Nacionalistas catalanes buscarán nuevas vías para hacer referéndum

El presidente del gobierno autónomo catalán, Artur Mas, instó hoy al gobierno español de Mariano Rajoy a fijar "día y hora" para negociar una salida al pulso soberanista que sostiene la región ...
El presidente del gobierno autónomo catalán, Artur Mas, hoy en su asiento en el parlamento de Cataluña, en Barcelona
El presidente del gobierno autónomo catalán, Artur Mas, hoy en su asiento en el parlamento de Cataluña, en Barcelona (AFP)

Barcelona

Los nacionalistas catalanes mantienen su rumbo hacia el referéndum de autodeterminación buscando otros "marcos legales" después del rechazo masivo del martes del Congreso español al proyecto. El voto del Congreso de los Diputados "no es un punto y final, esto es un punto y aparte", contestó inmediatamente desde Barcelona el presidente nacionalista de Cataluña, Artur Mas. Mas instó hoy al gobierno de Mariano Rajoy a fijar "día y hora" para negociar una salida al pulso soberanista que sostiene la región del noreste de España.

Un día después del "no" del Congreso de los Diputados a la consulta independentista que Cataluña pretende celebrar el próximo 9 de noviembre, Mas solicitaba de esta manera al presidente del gobierno español una propuesta de reforma de la Constitución. "A partir de este 'no' doloroso, las instituciones catalanas buscarán la construcción de marcos legales, que hay varios, para poder celebrar esta consulta" prevista para el 9 de noviembre, afirmó el presidente catalán.

Los legisladores españoles rechazaron -por 299 votos en contra, 47 a favor y una abstención- una petición del Parlamento regional catalán para que le fuera transferida la capacidad de organizar consultas. Tanto el Partido Popular (PP, conservador, en el poder) como el opositor Partido Socialista Obrero Español (PSOE) votaron en contra de la petición catalana.

"Si las leyes se utilizan para negar la realidad, no conseguirán evitar la realidad y enquistarán un problema", advirtió Mas hoy desde el parlamento regional. "Hemos entendido que dependerá de nosotros mismos que salgamos de ésta", añadió hoy el portavoz del gobierno regional, Francesc Homs, en declaraciones a la emisora Catalunya Ràdio.

Aunque la negativa estaba anunciada, la prensa había especulado con la posibilidad de que el Gobierno español abriera alguna vía de diálogo con Cataluña. Según Madrid, que invoca la Constitución de 1978, un referéndum separatista solo podría celebrarse si en él votaran todos los españoles. Sin embargo, el presidente del gobierno, Mariano Rajoy, solo ofreció a los nacionalistas catalanes la opción de pedir una reforma de la Constitución, que consagra el "carácter indisoluble" de la nación española.

"Quien quiera que España se disuelva (...) ha de emprender el camino de la reforma constitucional", afirmó Rajoy, aunque sin precisar si estaría dispuesto a aceptar dicha modificación. "El diálogo no encuentra vía", apuntaba el diario catalán La Vanguardia, en cuya portada titulaba: "Oportunidad perdida". También Mas sostuvo el martes que "se ha perdido una nueva oportunidad", pero advirtió que "la voluntad del pueblo de Cataluña no la puede detener una votación en el Congreso".

Mas, que se presentó a las elecciones regionales con la promesa de celebrar dicho referéndum, se ve presionado por el segundo partido regional, los independentistas de izquierdas de ERC, e influyentes entidades como la Asamblea Nacional de Cataluña, que insta a declarar la independencia en abril de 2015. "Somos fieles a la voluntad democrática de los ciudadanos y esperamos del gobierno el mismo compromiso", proclamó el líder de ERC, Oriol Junqueras.

Sin embargo, el margen de maniobra del gobierno catalán es cada vez más estrecho. "Desconvocar un referéndum desencadenaría unas elecciones anticipadas en la región que darían probablemente un fuerte resultado a los radicales independentistas de ERC, un escenario que no interesa ni al gobierno catalán ni al español", advertía hoy un informe de los analistas de Citi Research.

"Lo más probable es que el gobierno catalán mantenga su intención de celebrar un referéndum, aunque no sea vinculante ni reconocido", añaden. Tras el "no" del Congreso, los nacionalistas aprobarán una ley catalana de consultas bajo la cual convocar la votación. Es la única de las cinco propuestas legales lanzadas en 2013 por un consejo asesor del gobierno regional que no requiere acuerdo con Madrid.

