Mujeres desafían a Maduro y organizan un "cacerolazo"

Unas 2 mil personas protestaron en calles de Caracas por la escasez de productos básicos; brigadas antimotines impidieron a los manifestantes llegar al Ministerio de Alimentación.
Grupos de jóvenes se enfrentan a grupos policiacos en la capital venezolana.
Grupos de jóvenes se enfrentan a grupos policiacos en la capital venezolana. (Tomás Bravo/Reuters)

Caracas

Pese a la prohibición del gobierno chavista, varios miles de opositores protestaron ayer en el centro de Caracas con cacerolazos ante la escasez de productos básicos. Venezuela suma un mes de manifestaciones que han dejado 21 muertos.

La marcha, que pretendía llegar hasta el Ministerio de Alimentación, en el céntrico municipio Libertador, para pronunciarse contra el desabasto de productos básicos en los supermercados, fue bloqueada por el gobierno de Nicolás Maduro con brigadas antimotines y carros blindados militares apostados en las calles aledañas, que han sido escenario de protestas populares desde el 4 de febrero pasado.

Esta manifestación fue organizada por mujeres de la plataforma opositora Mesa de la Unidad Democrática (MUD) y su líder, el opositor Henrique Capriles, quien recorrió medio kilómetro acompañado por sus simpatizantes.

“Estamos marchando por la escasez en la que nos tiene este gobierno”, dijo Capriles, que perdió por estrecho margen las elecciones presidenciales de abril ante Maduro.

“Todo este despliegue militar demuestra el culillo (miedo) gigante de Nicolás y su gobierno frente a la protesta con contenido, en contra de los graves problemas que hoy viven los venezolanos”, indicó el ex candidato presidencial.

La protesta —de unas 2 mil personas— solo logró llegar a una avenida cercana al centro de la capital, debido a la prohibición del alcalde del municipio Libertador, el chavista Jorge Rodríguez, y ante la presencia de los llamados “colectivos motorizados”, a los que la oposición acusa de actuar como paramilitares.

A diferencia de Caracas, las protestas convocadas por la MUD sí se desarrollaron en varias ciudades del interior del país, tales como Maracaibo (noroeste), Valencia (centro) y San Cristóbal (oeste), según medios locales.

En tanto, Maduro invitó por tercera vez a los líderes opositores y estudiantiles a un “diálogo de paz” el miércoles.

“Vuelvo a invitar a los dirigentes estudiantiles universitarios de la oposición para que vengan a una reunión, vamos a hacerlo el miércoles”, dijo Maduro ayer en un acto televisado desde el centro de Caracas.

Capriles y la MUD se rehusaron, al afirmar que no se prestarán “a un simulacro de diálogo que desemboque en una burla a nuestros compatriotas”.

El desabastecimiento en el país con las mayores reservas petroleras mundiales es uno de los principales problemas que afronta el gobierno, que admite que 28 de cada 100 productos medidos no se encuentran ni tienen sustituto, de lo cual responsabiliza a “una guerra económica” que, sostiene, declaró la oposición política y empresarial venezolana.

Maduro dijo también que su par panameño, Ricardo Martinelli, fue a la Organización de Estados Americanos (OEA) “por lana (dinero) y salió trasquilado. Señaló que “le llegará” la justicia por supuestos actos de corrupción.

El chavista señaló: “Quien se mete con Venezuela se seca; quien se mete con Venezuela se hunde; quien se mete con Venezuela la paga muy caro”.