Naciones Unidas prepara gran operación humanitaria en Irak

Mientras las fuerzas iraquíes atacan a los yihadistas en varios frentes, entre ellos Tikrit, la ONU anunció su operación de apoyo a medio millón de desplazados.
Milicianos chiitas iraquíes leales al clérigo Moqtada al Sadr, toman parte en un entrenamiento militar y de primeros auxilios en Najaf
Milicianos chiitas iraquíes leales al clérigo Moqtada al Sadr, toman parte en un entrenamiento militar y de primeros auxilios en Najaf (AFP)

Kirkuk

Naciones Unidas preparaba hoy una gran operación humanitaria para ayudar a medio millón de desplazados por la violencia en Irak, donde las fuerzas iraquíes atacaban a los yihadistas en varios frentes, entre ellos Tikrit, feudo del ex dictador Sadam Husein.

Tras autorizar los bombardeos aéreos, que ayudaron a las fuerzas kurdas a ganar terreno a los yihadistas del Estado Islámico (EI) en el norte del país, el presidente estadunidense, Barack Obama, prometió continuar con una estrategia "a largo plazo" contra estos extremistas sunitas.

El EI, que también lucha en Siria a la vez contra el régimen de Bashar al Asad y contra otros grupos rebeldes, lanzó el 9 de junio una ofensiva que le ha permitido apoderarse de amplios territorios en el norte, oeste y este de Irak ante un ejército iraquí en desbandada.

Las fuerzas kurdas y gubernamentales, apoyadas por la aviación aérea estadunidense desde el 8 de agosto, consiguieron retomar algunas ciudades en el norte y también la represa de Mosul el domingo, la más grande del país. Este éxito militar constituye el revés más importante para el EI.

Los combates continuaban en sectores próximos a la represa apoyados por nuevos ataques aéreos estadunidenses, según un responsable militar kurdo.

Obama destacó el trabajo conjunto entre las fuerzas iraquíes y kurdas, que "seguirán contando con el apoyo fuerte de Estados Unidos" en su lucha contra el Estado Islámico, al tiempo que reiteró su apoyo al nuevo primer ministro irakí, Haidar al Abadi.

"Gran crisis humanitaria"

"El ejército iraquí y voluntarios (chiitas), respaldados por helicópteros iraquíes, participan" en la operación destinada a recuperar Tikrit, informó un oficial castrense a la AFP. El ejército ya intentó retomar esta ciudad situada a 160 kilómetros al norte de Bagdad.

En la provincia de Al Anbar (oeste), las tribus sunitas, apoyadas por las fuerzas gubernamentales, también luchan contra los yihadistas, quienes proclamaron un califato en las regiones bajo su control en Irak y en Siria.

La ofensiva del EI obligó a más de 200 mil personas a abandonar sus hogares, en especial de las minorías cristiana, yazidí, shabak y turcomana, ante el temor de las exacciones perpetradas por los yihadistas.

El éxodo de estas minorías, que encontraron refugio en las montañas del norte, en el Kurdistán iraquí o incluso en campos en la frontera siria, obligó a la comunidad internacional a enviar importantes ayudas.

La Agencia de Naciones Unidas para los Refugiados (ACNUR), al invocar una "gran crisis humanitaria", anunció el lanzamiento el miércoles de "una de sus principales operaciones de apoyo para ayudar a casi medio millón de personas que se han visto obligadas a huir de sus casas".

Durante cuatro días se abrirá un puente aéreo de ayuda humanitaria entre Aqaba en Jordania y Erbil, la capital del Kurdistán iraquí, seguido de la llegada de convoyes terrestres procedentes de Turquía y Jordania. Además, ACNUR enviará ayuda por mar y aire desde Dubái a través de Irán.

Tras el envío de Italia de varios aviones de ayuda a Irak, el primer ministro italiano, Matteo Renzi, efectuará el miércoles una visita relámpago a Bagdad y a Erbil para evocar una eventual entrega de armas.

A pesar de la movilización internacional, el hijo del jefe de la minoría kurdohablante y no musulmana de los yazidíes, Bren Tahsen, afirmó desde Ginebra que el mundo no hacía lo suficiente para detener el "genocidio" cometido por los yihadistas.

Al igual que Tahsen, cada vez se alzan más voces contra este grupo yihadista, como la del gran muftí de Arabia Saudita, Abdel Aziz al Sheij, quien lo calificó como "el enemigo número uno del islam".

En su última campaña en internet, los partidarios del EI amenazaron, con el hashtag "#AmessagefromISIStoUS" (Un mensaje del EI para EU), con "un baño de sangre". Piratas estadunidenses respondieron con una foto de un dron lanzando misiles bajo el lema: "Este dron es para vosotros".