo se convirtió en consejero delegado y accionista mayoritario.

Gracias al auge de la telefonía móvil y a las dotes empresariales de Sipilä, Solitra creció exponencialmente y atrajo el interés de la empresa estadunidense ADC Telecommunications, que adquirió el negocio en 1996.

La operación convirtió en millonario a sus 35 años a Sipilä, quien a partir de entonces se dedicó a aumentar su fortuna invirtiendo en pequeñas y medianas empresas del sector tecnológico a través de un fondo de inversiones de su propiedad, Fortel Invest. Pero si su trayectoria profesional está plagada de éxitos, no menos impresionante y meteórica es su carrera política.

En 2011 dejó a un lado los negocios y se presentó candidato a diputado en las elecciones parlamentarias por el Partido de Centro, formación de origen agrario con gran arraigo en las zonas rurales de Finlandia.

En aquellos comicios Sipilä logró su primer acta de diputado, a pesar de que los centristas sufrieron un auténtico varapalo y perdieron 16 de sus 51 escaños, pasando de ser el mayor partido del país a caer a la cuarta posición.

La debacle electoral mandó al Partido de Centro a la oposición y forzó la renovación de su cúpula dirigente, momento que Sipilä aprovechó para presentar su candidatura a la presidencia de la formación.

Pese a ser prácticamente un desconocido, Sipilä fue elegido nuevo líder centrista en un congreso celebrado en junio de 2012, menos de año y medio después de su salto a la política.

Desde entonces ha ejercido una labor de oposición firme pero moderada, en contraste con los aspavientos y salidas de tono del otro líder opositor, el populista del partido Verdaderos Finlandeses Timo Soini.

Esta moderación, unida a su carisma y a la desastrosa gestión del actual Gobierno de coalición, situaron a Sipilä al frente de todas las encuestas para suceder al primer ministro conservador Alexander Stubb, lo que se confirmó este domingo con su victoria electoral.

Sipilä está casado y es padre de cuatro hijos. Su quinto hijo, el más joven, falleció el pasado febrero a los 22 años en plena precampaña electoral debido a complicaciones tras una operación quirúrgica rutinaria.