El estatuto de autonomía de Cataluña de 2006 permite a Mas convocar una consulta pero "solo sobre las competencias propias del gobierno catalán", entre las que no se encuentra la soberanía nacional, apuntó el catedrático en Derecho Constitucional Xavier Arbós. Por lo tanto, es previsible que "el gobierno español la impugne de manera que quede automáticamente suspendida", añadió.

"Vamos hacia un choque de trenes, hacia un choque de legitimidades", auguraba hoy Maurici Lucena, diputado catalán del partido socialista, formación que propone elaborar una constitución federal en España. El estatuto de autonomía de 2006 supuso precisamente un intento de convertir Cataluña en un estado federado, ambición histórica del nacionalismo, pero fue recortado notablemente por la justicia española en 2010, generando una profunda indignación en la región, que aun así goza de amplias competencias.

Esa resolución y la crisis económica española, que ha alimentado una sensación de maltrato económico de Madrid hacia Cataluña, marcaron un punto de inflexión en la región, que ha vivido un fervor nacionalista en los últimos años con un apoyo del 60% a la independencia en el último estudio publicado.

De otra parte, el ex presidente del gobierno español José Luis Rodríguez Zapatero defendió hoy en la emisora Cadena Ser una reforma de la Constitución como salida al desafío independentista lanzado por Cataluña, la región más fuerte de España. Un día después del dilatado debate celebrado en el Congreso de los Diputados, en el que la mayoría parlamentaria rechazó transferir a Cataluña las competencias para la celebración legal de una consulta soberanista en la región, Zapatero dijo ver "puntos de encuentro".

"Ayer, en mi opinión, vimos una salida. Difícil, que puede llevar tiempo, que lógicamente va a exigir mucho diálogo, pero la salida es clara", dijo en antena el ex presidente socialista. En ese sentido, instó a Mariano Rajoy a "abrir un proceso de diálogo" para reformar la Carta Magna española, una opción que el propio jefe del gobierno puso por primera vez el martes sobre la mesa descartando la consulta independentista, que considera "ilegal".

"Es arriesgado, sí, tiene dificultades en el camino evidentes, pero la situación es muy seria y ante una situación seria siempre hay que arriesgar políticamente", apostilló Zapatero. El líder del Partido Socialista (PSOE), el más importante de la oposición en España, Alfredo Pérez Rubalcaba, defendió el martes ante los parlamentarios una reforma constitucional de carácter federal que respete "la singularidad de Cataluña".

"El Partido Socialista tiene una hoja de ruta (...) Ahora Rajoy es plenamente consciente de que antes o después eso se va a plantear. La diferencia es si se plantea a tiempo o se deja que las cosas estén todavía peor", dijo Zapatero. El ex jefe del Ejecutivo gobernaba España cuando tuvo lugar el único precedente del desafío soberanista catalán: en 2005 el entonces jefe del gobierno regional del País Vasco, Juan José Ibarretxe, defendió un plan que también incluía una consulta independentista.

"Yo espero que ahora se pueda ir desbrozando el camino en una situación que es muy seria para España y donde la responsabilidad principal la tiene el gobierno", dijo Zapatero.

Mientras, la prensa española estimaba hoy que el rechazo de los diputados españoles "no resuelve el problema de fondo" al no abrirse una vía verdadera de diálogo entre el Gobierno central y el regional. "La negativa del Congreso a la propuesta del Parlament le cierra a Artur Mas [el presidente nacionalista de Cataluña] una puerta, pero no resuelve el problema de fondo", apuntó el diario conservador El Mundo en su editorial.

"Ahora es el momento de recurrir a la política para afrontar la fractura social que se vive en Cataluña y poder alcanzar un gran pacto de convivencia", continúa el periódico. "Una bella ocasión perdida", lamentaba el columnista Xavier Vidal-Folch en el diario de centroizquierda El País, lamentando que el jefe de gobierno español Mariano Rajoy no hubiera seguido la recomendación del Tribunal Constitucional de "resolver mediante el diálogo y la cooperación los problemas territoriales".

"Oportunidad perdida", coincidía en su portada el rotativo catalán La Vanguardia, añadiendo que "el diálogo no encuentra vía". "Toda la expectación que había suscitado el debate sobre la cuestión catalana en el Congreso se centraba en comprobar qué posibilidades había de abrir vías de diálogo que ofrezcan una salida acordada y satisfactoria al proceso soberanista catalán, pero quienes abrigaran esperanzas se vieron nuevamente frustrados", resumía el diario.

"Cuando se quieren resolver los problemas se hace política. Cuando no se quiere, se hace teatro. Ayer tocaba teatro", afirmaba en El Periódico de Cataluña el columnista Antón Losada.