Satyarthi, 30 años de lucha contra la explotación infantil

Kailash Satyarthi, hoy ganador del Nobel de la Paz, dirige la Marcha mundial contra el trabajo infantil, con la que ha ayudado a decenas de miles de niños tratados como esclavos en la India.
El activista indio Kailash Satyarthi lleva 30 años en lucha contra la explotación infantil en su país.
El activista indio Kailash Satyarthi lleva 30 años en lucha contra la explotación infantil en su país. (Reuters)

Nueva Delhi

Treinta años de lucha contra el trabajo y la explotación infantil en la India le valieron el Premio Nobel de la Paz al activista Kailash Satyarthi, quien fue galardonado hoy junto con la paquistaní Malala Yousafzai.

"Le doy las gracias al comité Nobel por este reconocimiento del sufrimiento de millones de niños", comentó el galardonado, quien dijo estar "encantado" con la noticia del premio, en declaraciones recogidas por la agencia Press Trust of India (PTI).

Se congratuló también por su organización Global March Against Child Labor, ya que "algo que nació en India ha ido creciendo y es ahora un movimiento mundial contra el trabajo infantil".

Nacido el 11 de enero de 1954 en el estado indio de Madhya Pradesh, Satyarthi, ha ayudado a decenas de miles de niños tratados como esclavos por hombres de negocios o terratenientes a recuperar su libertad.

Ingeniero eléctrico de profesión, encabeza la organización Global March Against Child Labor (marcha mundial contra el trabajo infantil), un conjunto de dos mil grupos sociales presente en 140 países.

El hoy ganador del Nobel de la Paz vive modestamente y siempre mantiene un bajo perfil, incluso en su propio país.

Satyarthi inició su labor denunciando los almacenes o fábricas de India donde trabajaban menores.

Logró liberar a familias enteras obligadas a trabajar para devolver un préstamo, explotadas e incapaces de pagar esas deudas. Esas familias son a menudo vendidas a otros patronos.

El activista también ha convocado numerosas manifestaciones no violentas contra la explotación infantil, siguiendo la "tradición de Gandhi", como lo subrayó el comité Nobel al justificar el premio.

En 2007, Satyarthi organizó una marcha de varios miles de kilómetros contra el tráfico de niños a lo largo de la frontera de India con sus vecinos asiáticos.

"El trabajo infantil es ilegal e inmoral", afirma el propio Satyarthi en el sitio eléctrónico de su organización.

Este activista es también fundador de RugMark, organización ampliamente conocida en el ámbito internacional que "etiqueta" las alfombras fabricadas allí donde no hay trabajo infantil.

Satyarthi afirma que su conciencia social se despertó cuando, a los seis años, vio a un niño de su edad, frente al colegio, ayudando a su padre a lustrar zapatos.

Al ver a muchos niños trabajando en lugar de ir a la escuela, Satyarthi se dio cuenta de que era urgente resolver este problema, lo que lo impulsó a abrazar esta causa.

El propio premiado veía así su misión, en una reciente entrevista en el centro Kennedy: "Es como una prueba. Se trata de un examen moral que tenemos que superar, el de oponernos a semejantes oprobios sociales".