Murió Ronnie Biggs, autor del “robo del siglo XX”

El atracador más conocido de la banda que en 1963 asaltó el tren postal Glasgow-Londres falleció a los 84 años.
El delincuente sucubió tras varias apoplejías luego del 50 aniversario del célebre robo.
El delincuente sucubió tras varias apoplejías luego del 50 aniversario del célebre robo. (Neil Hall/Reuters)

Londres

El británico Ronnie Biggs, fallecido en Londres con 84 años, se hizo famoso gracias al "robo del siglo XX", aunque también por los 36 años que pasó fugitivo, buena parte de ellos en Brasil, jugando al gato y al ratón con las autoridades de su país.

La leyenda de Biggs, nacido en Londres en 1929, comenzó la madrugada del 8 de agosto de 1963. Aquel día, en el que cumplía 34 años, protagonizó con otros 14 cómplices el audaz asalto, que pasó a la historia como el "robo del siglo XX".

En la noche del 7 al 8 de agosto, el conductor de un tren postal, que hacía el recorrido entre la ciudad escocesa de Glasgow y la estación londinense de Euston, se detuvo en un punto aislado a la altura de Ledburn, al noroeste de Londres. Una señal roja en la vía le había ordenado detenerse, pero era un engaño.

Los asaltantes lo golpearon, desengancharon la locomotora y los dos primeros vagones, y descargaron 120 sacos con 2.5 toneladas de dinero en efectivo. Todo ello, sin que el personal que estaba en los otros vagones se diera cuenta.

Biggs fue detenido un mes más tarde y condenado a 30 años de cárcel, pero en 1965 logró escapar de la prisión londinense de Wandsworth, al escalar el muro y huir en una furgoneta.

Tras una fuga que lo condujo a Bélgica, Francia —donde se sometió a una operación de cirugía estética— e incluso a Australia, Biggs se exilió en Brasil, donde consiguió huir de la policía gracias a papeles falsos. Antes de llegar a Río de Janeiro, en 1974, pasó por Panamá, Argentina y Bolivia.

Como Brasil no tenía tratado de extradición con Gran Bretaña, Biggs se instaló con su primera esposa y sus dos hijos en Río.

A juzgar por su autobiografía, The Odd Man Out (1994), sus declaraciones y las fotos en las que aparecía a menudo junto a bellas mujeres, se lo pasó en grande. Aunque también vivió sobresaltos. Cuatro años después de su llegada a Río, un policía halló su rastro y amenazó con poner fin a su exilio dorado.

La operación, sin embargo, se frustró al descubrirse que su novia, una reina del striptease llamada Raimunda con la que años después —en una cárcel británica en 2002— se casaría en segundas nupcias, estaba embarazada de su tercer hijo, Michael. Este feliz acontecimiento le garantizó a Biggs la inmunidad y le evitó ser extraditado a Londres.

En 1981, Biggs fue secuestrado por un grupo de mercenarios y apareció en un yate en Barbados, pero sus abogados lograron que la justicia de la isla caribeña lo devolviera a Brasil alegando un fallo en el proceso.

Cuando los británicos volvieron a la carga en 1997, tras la firma de un tratado entre ambos países, la Suprema Corte brasileña decidió que para ellos el caso había prescrito.

Durante sus años en Río, Biggs fue muy activo: montó un restaurante y una página de internet, en la cual vendía fotos, camisetas y otros recuerdos.

También escribió su autobiografía y una novela, participó en anuncios publicitarios —uno de ellos de ropa interior femenina en el que aparecía envuelto en una bandera británica rodeado de bellas jóvenes— y hasta cantó con los Sex Pistols el tema "Nadie es inocente".

Pero en 2001, arruinado, cansado y enfermo, pidió regresar a Londres para purgar su pena, e ingresó en prisión. En 2009, aquejado de una grave neumonía, recuperó la libertad.

Poco antes del 50 aniversario del asalto, Ronnie Biggs había declarado: "Si me quieren preguntar si lamento haber participado en el golpe, mi respuesta es no". Sin embargo, afirmaba lamentar los golpes propinados al conductor del tren, Jack Mills, quien nunca se recuperó y murió años después.

De pura casualidad, la cadena BBC ya tenía previsto difundir dos nuevas películas sobre el atraco ayer y hoy.