Netanyahu reconoce por primera vez ataques a Hizbulá

El primer ministro israelí admitió que su país ha realizado "decenas de ataques" contra el movimiento chiita para impedir que armas avanzadas sean desplazadas de Siria a Líbano.
El primer ministro israelí, el conservador Benjamin Netanyahu, admitió que su país trabaja en "otros frentes", pero lo hace "con inteligencia"
El primer ministro israelí, el conservador Benjamin Netanyahu, admitió que su país trabaja en "otros frentes", pero lo hace "con inteligencia" (AFP)

Jerusalén

El primer ministro israelí, Benjamín Netanyahu, reconoció hoy por primera vez que en los últimos años su país ha atacado objetivos del movimiento chiíta Hizbulá para impedir que armas avanzadas de la guerra en Siria puedan ser desplazadas a Líbano.

"Actuamos cuando tenemos que actuar, incluso al otro lado de la frontera, con decenas de ataques para impedir que Hizbulá obtenga armas que cambien las reglas de juego", dijo el primer ministro durante una visita a una instalación militar en los Altos del Golán, informó el diario Haaretz por internet.

Hasta ahora, y después de varios ataques atribuidos a Israel tanto en Líbano como en Siria, el Gobierno israelí se había abstenido de reconocer públicamente que estaba detrás.

"Trabajamos también en otros frentes, cerca y lejos, pero lo hacemos con inteligencia. Si nos viésemos obligados a entrar en el campo de batalla, esa sería una opción causada por el hecho de que no pudiéramos resolver los peligros de otra manera", agregó el primer ministro.

Según la política fijada por el Gobierno israelí cuando comenzó la guerra civil en Siria, hace cinco años, sus fuerzas armadas sólo intervendrían en el caso de ser atacadas directamente o en el de que armas avanzadas de los arsenales sirios fuesen transferidas a territorio libanés.

En los últimos años, Hizbulá y Siria reconocieron distintos ataques israelíes contra arsenales y convoys que se dirigían a Líbano, si bien oficialmente Israel había mantenido un absoluto mutismo. Algunos políticos poco relevantes sí habían hablado del tema ocasionalmente e incluso asumido la autoría en nombre del Gobierno.

Otro temor de Israel es el de que Rusia haya transferido armamento moderno, entre ellos misiles superficie-superficie de largo alcance a la milicia chiíta, y que ésos pudieran ser empleados para atacar instalaciones de gas natural en el Mediterráneo.