Muertes por ébola ascienden ya a 5,177, según la OMS

La agencia de Naciones Unidas, que denuncia la falta de medicamentos y centros en África Occidental, admite que la cifra de fallecimientos podría ser mucho mayor, y el gobierno de Malí pide calma ...
Un niño es vacunado durante una visita al doctor en el Kuntorloh Community Health Centre, en las afueras de Freetown, capital de Sierra Leona
Un niño es vacunado durante una visita al doctor en el Kuntorloh Community Health Centre, en las afueras de Freetown, capital de Sierra Leona (AFP)

Ginebra, Bamako

La Organización Mundial de la Salud (OMS) anunció hoy el último balance de muertos por la epidemia de Ébola, que ya asciende a 5,177 de un total de 14,413 casos registrados desde finales de diciembre de 2013.

La agencia de Naciones Unidas ha admitido, no obstante, que la cifra de muertes podría ser mucho mayor, dado que la tasa de mortalidad se sitúa en el 70 %. Desde el organismo consideran que muchas personas podrían haber escondido los cadáveres de sus familiares para sortear a las autoridades sanitarias y poder enterrarlos según el rito tradicional.

La epidemia continúa afectando con mayor fuerza a Guinea, Sierra Leona y Liberia, aunque en este último país el ritmo de contagios se ha ralentizado y el jueves anunció el fin del estado de emergencia.

En Malí, el último país afectado por la enfermedad, se han producido cuatro contagios y tres muertes, mientras que Nigeria y Senegal, donde hubo en total 21 casos y ocho muertes, se han declarado libres del virus.

Asimismo, un responsable de la OMS afirmó que los países del oeste de África cuentan con pocos medicamentos susceptibles de ser probados en los ensayos para el tratamiento del ébola y, sobre todo, con pocos centros sanitarios fiables para llevar a cabo estos experimentos.

Un día después de que Médicos Sin Fronteras (MSF) anunciara la puesta en marcha a mediados de diciembre de varios ensayos clínicos para tratar la enfermedad en Guinea y Liberia (dos de los países más afectados) el doctor Martin Friede, responsable de la Organización Mundial de la Salud (OMS), ha matizado las buenas noticias.

Según este responsable, una reunión de expertos en Ginebra esta semana ha puesto de manifiesto las dificultades a las que MSF tendrá que enfrentarse a la hora de realizar los ensayos.

De los 120 medicamentos propuestos a la OMS, solo es posible llevar a cabo ensayos de envergadura con unos pocos, ya que algunos de los más prometedores, como el ZMapp, no se encuentran en cantidad suficiente en África.

La elección de centros para el tratamiento también es delicada. "En la reunión descubrimos que solo hay un puñado de centros sanitarios de calidad suficiente y con infraestructuras de envergadura como para llevar a cabo ensayos a gran escala", explicó.

Malí pide calma

Mientras, el gobierno de Mali pidió hoy a los medios de comunicación del país que se impliquen para calmar el pánico producido por la expansión del ébola y ayuden también a sensibilizar a la población sobre las medidas de protección.

El ministro de Economía Digital, Información y Comunicación, Mamadou Camara, dijo hoy en una rueda de prensa en Bamako que para combatir el ébola el Gobierno "necesita el acompañamiento de todos, concretamente de los profesionales de los medios de comunicación".

Camara subrayó que "no hay que banalizar la situación, pero tampoco hay que dramatizarla", y añadió que la situación actual ha llevado al Estado a superar una etapa en su lucha diaria contra la epidemia del ébola. El ministro maliense también recordó la necesidad de compartir información con los medios de comunicación sobre la evolución de la situación.

"Para evitar la psicosis el Gobierno ha optado por la transparencia en la comunicación relacionada con la evolución de la situación", apuntó Camara, que instó a la prensa a "no fiarse de los rumores" y limitar sus publicaciones a las informaciones emitidas por la célula de coordinación del Ministerio de Sanidad.

