Nombramiemto del titular de la CE divide a los líderes europeos

Francia y Alemania discreparon sobre si debe imperar el automatismo de que el candidato del partido que consigue más sufragios sea el primer legitimado para convertirse en presidente de la CE.
La canciller Angela Merkel, ayer con el presidente François Hollande.
La canciller Angela Merkel, ayer con el presidente François Hollande. (John Thys/AP)

Bruselas

La elección del presidente de la Comisión Europea (CE), tras los comicios legislativos del fin de semana en la Unión Europea (UE), dividió a los líderes de la comunidad sobre el procedimiento a seguir para nombrar al sucesor de José Durao Barroso.

Francia y Alemania, las dos grandes potencias de la UE, discreparon ayer sobre si debe imperar el automatismo de que el candidato del partido que consigue más sufragios sea el primer legitimado para convertirse en presidente de la CE.

El mandatario francés, François Hollande, se mostró partidario de seguir el dictado de las urnas y permitir que sea el candidato del Partido Popular Europeo (PPE, conservador), Jean Claude Juncker, el primero en buscar los apoyos para lograr la presidencia regional, siempre que el luxemburgués logre esos respaldos.

La mandataria alemana, Angela Merkel, evitó mostrar su apoyo al ex presidente del eurogrupo y, cuestionada si Juncker podría liderar el cambio, respondió que la agenda de prioridades de la UE la "puede ejecutar él, pero también muchos otros".

Merkel se mostró contra los automatismos y recomendó a sus pares que "lean con cuidado" el Tratado de Lisboa que establece que el Consejo Europeo, teniendo en cuenta el resultado de las elecciones, propondrá por mayoría cualificada al presidente de la CE y que el Parlamento Europeo (PE) deberá aprobar por mayoría.

También mostraron recelo ante la nominación de Juncker el premier británico, David Cameron, y su par húngaro, Viktor Orbán, en cuyos países el euroescepticismo y el populismo lograron importantes resultados.

Ante la falta de acuerdo, los líderes de los Veintiocho de la UE decidieron que en los próximos días pactarán una agenda de prioridades en lo que escogen al nuevo presidente europeo.