Murió Julio César Strassera, fiscal del Nüremberg argentino

En 1985 protagonizó el histórico juicio que condenó a cadena perpetua a los ex jerarcas Videla y massera, entre otros, cerrando su alegato con la frase "Señores jueces, nunca más".
Fotografía de archivo de noviembre de 2010 del ex fiscal argentino Julio César Strassera, en Buenos Aires
Fotografía de archivo de noviembre de 2010 del ex fiscal argentino Julio César Strassera, en Buenos Aires (EFE)

Buenos Aires

Julio César Strassera, el fiscal del histórico juicio de 1985 a los comandantes de la última dictadura argentina (1976-1983) que condenó a perpetua a los ex jerarcas Jorge Videla y Emilio Massera, entre otros, murió hoy a los 81 años a causa de una enfermedad respiratoria.

En un juicio que fue comparado con las sentencias a los jerarcas nazis tras la II Guerra Mundial, Strassera logró con su acusación llevar a la cárcel a Videla, a Massera, al brigadier Orlando Agosti y al general Roberto Viola. Otros cinco acusados fueron absueltos en este primer caso.

"Señores jueces, nunca más", había cerrado el fiscal su histórico alegato en un juicio oral realizado en los albores de la democracia, en medio de la fragilidad de las instituciones y cuando la sociedad aún estaba sacudida por el temor a represalias.

El juicio había sido abierto por un decreto del fallecido ex presidente Raúl Alfonsín, como uno de sus primeros actos de gobierno cuando asumió en 1983. Strassera padecía una insuficiencia respiratoria aguda, por la que fue hospitalizado hacía tres semanas en una clínica de la capital, donde se produjo hoy su deceso, confirmó a la AFP el jefe de terapia intensiva Mario Kenar.

"Señores jueces, nunca más"

Su frase "Nunca más" había sido acuñada por el fallecido escritor Ernesto Sábato en el informe, convertido luego en libro, que recopiló los testimonios de sobrevivientes de los crímenes de la dictadura que dejó 30 mil desaparecidos, según organismos humanitarios.

Videla murió en una cárcel común en 2013, tras ser de nuevo sentenciado por sustracción de bebés y cambio de sus identidades, entre otras causas que le fueron abiertas por delitos de lesa humanidad.

"Fue un juicio que nunca hubiésemos imaginado cuando sufríamos la dictadura", dijo Nora Cortiñas, integrante de la organización humanitaria Madres de Plaza de Mayo, quien recordó que a las Madres no les fue permitido presenciar el proceso con sus emblemáticos pañuelos blancos en la cabeza, símbolo de la lucha por la búsqueda de sus hijos desaparecidos.

Cortiñas lamentó que aquel camino para condenar a los culpables por los crímenes de la dictadura "terminó frustrado por una claudicación de Alfonsín con las posteriores leyes de amnistía" que cerraron los procesos hasta 2005, cuando la Corte Suprema de Justicia las declaró nulas y permitió la reapertura de decenas de juicios, muchos aún en proceso.

Los alegatos del horror

León Arslanián, ex juez integrante del tribunal en el juicio a las juntas militares, destacó el "rol magistral como acusador que tuvo Strassera". "Su muerte nos debe producir congoja a todos los que hemos visto la importancia de esa etapa fundacional para el país", dijo al canal TN.

Arslanián recordó que el proceso de 1985 se realizó en una etapa "en la que estaba todo por hacerse, el poder militar estaba intacto y había un temor social muy fuerte de que la revisión del pasado trajese consecuencias".

"Fue un 'Nunca más' a los crímenes aberrantes desde el Estado, pero también un nunca más al golpe en Argentina. Ese es el gran legado de Strassera", concluyó. El gobierno expresó "su profundo dolor" por su muerte y consideró que "realizó un aporte trascendente en el proceso de consolidación de la democracia".

En tanto, la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto, dijo que Strassera "pasará a la historia por haber sido el fiscal de ese momento y por la pronunciación de la frase 'Nunca Más'".

La titular de Abuelas mantuvo diferencias con el fallecido fiscal luego de que en 2013 Strassera cuestionara su acercamiento al gobierno de Cristina Kirchner. "Carlotto perdió su condición de defensora de los derechos humanos para ser una aplaudidora de la Presidenta", la criticó.

Ricardo Gil Lavedra, otro de los jueces que integró el tribunal que condenó a los militares, dijo que el fiscal encarnó "el símbolo de la justicia en la vuelta democrática".