NOMBRES Y CARAS:Thomas Griesa, juez federal estadunidense

Este magistrado, de actualidad por la polémica de los "fondos buitres" y su declaración de desacato para Argentina, es algo más que un "juez municipal" en una cruzada contra Cristina Fernández.
 El juez federal Thomas Griesa sale de la corte en su auto después una audiencia por los fondos "buitres" en una corte en Nueva York
El juez federal Thomas Griesa sale de la corte en su auto después una audiencia por los fondos "buitres" en una corte en Nueva York (EFE)

Nueva York

Aunque Argentina lo rebaje al rol de "juez municipal" y "senil", Thomas Griesa ha sido magistrado federal en Estados Unidos por más de 40 años con varios casos resonantes en su haber y parece dispuesto a ir hasta el final en el juicio por la deuda en que dio razón a los fondos especulativos.

Después de llevar al país a un default parcial en julio pasado mediante el bloqueo de un pago en el Bank of New York (BoNY) por bonos reestructurados, Griesa tomó el lunes la "rara" decisión de declarar a Argentina en "desacato" por intentar eludir su fallo, que la obliga a pagar 1,330 millones de dólares a los fondos NML Capital y Aurelius.

La nueva escalada en la batalla judicial llevó el martes a la presidenta argentina Cristina Kirchner a asegurar que "es una ingenuidad pensar que esto es obra únicamente de un juez senil". De su lado, el Departamento de Estado estadunidense se movió con suma cautela y afirmó que seguía "de cerca" lo que sucede con el expediente que maneja Griesa.

Para el gobierno de Kirchner, este juez de 83 años oriundo de Kansas City (Misuri, centro de EU) es una bestia negra objeto de muchas descalificaciones, ya sea por supuesto abuso de competencias, denuncias de colusión con los fondos denominados "buitres" o, por supuesto, su edad avanzada.

Sobre su "relación" con la querella, esta acusación jamás ha sido probada y Argentina nunca ha ido más allá de las declaraciones rimbombantes. La última fue indicar que el desacato buscó "proveer de nuevos elementos a la difamante campaña política y mediática llevada adelante por los fondos buitre".

En cuanto a sus competencias, Griesa no es ni más ni menos que un juez federal nombrado por el presidente de Estados Unidos, en su caso Richard Nixon en 1972, e integrante de uno de los 94 tribunales de primera instancia diseminados a lo largo del país.

El caso por la deuda en default argentina involucra a un Estado extranjero y por lo tanto recae en la justicia federal. El desacato contra Argentina no es el primero dictado contra un Estado soberano en un tribunal estadounidense, y ya lo han sufrido países como Rusia o Congo. Griesa por ahora no impuso sanciones a Buenos Aires, aunque también existen antecedentes de ello.

Comentarios picantes y errores

Sobre la cuestión de la edad de Griesa (cumple 84 el próximo 11 de octubre), mucha tinta ha corrido en la prensa argentina con caricaturas donde aparece ya sea como un anciano que debería estar jubilado o como un "buitre" por su físico encorvado.

Con dificultades para caminar (utiliza siempre un bastón), Griesa dista mucho de ser aquel juez al que sus pares confundían con un empleado judicial por su apariencia jovial, aunque lo cierto es que aún va a los tribunales en su auto y en las audiencias deja mal parado a más de un abogado con sus picantes comentarios.

"Soy el autor del fallo y tengo una idea bastante precisa de lo que significa", respondió recientemente a un abogado de los fondos especulativos, Edward Friedman, que intentaba interpretar la sentencia original del caso de febrero de 2012.

Esta ironía no lo exime de errores. En los últimos meses, ha recibido críticas por su falta de conocimiento sobre algunas implicancias de su fallo y las consecuencias en las reestructuraciones de deuda soberanas.

Pero Griesa ha continuado firme en su lógica de que un contrato bajo ley del estado de Nueva York debe cumplirse y que Argentina se sometió a esa jurisdicción cuando emitió los bonos objeto de juicio.

Un hombre meticuloso

"Este caso definirá su legado", dijo recientemente el jurista Henry Weisburg, del estudio Shearman & Sterling LLP, que sigue muy de cerca el expediente desde su inicio hace más de una década.

En una causa considerada por muchos expertos como "sui generis", el juez no ha tenido vergüenza en volver sobre sus pasos cuando lo consideró conveniente, tal como ocurrió con la habilitación provisoria a Citibank para pagar bonos en dólares emitidos bajo legislación argentina.

"Me doy cuenta de que hay alguna confusión en el expediente y algo de ello indudablemente ha venido de mi utilización de palabras. Quiero deshacerme de esa confusión", señaló en ese sentido el viernes pasado en audiencia. En todo caso, Griesa es conocido por ser meticuloso y tratar de comprender cada faceta del caso que tiene sobre la mesa.

Recientemente fue objeto de burlas en los tabloides neoyorquinos por haber analizado en detalle el clásico del cine pornográfico "Garganta Profunda" (1972) y dar a conocer un fallo de 27 páginas para rechazar un reclamo por derechos de autor contra el film biográfico "Lovelace" (2013) sobre la vida de la protagonista de la película culto.