Negociaciones sobre deuda de EU, en manos de los líderes del Senado

La cámara alta de EU podría recurrir a una excepción parlamentaria, conocida como "opción nuclear", para someter a voto el aumento del techo de la deuda que fue bloqueado ayer por los ...
Un manifestante enseña una pancarta de protesta contra el cierre del Gobierno ante la Casa Blanca
Un manifestante enseña una pancarta de protesta contra el cierre del Gobierno ante la Casa Blanca (AFP)

Washington DC -Baltimore

El líder de la mayoría demócrata del Senado de EU, Harry Reid, y el de la minoría republicana, Mitch McConnell, continúan hoy negociando para lograr un acuerdo que permita evitar la suspensión de pagos el próximo jueves y reabrir la Administración federal, paralizada desde el 1 de octubre.

"Estamos en conversaciones hoy. Estoy seguro de que los republicanos permitirán al gobierno abrir y ampliar la capacidad del país para pagar sus cuentas. Y yo voy a hacer todo lo que pueda durante el día para lograr precisamente esto", dijo Reid, demócrata por Nevada.

El presidente de EU, Barack Obama, se reunió el sábado con ambos al llegar a un punto muerto en las negociaciones con el presidente de la Cámara de Representantes, el republicano John Boehner, quien a puerta cerrada con sus compañeros de bancada reconoció que las conversaciones con la Casa Blanca habían sido infructuosas.

Parece, por tanto, que los esfuerzos en desbloquear la situación se han vertido sobre el Senado, que incluso podría recurrir a una excepción parlamentaria, conocida como "opción nuclear", para someter a voto el aumento del techo de la deuda que fue bloqueado ayer por los republicanos en la Cámara alta.

El senador demócrata Joe Manchin sugirió hoy en una entrevista en el canal Fox News que los demócratas podrían evaluar este medio que permite evitar el obstruccionismo republicano que el sábado tumbó su propuesta para elevar el límite de la deuda federal en 1.1 billones de dólares.

La "opción nuclear" cambiaría las reglas del Senado y pondría fin, al requerir solo mayoría simple y no de 60 votos, a la posibilidad de que una minoría empecinada obstaculice decisiones que afectan a todo el Gobierno.

Manchin fue preguntado por las declaraciones de su colega Dick Durbin, quien afirmó el sábado que aún a los demócratas les quedan "varias cosas" que pueden utilizar como 'plan B' para elevar el techo de la deuda y evitar la suspensión de pagos. "Supongo que podría referirse a la llamada 'opción nuclear'", dijo Manchin, aunque confesó que espera que no se tenga que llegar a ese extremo.

El senador demócrata es parte de un grupo bipartidista de trabajo con la senadora republicana Susan Collins en un proyecto de ley que elevaría el techo de la deuda hasta enero y reabriría la Administración si se retrasase un impuesto recogido en la reforma sanitaria por dos años, una opción ya descartada por Reid.

El senador republicano Rand Paul afirmó hoy durante una entrevista en la cadena CNN que no está dispuesto a apoyar cualquier acuerdo para elevar el techo de la deuda federal si incluye aumentos en el gasto público que se eleven por encima de los niveles que han estado en vigor desde la implementación del conocido como "sequester".

"Estoy dispuesto a hacer concesiones. Hemos ofrecido 13 compromisos (y) el Senado ha rechazado todos y cada uno. La única cosa que no puedo aceptar es que los demócratas quieren superar las límites de los recortes al gasto", dijo Paul, considerado un probable candidato presidencial para 2016.

Reid, en referencia a la Ley de Control de Presupuesto de 2011 que puso en marcha los recortes al gasto público, especificó que los demócratas se había mostrado favorables a la ley de continuidad presupuestaria hasta el 15 de noviembre, y no dijeron "ni una palabra" sobre superar los límites impuestos.