Esta célula está dirigida por el profesor Sow Est, que según el ministro maliense constituye la única fuente oficial, creíble y habilitada para informar a la población a través de la prensa y que ofrecerá un informe diario sobre la situación.

"El ébola no es una fatalidad, es una enfermedad que podemos vencer", afirmó el ministro maliense, quien lamento que el pánico en la sociedad ha impuesto un cambio de comportamiento en la población. Algunas voces piden ahora el cierre provisional de las escuelas y la prohibición de los funerales, así como de otras aglomeraciones sociales y culturales.

La epidemia de ébola se está extendiendo por la capital de Mali, primero con la muerte el martes pasado de un enfermero en la Clínica Pasteur, situada en un barrio donde abundan las embajadas y los centros comerciales, tras haber tenido contacto con un anciano imán de origen guineano que fue tratado en esa clínica, donde murió el pasado 27 de octubre.

El funeral y entierro del imán se hizo según los rituales tradicionales de lavado y mortaja del cuerpo sin protección pues entonces se ignoraba que tuviera ébola, pero esa parece haber sido la causa de que el virus se haya extendido en Mali.

Dos días después dos personas fallecieron en el Hospital Gabriel Touré, el mayor de la capital y muy cercano al mercado central, entre ellas una anciana que había asistido al entierro del imán y que posiblemente llevó el virus a este hospital.

El presidente de Mali, Ibrahim Boubacar Keita, que espera el informe sobre el caso de la clínica Pasteur y que prometió sancionar a los culpables de la negligencia, celebró hoy una reunión de crisis para reflexionar sobre los medios más apropiados para limitar la propagación del virus.

Dos personas, entre ellas un médico maliense, dieron hoy positivo en el ébola en una clínica privada de Bamako, donde trabajaba un enfermero que falleció el martes a causa de este virus.

"El médico ecógrafo de la Clínica Pasteur fue diagnosticado positivo de ébola junto a otra persona", indicó a Efe el portavoz del Ministerio de Sanidad, Markatié Daou, que explicó que ambos se encuentran actualmente en un centro de aislamiento. El ébola ha causado tres muertes en la capital de Mali desde el pasado martes.

El ecógrafo de la Clínica Pasteur, al igual que el enfermero fallecido, había tenido contacto con el anciano imán de origen guineano que fue tratado en ese centro médico, donde murió el pasado 27 de octubre.

El primer caso de ébola en Mali se anunció el pasado 24 de octubre, cuando una niña de dos años falleció tras volver a su país desde Guinea Conakry, uno de los tres países de África occidental más afectados por el virus junto a Liberia y Sierra Leona.

Estrategia más flexible

Ayer, el jefe de la Misión de las Naciones Unidas para la Lucha contra el Ébola (UNMEER), Anthony Banbury, se pronunció en Nueva York en favor de una estrategia contra el virus más flexible y descentralizada, con unidades de tratamiento pequeñas y móviles.

"Nuestra estrategia funciona, pero el problema es que la enfermedad se ha extendido mucho geográficamente", declaró Banbury a la prensa tras dirigirse a la Asamblea General de la ONU. "Debemos anticiparnos al virus y para ello intervenir en un área geográfica mucho mayor y con más movilidad, responder rápido".

"Nuestros medios son limitados y hay que ponerlos allí donde tendrán el impacto más grande y más rápido", explicó. "Debemos construir centros más pequeños, sabemos dónde ubicar los laboratorios para el diagnóstico en cada país (..) y también necesitamos más dinero para financiar todo esto", aeguró.

Banbury hizo referencia ante la Asamblea General al resurgimiento del ébola en Malí. Recordó que "el gobierno malí había reaccionado muy rápido" al primer caso identificado en el país -una niña llegada de Guinea y fallecida el 24 de octubre- y que "las cosas parecían estar bajo control", antes de lo que calificó de "acontecimiento terrible".

"La comunidad internacional ya tuvo dificultades para responder a la enfermedad en los tres países más afectados" (Guinea, Sierra Leona y Liberia), destacó. "Sería realmente grave que asistiéramos a un ascenso de la epidemia en otros países".