Angus Deaton, un escéptico en busca de la felicidad

El dinero hace la felicidad, pero sólo hasta cierta cantidad de ingresos anuales, es una de las conclusiones del premio Nobel de Economía 2015, Angus Deaton.
Deaton lleva más de cuatro décadas estudiando cómo se relacionan micro y macroeconomía.
Deaton lleva más de cuatro décadas estudiando cómo se relacionan micro y macroeconomía. (American Economic Association)

Copenhague, Dinamarca

El dinero hace la felicidad, pero sólo hasta cierta cantidad de ingresos anuales. Esta es una de las muchas conclusiones que el mundo le debe al Nobel de Economía 2015, el escocés Angus Deaton, de 69 años.

Por el contrario, la pobreza causa insatisfacción e infelicidad entre quienes la sufren, según publicó Deaton junto con otros colegas en 2010 en la revista "Proceedings".

Deaton lleva más de cuatro décadas estudiando cómo se relacionan micro y macroeconomía, y extrayendo enseñanzas de estas interacciones para la política.

Este profesor universitario de 69 años centra sus estudios en las relaciones entre situación económica y consumo con la salud y la percepción de la felicidad.

Hizo evidente que las decisiones de consumo individuales, como qué comprar o cuánto ahorrar, tienen su reflejo en el conjunto de la economía y que la comprensión de estas dinámicas es clave para trazar leyes que eleven el bienestar y combatan la pobreza.

Una de sus principales contribuciones es el denominado Sistema Casi Ideal de Demanda (AIDS), que trata de responder a la cuestión de cómo emplean los individuos sus ingresos, qué bienes y servicios compran, por qué, y cuánto ahorran.

Esta aportación, que con ligeras modificaciones se ha convertido en herramienta estándar, no sólo sirve para explicar patrones de consumo, sino también para evaluar el impacto de un cambio en política fiscal -por ejemplo, una reforma del IVA- puede afectar al bienestar de distintos grupos sociales.

En la actualidad está trabajando según su currículum en un escrito sobre el papel que puede jugar en la política la percepción de la felicidad.

Este científico, que acumula muchos premios, nació el 19 de octubre de 1945 en Edimburgo, pero su acento escocés ya casi no es perceptible.

En una entrevista, el investigador, que suele llevar a menudo pajarita, asegura que debe a su lugar de origen su obstinado escepticismo y su aversión a percibir o admitir la felicidad. Su hermana y él fueron de hecho los primeros de la familia que pudieron ir a la universidad. Además de la británica tiene la nacionalidad estadounidense y es padre de dos hijos adultos.

Deaton enseñó como profesor invitado en Princeton ya en 1979/80. Luego trabajó también en la Universidad de Cambridge en Reino Unido, donde se graduó en 1974, así como en la de Bristol. En 2009 fue elegido como presidente de la American Economic Association.

Deaton es en la actualidad Profesor de Economía y Relaciones Internacionales con la cátedra Dwight D. Eisenhower en la Escuela Woodrow Wilson de Asuntos Públicos e Internacionales de la Universidad de Princeton.