Aun así, los republicanos pretenden ahondar más en los recortes presupuestarios como condición para elevar el techo de la deuda, mientras que los demócratas no están dispuestos a negociar sobre ello mientras penda la amenaza de la suspensión de pagos. Según informaron fuentes de la Casa Blanca, Obama fue informado hoy con los últimos datos de las consecuencias que está teniendo la paralización del Gobierno.

Estados Unidos enfrenta dos crisis vinculadas políticamente pero cuya coincidencia obedece a un azar del calendario. Una, es la ausencia de un acuerdo en el Congreso para el presupuesto. La otra es el bloqueo en el Congreso para elevar el techo de la deuda antes del 17 de octubre, fecha en que el Tesoro estadunidense no podrá honrar algunos compromisos de su deuda.

Los mercados, que siguen de cerca los debates, podrían reaccionar negativamente la semana próxima a la falta de un acuerdo. La directora general del Fondo Monetario Internacional, Christine Lagarde, advirtió el domingo en declaraciones a NBC que un fracaso sobre un aumento del techo de la deuda podría implicar "perturbaciones masivas en el mundo entero" y el riesgo de una nueva recesión en EU.

En momentos en que las dos cámaras disponen de apenas tres días laborales para acordar un alza del tope de la deuda, los senadores mostraron su voluntad de lograr un acuerdo.

La senadora republicana Susan Collins, involucrada en las negociaciones, aseguró el domingo a CNN que habría "una solución esta semana" y que los parlamentarios iban a "continuar trabajando, transmitiendo (sus) propuestas a los dirigentes de ambos bandos". Pero su colega Lindsay Graham admitió a ABC que "no veía ningún" acuerdo próximo por el momento.

Por su lado, los legisladores de la Cámara de Representantes se retiraron de Washington por el fin de semana hasta la tarde del lunes, tras mantener una corta sesión el sábado en la mañana. Los representantes republicanos acusaron entonces al presidente Barack Obama de haber rechazado su propuesta.

"Estoy decepcionado con que el presidente haya rechazado la oferta que pusimos sobre la mesa", dijo Eric Cantor, jefe de la mayoría republicana en la Cámara. El sábado, Obama expresó su hostilidad a la idea de extender solamente por algunas semanas el alza del techo de la deuda.

La Casa Blanca también lamentó que se haya rechazado el sábado una medida del Senado que habría permitido al Estado federal continuar pagando sus préstamos hasta fines de 2014 y alejar de esa forma el riesgo de un default. El presidente del Banco Mundial, Jim Yong Kim, previno anoche que se está cerca "de un momento muy peligroso".

Lagarde comparó los efectos que tendría un cese de pagos estadunidense con los de la crisis financiera de 2008. "El estatuto de la economía estadunidense estaría, de nuevo, en peligro", indicó Lagarde a la cadena NBC.

"Si hay tal nivel de perturbación, de falta de certidumbre, de falta de confianza en los compromisos de Estados Unidos, eso implicaría perturbaciones masivas en el mundo entero. Y estaríamos expuestos a caer, nuevamente, en la recesión", advirtió Lagarde. Los directores de grandes bancos también expresaron su inquietud sobre un eventual default, como Jamie Dimon, director de JPMorgan, el banco más grande de EU.

La propuesta de extender por un corto plazo el aumento del techo de la deuda habría permitido, según los republicanos, negociar un amplio acuerdo de reforma de los programas sociales estadunidenses, entre ellos el sistema público de jubilaciones, manteniendo siempre la presión sobre el presidente.

El aparente endurecimiento de la posición del ejecutivo hizo desplazar el centro de gravedad de las negociaciones al Senado, donde demócratas y republicanos anunciaron el sábado estar trabajando sobre un plan alternativo al que se presentó en la Cámara de Representantes.

La parálisis de la administración federal desencadenada el 1 de octubre ha provocado una cascada de mal funcionamiento del gobierno federal en todo el país.