Nicaragua suspende búsqueda de mineros desaparecidos

Nuevos derrumbes que ponían en peligro la vida de los socorristas en una mina artesanal del Caribe Norte obligaron a suspender la búsqueda de siete mineros que quedaron atrapados.
Cientos de mineros artesanales se sumaron a las labores de búsqueda en el Cerro El Comal, en el municipio de Bonanza
Cientos de mineros artesanales se sumaron a las labores de búsqueda en el Cerro El Comal, en el municipio de Bonanza (EFE)

Managua

Entre el llanto desconsolado de los familiares, las brigadas de rescate suspendieron la búsqueda de siete mineros desaparecidos en una mina artesanal del Caribe norte de Nicaragua que colapsó hace seis días, debido a nuevos derrumbes que pusieron en peligro la vida de los socorristas.

"Mi hermano quedó ahí enterrado en ese montón de tierra, no sé qué le voy a decir a sus hijas", expresó a la prensa con la voz entrecortada Jorge Martínez, acongojado por tener que dejarlo enterrado en ese lugar.

Los familiares de los desaparecidos, que permanecieron en el lugar desde que se produjo la tragedia con la esperanza de encontrarlos vivos o recuperar sus cuerpos, recibieron la noticia con profunda tristeza, pero reconocieron los esfuerzos que hicieron las autoridades por ayudarlos.

"Murieron", dijo el rescatista Pedro Umanzor a medios oficiales. La portavoz del gobierno, Rosario Murillo, esposa del presidente Daniel Ortega, explicó en medios oficiales que los "expertos tuvieron que reconocer que era imposible seguir entrando" a la mina porque "era peligroso y difícil estar ahí".

Murillo explicó que los equipos trataron de trabajar en un "medio totalmente inestable y sofocante" que no ofrecía condiciones mínimas de seguridad, debido a que todas las estructuras de madera que se instalaban se caían ante contantes deslizamientos de lodo y tierra.

Continuar "era arriesgar la vida de mucha gente. Hubo un momento en que ya no se pudo continuar y se tomó la medida" de suspender las operaciones e informar a las familias, manifestó la primera dama.

Condiciones riesgosas

Unos 29 buscadores artesanales de oro, conocidos como 'güiriseros', quedaron soterrados el pasado jueves en una mina artesanal del cerro El Comal, municipio de Bonanza, Caribe norte de Nicaragua, a causa de un alud de tierra.

Dos mineros lograron salir por sí mismos horas después del derrumbe, otros 20 fueron rescatados el viernes pasado por las brigadas de socorro y siete quedaron enterrados en uno de los laberintos de la mina sin dar señales de vida.

Las brigadas realizaron 33 incursiones dentro de la mina desde el sábado pasado a pesar de las condiciones riesgosas y el mal olor, pero un derrumbe ocurrido en la tarde del lunes en el túnel donde trabajaban los obligó a salir y suspender las operaciones.

"Es imposible seguir intentando algo, la realidad es que si seguimos trabajando sería arriesgar la vida de las personas", indicó un miembro de la brigada de rescate de la zona, Héctor Mairena, en una transmisión en vivo efectuada desde el lugar.

Las autoridades creen que los siete mineros cayeron a un abismo profundo en el interior del socavón, que había sido clausurado hace 84 años por su alta peligrosidad. "El derrumbe fue enorme", reconoció el padre de uno de los desaparecidos, Domingo Barrera.

Los mineros y socorristas de la zona realizaron un minuto de silencio por sus compañeros soterrados, mientras las autoridades anunciaron que evacuarán la mina, pero que seguirán apoyando con alimentos a los familiares de los desaparecidos que decidan quedarse un tiempo más en los alrededores del viejo yacimiento de oro.

Los buenos precios del oro han provocado una fuerte migración de personas hacia Bonanza, uno de los tres yacimientos que conforman el llamado triángulo minero, en el Caribe norte de Nicaragua.