Muertos en ataque a pensión en Kabul ascienden a 15

Además del atacante, aunque la policía no descarta que participaran más terroristas, entre los fallecidos hay varios huéspedes del Park Palace, entre ellos cuatro indios, un estadunidense, un ...
El cantante de música clásica afgano Altaf Husain (c), que debía dar un concierto en el Park Palace, después de ser rescatado por la policía
El cantante de música clásica afgano Altaf Husain (c), que debía dar un concierto en el Park Palace, después de ser rescatado por la policía (AFP)

Kabul

Quince personas, entre ellas varias extranjeras, han muerto en el ataque de un insurgente fuertemente armado a una casa de huéspedes en Kabul, informó hoy a Efe una fuente oficial.

"El atacante -que también murió- ha matado a catorce huéspedes incluidos cuatro indios, un estadunidense, un italiano y varios afganos", dijo una fuente del Ministerio del Interior de Afganistán que prefirió mantener el anonimato.

La Policía de Kabul traspasó la investigación del ataque terrorista a la Junta Nacional de Seguridad (NDS, en inglés), los servicios secretos del país asiático, para determinar cómo pudo entrar el insurgente en la casa de huéspedes y cuáles eran sus principales objetivos, añadió.

El ataque duró varias horas y se produjo a última hora de la tarde de ayer contra la pensión Park Palace, situada en el centro de la capital afgana en una zona donde se halla un complejo de las Naciones Unidas y varias embajadas y casas de huéspedes.

Varias personas resultaron heridas, "entre ellas policías y guardias de la pensión", manifestó a Efe el jefe del Departamento de Emergencia del Ministerio del Interior, Homayoon Aini.

Aunque Aini no aclaró la nacionalidad de los extranjeros fallecidos, las embajadas de la India y Estados Unidos en Kabul reconocieron oficialmente que había nacionales de sus países entre las víctimas del ataque, algo que no hizo la delegación italiana.

En la pensión había alojadas unas 52 personas, lo que obligó a la Unidad de Respuesta Rápida de la Policía (CRU) a que la operación se prolongase hasta primeras horas de la madrugada para evitar una masacre mayor.

"Las tropas de la CRU fueron entrando en las habitaciones de la pensión, una por una, para evitar que hubiera más víctimas civiles entre los que permanecían en el edificio", manifestó a Efe el jefe del Departamento de Investigación Criminal de la Policía, Farid Afzali.

Un portavoz de los talibanes, Zabihulá Muyahid, reivindicó el ataque a través de un comunicado y detalló que el insurgente portaba un rifle de asalto AK-47, varias granadas y explosivos.

"El ataque fue planeado minuciosamente. Durante el mismo, importantes huéspedes de países invasores, sobre todo América, participaban en una importante reunión", indicó Muyahid.

Minutos antes de que el terrorista penetrara en la pensión, Muyahid había declarado, contrariado por la decisión de ayer de la OTAN de prolongar su misión en Afganistán, de que no tolerarán "la presencia de invasores" en su territorio.

"Todo extranjero de un país invasor, especialmente de países de la OTAN, es considerado un invasor y no consideramos a ninguno de ellos como civil", sentenció el portavoz talibán en su cuenta de Twitter.

La misión de Naciones Unidas en Afganistán (UNAMA) condenó en un comunicado este tipo de ataques contra civiles, que calificó de "atrocidades", y subrayó que los prohíben expresamente las leyes internacionales, por lo que podían considerarse crímenes de guerra.

La OTAN puso punto final en 2014 a su misión de combate en Afganistán, la ISAF, que fue sustituida desde enero por la operación Apoyo Decidido, con alrededor de cuatro mil soldados en tareas de asistencia y capacitación de los cuerpos de seguridad afganos.

Tras la decisión tomada ayer en Turquía de continuar en Afganistán, la Alianza Atlántica deberá concretar todavía en qué consistirá la nueva misión en el país. Además, Estados Unidos mantiene su misión "antiterrorista" de combate en Afganistán con cerca de 11.000 soldados, que tienen previsto permanecer en el país hasta 2016.

El jefe de la policía de Kabul, Abdul Rahman Rahimi, había dicho anteriormente que habían muerto cinco personas en el ataque, incluyendo afganos y extranjeros.

"Las fuerzas de seguridad rescataron a 54 personas", agregó Rahimi, después de que una gran cantidad de personal armado entrara en el hotel, situado en un barrio acomodado de la capital afgana, muy popular entre los extranjeros.

Los talibanes anunciaron en un comunicado ser responsables del ataque "cuidadosamente planificado contra una fiesta en la que participaba gente importante, entre ellos, americanos". El asalto también fue reivindicado por la red Haqqani, aliada de los talibanes, sospechosa de tener su base en la región fronteriza entre Afganistán y Pakistán.

"Uno de nuestros pelotones suicidas llevó a cabo el asalto. Lo preparamos durante dos meses y seguiremos realizando estos ataques", dijo por teléfono a AFP un comandante de los Haqqani, encargado de misiones suicidas.

La policía afgana no pudo precisar cuántas personas participaron en el asalto. "Hemos identificado a un atacante, pero estamos investigando si había más. Intentamos averiguar las circunstancias en las que se produjo el ataque, necesitamos investigar más", dijo Rahimi.

El ataque se produjo justo cuando las fuerzas afganas se enfrentan por primera vez en solitario a los insurgentes, sin el apoyo de las fuerzas de combate extranjeras lideradas por Estados Unidos.

"Un ataque contra civiles congregados para un acontecimiento cultural en el hotel Park Place de Kabul mató a catorce civiles e hirió a otras personas", dijo en un comunicado la Misión de Asistencia en Afganistán de Naciones Unidas (Unama).

Ataques contra extranjeros

El Park Palace es una residencia frecuentada por extranjeros donde se alojan muchos trabajadores de agencias humanitarias. Según las autoridades, en el momento del ataque se encontraban en el lugar decenas de afganos y ciudadanos de varios países, así como altos cargos de India y de Turquía.

Un empleado del hotel, que pidió no ser identificado dijo que se iba a celebrar un concierto del cantante de música afgana Altaf Husain. Este trabajador logró salvarse encerrándose dentro de una habitación cuando comenzó el ataque y después pudo salir del hotel, pero en el trayecto vio a cinco personas ensangrentadas en el suelo.

El jueves, la policía había bloqueado el acceso al edificio. Este nuevo ataque se enmarca en el contexto de los combates casi diarios entre las fuerzas gubernamentales y los insurgentes islamistas talibanes, que comenzaron el mes pasado su ofensiva de primavera.

Desde la retirada de las tropas de la OTAN en diciembre de 2014, las fuerzas armadas afganas se enfrentan en solitario a los talibanes, con la única asistencia de un contingente residual de 12,500 agentes extranjeros encargado de formar y entrenar a los militares locales.

El asalto del Park Palace ocurrió un día después de que el primer ministro paquistaní, Nawaz Sharif, visitara Kabul. Allí, Sharif aseguró que Islamabad daría todo su apoyo a Afganistán contra los talibanes y declaró que "los enemigos de Afganistán no pueden ser amigos de Pakistán".

Los ataques contra objetivos concretos, a menudo minuciosamente preparados, y dirigidos contra extranjeros, se han multiplicado desde 2013 en Afganistán. En 2014, los talibanes afganos atacaron el hotel Serena, el más prestigioso de Kabul, matando a nueve personas, entre ellas, al periodista de la AFP Sardar Ahmad, a su mujer y a dos de sus hijos.