En pleno Mundial, Rousseff se lanza a la reelección en Brasil

La actual presidenta, favorita en los comicios del próximo octubre, defendió durante su proclamación un plebiscito para llevar a cabo una reforma del sistema político.
La presidenta brasileña, Dilma Rousseff (c) y el ex presidente Luis Inazio Lula da Silva (d) durante la convención del PT, hoy en Brasilia
La presidenta brasileña, Dilma Rousseff (c) y el ex presidente Luis Inazio Lula da Silva (d) durante la convención del PT, hoy en Brasilia (AFP)

Brasilia

En plena Copa del Mundo de futbol, el Partido de los Trabajadores (PT, izquierda) lanzó este sábado oficialmente la candidatura de la presidenta brasileña Dilma Rousseff a los comicios de octubre, que se anuncian reñidos aunque es la favorita. "Está aprobada" la candidatura de Rousseff a la Presidencia, proclamó el presidente del PT, Rui Falcao, en un palco cubierto con las estrellas rojas que son símbolo del partido y flanqueado por grandes fotos de la mandataria, en un hotel de Brasilia.

Unos 800 delegados confirmaron la candidatura por aclamación, incluido el padrino político de Rousseff, el ex presidente Luiz Inacio Lula da Silva (2003-2010). "Es hora de seguir adelante, es hora de hacer más cambios, mis queridos compañeros", dijo Rousseff tras ser proclamada.

El acto se convirtió en una defensa de la organización de la Copa del Mundo y de una agenda de cambios para el próximo mandato presidencial, en clara respuesta a las protestas callejeras que irrumpieron en Brasil el año pasado contra los elevados gastos públicos en el Mundial, que muchos brasileños pretendían que se destinaran a mejorar los servicios públicos.

"La Copa está dando una goleada descomunal a los pesimistas, los que decían que Brasil no tendría Mundial", afirmó Rousseff, quien fue insultada en el partido de apertura del torneo. La mandataria también defendió este sábado un plebiscito para llevar a cabo una reforma del sistema político, otro de los grandes reclamos de los manifestantes.

Rousseff, de 66 años, una ex guerrillera que fue presa y torturada en la dictadura militar (1964-1985), es favorita a la reelección con 39% de la intención de voto, según la última encuesta Ibope. No obstante, la mandataria, que llegó al poder en 2011 con 56% de aprobación para su gobierno, ha perdido popularidad, que en tres meses cayó de 36% a 31%.

Su principal rival es el senador del Partido de la Social Democracia Brasileña (PSDB), Aecio Neves, con 21%, seguido del socialista Eduardo Campos, con 10%. El presidente del PT pidió a los afiliados que descarten "cualquier ilusión de victoria fácil". Para los analistas, Rousseff pasó el primer round del Mundial, que puede tener una fuerte influencia en la elección y que se ha desarrollado en un clima de fiesta y sin mayores problemas, con protestas muy reducidas.

Sin embargo, aún está el reto de la economía: las elecciones de octubre coinciden con el cuarto año de crecimiento moderado de Brasil, que este año puede rondar 1%, y una elevada inflación, cercana al umbral máximo de la meta oficial de 6.5%. Los delegados en la convención de PT aclamaron a su líder máximo y le cantaron "Lula, guerrero del pueblo brasileño".

El exmandatario confirmó que participará intensamente de la campaña para la reelección de Rousseff y defendió lo bien que pueden convivir el "creador y la criatura" (él mismo y la mandataria). En los últimas meses, con una lluvia de criticas cayendo contra Rousseff, aliados del PT en la coalición de gobierno defendieron una candidatura de Lula.

"Mucha gente tiene ese sentimiento, pero cada cosa tiene su momento, el propio Lula nos ha dicho que la candidata será Dilma, es importante que la elijamos", dijo a la AFP Nadia Araujo, afiliada del PT, de 47 años, que no consiguió ingresar al local del evento, como muchos otros, ante el aforo limitado del lugar. En este contexto, las alianzas políticas de Rousseff para la reelección se han debilitado.

Participó del evento con Rousseff su compañero de fórmula, el vicepresidente Michel Temer, del Partido del Movimiento Democrático Brasileño (PMDB, centro izquierda), una gigante y poderosa sigla plagada de liderazgos y poca lealtad política, que hace dos semanas dio un ajustado apoyo a la candidatura de Rousseff (59% de sus delegados a favor frente a 41% en contra).

Este mismo sábado, el Partido Laborista Brasileño (PDT) confirmó que sale de la alianza y apoyará a Neves. Entre una decena de partidos que formaba la coalición, el Partido de la República (PR) retiró su apoyo en agosto de 2011 por desacuerdos en la repartición de cargos, y los socialistas este año para entrar en la contienda electoral.