Muerte de Mandela, pérdida sin precedentes: Zuma

El mandatario Sudamericano pidió a los ciudadanos no olvidar los valores que representó Mandela, principalmente su compromiso con la paz y la reconciliación.
En la India fue puesto un altar en honor al ex presidente sudafricano Nelson Mandela, en el marco de una manifestación en Calcuta.
Ciudadanos lloran la muerte de Madiba (AFP)

Madrid

La muerte de Nelson Mandela es una "pérdida sin precedentes" para Sudáfrica, afirmó hoy el presidente de Sudáfrica, Jacob Zuma, en el marco del Día Nacional de la Oración y la Reflexión para honrar al ex mandatario, fallecido el jueves pasado.

Zuma asistió a la iglesia Bryanston Metodista en Johannesburgo para participar en la jornada de oración y servicios religiosos, que se celebraron este domingo en toda Sudáfrica en honor de Madiba, nombre de su clan y como los sudafricanos decían de cariño a Mandela.

En un discurso en honor del fallecido ícono de la lucha contra el régimen de segregación racial apartheid, Zuma instó a los presentes a no olvidar los valores que representó Mandela a lo largo de su vida, principalmente su compromiso con la paz y la reconciliación.

"Se puso de pie por la libertad, luchó contra lo que oprimía a otros. Él quería que todos fuéramos libres", afirmó el mandatario ante decenas de fieles, según un reporte de la cadena local SABC.

El jefe de Estado destacó que las oraciones ayudarán mucho al país a recuperarse del duro golpe que representa la muerte de Madiba y recordó que él siempre expresó su deseo de que fuera recordado con alegría.

"Mandela predicó y practicó la reconciliación" tras el desmantelamiento del régimen racista del apartheid, que combatió durante gran parte de su vida, recordó Zuma en el servicio religioso, al que asistió también la exesposa de Madiba, Winnie Madikizela-Mandela.

Mandela, agregó el presidente Zuma, se distinguió por las cosas buenas, "sólo por las cosas buenas", subrayó, mientras que otros servicios religiosos se llevaron a cabo en todos los templos y sinagogas del país.

En el servicio de la iglesia Regina Mundi en Soweto -que actuó como un lugar de encuentro de vital importancia durante la época del apartheid- el sacerdote Sebastián Roussouw alabó la "humildad y el perdón" que predicó Mandela durante toda su vida.

"Madiba no dudaba de la luz. Él abrió el camino para un futuro mejor, pero esto no puede hacerlo solo", dijo, tras exhortar a los fieles asistentes a ser mejores y luchar por la transformación del país y del mundo entero.

Roussouw dijo que el expresidente había sido "una luz en la oscuridad" y dio gracias a Dios por Mandela, mientras que una enorme imagen con su rostro era proyectada en una pantalla.

Desde el jueves pasado, cuando el expresidente, de 95 años, murió, tras varios meses de agonía por las complicaciones de una enfermedad respiratoria recurrente, los sudafricanos han llevado a cabo vigilias fuera de su casa en Johannesburgo y otras ciudades.

Los dolientes han encendido velas y colocados miles de coronas de flores, junto a fotografías de Mandela y mensajes de aliento, en espera de los funerales, que comenzarán el martes próximo, y se lleve a cabo su entierro, el domingo 15 de diciembre.

De acuerdo con la cancillería de Sudáfrica, al menos 53 jefes de Estado y de gobierno han confirmado hasta este domingo su asistencia al funeral oficial, que tendrá lugar el martes 10 en el estadio FNB de Johannesburgo.

Del miércoles 11 al viernes 13 de diciembre, los restos de Madiba yacerán en la sede de gobierno en Pretoria, donde se desempeñó como el primer presidente de raza negra de Sudáfrica, mientras que en todas las provincias del país se realizarán varios servicios conmemorativos.

Posteriormente, los restos de Mandela, quien es considerado como el padre de la democracia sudafricana, serán trasladados a su aldea natal Quru, donde tendrá lugar el funeral de Estado el día 15 de diciembre.