Nombres y Caras: Ana Jara, primera ministra del Perú

Esta abogada de 46 años se convirtió el pasado martes en la tercera mujer en encabezar un gabinete ministerial en el país andino tras fungir como ministra de Trabajo.
La abogada Ana Jara, en la ceremonia de juramentación como nueva primer ministra de Perú en el palacio de Gobierno en Lima
La abogada Ana Jara, en la ceremonia de juramentación como nueva primer ministra de Perú en el palacio de Gobierno en Lima (EFE)

Lima

La abogada Ana Jara, de 46 años, una vehemente política muy cercana a la pareja presidencial peruana, se convirtió el pasado martes en la tercera mujer en encabezar un gabinete ministerial en Perú, después de Beatriz Merino (2003) y de Rosario Fernández (2011). Jara juramentó como hoy en el Palacio de Gobierno como la sexta presidenta del Consejo de Ministros de la gestión del presidente Ollanta Humala, quien asumió el cargo en julio de 2011.

La también congresista por el oficialismo se venía desempeñando como ministra de Trabajo desde febrero pasado y anteriormente dirigió el Ministerio de la Mujer y Poblaciones Vulnerables, desde diciembre de 2011. Ana Jara nació en la región sureña de Ica en 1968, estudió Derecho en la Universidad Nacional San Luis Gonzaga de esa localidad y culminó una maestría y un doctorado en esa materia en esa misma casa de estudios.

Desde 1998, fue notaria pública y luego secretaria del Fondo Mutual del Notariado Público en el periodo 2000-2001. La cercanía de Jara con la esposa de Humala, Nadine Heredia, levantó suspicacias en cuanto a su designación como presidenta del Consejo de Ministros, pues algunos congresistas opositores han sostenido que esa había sido la voluntad de la primera dama. "Es muestra del poder incondicional de la primera dama, Nadine Heredia", aseguró hoy el legislador Mauricio Mulder.

Jara ha defendido públicamente a Heredia en numerosas ocasiones, como cuando ha sido criticada por su excesivo protagonismo en el Gobierno de su esposo, cuando fue designada presidenta del partido oficialista y cuando se especuló sobre su eventual candidatura a las elecciones presidenciales de 2016. "Es una mujer con una performance para la cual Perú no estaba preparado", aseguró en ese momento sobre la primera dama.

En diversas oportunidades, Jara también ha ejercido como portavoz de las políticas del Gobierno y ha sido considerada uno de los personajes más populares del Ejecutivo. A pesar de que profesa la religión evangélica, la ministra defendió en las últimas semanas que el aborto terapéutico está regulado por la Organización Mundial de la Salud, mientras se discutía sobre la aprobación de su reglamentación por el Gobierno.

"Este es un asunto de carácter social y de salud, los aspectos religiosos van por otro camino, deben desarrollarse por cuerdas separadas", manifestó en esa oportunidad. En junio pasado, tras la denuncia de la actriz Magaly Solier, protagonista de la película "La teta asustada", de haber sido víctima de acoso sexual en un autobús público, Jara dio unas polémicas declaraciones en las que sostuvo que las mujeres debían protegerse con "clavos y agujas" de los potenciales acosadores.

"No hay que dejarse avasallar. Las mujeres tienen que reclamar y exigir sus derechos y, si la autoridad es muy lenta en sus reacciones, entonces a portar en la cartera tijeras, clavos y agujas, hay que defendernos como podamos", declaró la ahora primera ministra. Al referirse al tradicional mensaje a la nación que dará Humala el próximo 28 de julio, Jara adelantó hoy, antes de revelarse que iba a ocupar la presidencia del Consejo de Ministros, que tendrá anuncios muy importantes para reactivar la economía y generar empleo.

"Lo importante es que los peruanos tengan esperanza en el discurso, a partir del 28 de julio habrá un quiebre para todos los peruanos, seguiremos fomentando el empleo como herramienta más eficaz para la inclusión social para todos nosotros", señaló. A pesar de las opiniones que indican que su ascenso en el Gobierno consolida el poder de la primera dama, los políticos opositores también han reconocido las virtudes democráticas y la experiencia que Jara ha adquirido durante los últimos años como integrante del gabinete de ministros.