Nobel premia la confianza de los tunecinos: Cuarteto

Los líderes de las cuatro organizaciones que ganaron el Nobel de la Paz consideraron que el premio es un mensaje para deponer las armas y continuar con las negociaciones.
El premio Nobel de la Paz es "un homenaje a los mártires del Túnez democrático", declaró el líder del sindicato UGTT.
El premio Nobel de la Paz es "un homenaje a los mártires del Túnez democrático", declaró el líder del sindicato UGTT. (AFP)

Túnez, Túnez

El Cuarteto de Diálogo Nacional de Túnez ganó el Premio Nobel de la Paz 2015 por ayudar a construir la democracia en el lugar de nacimiento de la Primavera Árabe, un proceso que es considerado un ejemplo de transición pacífica en una región que lucha con la violencia.

El Cuarteto se formó en el verano de 2013, en un tiempo convulso con varios asesinatos políticos y revueltas sociales, y está formado por la Unión General de Trabajadores Tunecinos (UGTT), la patronal (UTICA), la Liga Tunecina de los Derechos Humanos (LTDH) y la Asociación Nacional de Abogados.

Los líderes de las cuatro organizaciones reconocieron el esfuerzo de los tunecinos para lograr la estabilidad en el país.

El premio Nobel de la Paz es "un homenaje a los mártires del Túnez democrático", declaró el secretario general del sindicato UGTT, Houcine Abassi. "Este esfuerzo de nuestra juventud permitió al país pasar la página de la dictadura", añadió.

"Es un mensaje de que el diálogo nos puede llevar por el camino correcto. Este premio es un mensaje para nuestra región a deponer las armas, sentarse y hablar en una mesa de negociación", agregó.

La presidenta de la patronal tunecina (UTICA), Wided Bouchamaoui, dijo que el Nobel premia la confianza de los tunecinos y es un impulso que hace crecer a Túnez.

En declaraciones a la radio Mosaïque, Bouchamaoui felicitó al pueblo tunecino por un premio que dijo que pertenece a todos aquellos que confiaron en la revolución y en el trabajo de la instituciones y la sociedad civil.

"Gracias a la confianza del pueblo tunecino, a la cooperación de los partidos políticos y de todos los tunecinos y de los periodistas el Cuarteto ha recibido este prestigioso premio", declaró.

Mohammed Fadhel Mafoudh, presidente de la Orden Tunecina de Abogados, dijo al sitio web del premio Nobel que el galardón "es un reconocimiento a todo un proceso. Es un proceso que comenzó para que Túnez tuviera un sistema democrático... que respeta las libertades".

"Es un mensaje a todas las partes presentes en ciertos conflictos políticos, para decirles que todo se puede resolver con el diálogo y resolver en un clima de paz, y que el lenguaje de las armas nos conduce a ninguna parte. Creo que ése es el mensaje más importante".

Abdessattar Ben Moussa, presidente de la Liga Tunecina por los Derechos Humanos, dijo que "este reconocimiento, que nos llena de júbilo, viene en momentos que Túnez atraviesa un período caracterizado por las tensiones políticas y las amenazas terroristas".

El presidente de Túnez, Beji Caid Essebsi, dijo que el Premio Nobel de la Paz consagraba "el camino de consenso" elegido por su país para lograr su transición política durante la Primavera árabe.

"No es sólo un homenaje al Cuarteto, sino que consagra el camino que hemos elegido, el de encontrar soluciones de consenso", declaró Essebsi en un video colgado en la página Facebook de la presidencia.

La comunidad internacional consideró al premio como una oportunidad para estabilizar la región y como una oportunidad para consolidar la democracia en Túnez

El primer ministro británico, David Cameron, opinó en Twitter que el premio contribuye a convertir Túnez en "un faro de la esperanza" en la región.

"Debe permitir a Túnez ir aún más lejos en el éxito de su transición", afirmó, por su parte, el presidente francés, François Hollande.

Hollande destacó a las mujeres activistas en el heterogéneo cuarteto de grupos que mantuvo a Túnez en la senda de la democracia después de las insurrecciones de la Primavera Arabe.

"Me alegro por todos los tunecinos", dijo Hollande después de un discurso en París.

Túnez logró su transición política mientras que, a su alrededor, la Primavera Árabe se transformó en caos en Libia, Yemen y Siria, y la represión regresaba a Egipto.

En diciembre, las primeras elecciones presidenciales democráticas de Túnez dieron la victoria a Beji Caid Essebsi, un antiguo responsable de los regímenes de Habib Bourguiba y de Zine El Abidin Ben Alí, que prometió pasar la "página" del autoritarismo.