Mueren cuatro en ataque contra base aérea en La India

Después de 14 horas, la policía india anunció el fin del ataque contra la base aérea de Punyab, cerca de la frontera con Pakistán, el cual fue perpetrado por presuntos terroristas.
La policía india anunció el fin de un ataque que duró unas 14 horas contra una estratégica base aérea en el estado de Punyab.
La policía india anunció el fin de un ataque que duró unas 14 horas contra una estratégica base aérea en el estado de Punyab. (EFE)

Pathankot, India

La policía india anunció el fin de un ataque que duró unas 14 horas contra una estratégica base aérea en el estado de Punyab, cerca de la frontera con Pakistán, perpetrado por un grupo de hombres armados, presuntamente islamistas.

"La operación ha terminado, los cuatro terroristas han muerto", dijo Kunwar Vijay Partap Singh, subinspector general de la región de Pathankot.

Singh no confirmó las informaciones que indican que hasta tres miembros del personal de seguridad habían muerto durante el ataque.

Los asaltantes irrumpieron en la base aérea de Pathankot en la madrugada del sábado, vestidos con uniformes militares.

Esta base presenta una importancia estratégica ya que alberga decenas de aviones de combate y está situada a sólo unos 50 km de la frontera pakistaní.

"Pertenecen a Jaish, Jaish reivindicó la responsabilidad", dijo el teniente general del ejército indio, Satish Dua, en declaraciones televisadas.

El grupo islamista Jaish-e-Mohamed (Ejército de Mahoma), prohibido en Pakistán, lucha contra el control por parte de India de una parte de la región de Cachemira, en el Himalaya, donde un conflicto separatista se ha cobrado la vida de unas 100 mil personas.

"Queremos la paz, pero si los terroristas cometen ataques en suelo indio responderemos de manera adecuada", declaró a la televisión el ministro del Interior, Rajnat Singh.

Este ataque se produce una semana después de una visita sorpresa del primer ministro indio, Narendra Modi, a Pakistán -la primera de un jefe de gobierno indio en diez años- y amenaza con dañar el inicio de entendimiento entre las dos potencias nucleares.

Pakistán condenó este "acto terrorista". "En el espíritu de buena voluntad creado por las recientes conversaciones de alto nivel entre ambos países, Pakistán sigue comprometido en ser un socio de India para eliminar la amenaza terrorista en nuestra región", declaró un portavoz del ministerio de Relaciones Exteriores.

Una manifestación tuvo lugar al mediodía por la carretera que conduce a la base, durante la que algunos habitantes quemaron figuras que supuestamente representaban a militantes paquistaníes.

Un alto responsable de seguridad, que pidió el anonimato, dijo que se había logrado impedir que los atacantes provocaran daños importantes.

Estaban "fuertemente armados y el ataque quería provocar el mayor daño posible a la base, pero conseguimos impedirlo. "Creemos que son terroristas del Jaish-e-Mohamed", confirmó la fuente.

Tres guerras por Cachemira

India responsabilizó a este grupo de un ataque en diciembre de 2001 contra el parlamento indio, en el que murieron 11 personas. El ataque provocó una escalada militar en la frontera y llevó a ambos países al borde de la guerra.

En julio, tres hombres armados, vestidos con uniformes del ejército, abrieron fuego contra un autobús y atacaron una comisaría de policía en el vecino distrito de Gurdaspur, también en Punyab. Siete personas, entre ellas cuatro agentes, murieron.

India responsabilizó del ataque a combatientes del grupo Lashkar-e-Taiba (LeT, Ejército de los Puros) con base en Pakistán.

Desde su independencia de Reino Unido en 1947, India y Pakistán han librado tres guerras por Cachemira, un territorio del Himalaya que ambos ocupan en parte y reclaman en su totalidad.

India acusa regularmente al ejército de Pakistán de proporcionar fuego de cobertura a los rebeldes, que se infiltran por la frontera y organizan ataques en el sector indio de Cachemira, a menudo contra la policía local.

El estado de Punyab, de mayoría sij, se había librado hasta el momento de la violencia.

Nueva Delhi suspendió cualquier conversación con Pakistán, después de que islamistas armados atacaran la ciudad de Bombay en noviembre de 2008, matando a 166 personas. La investigación determinó a continuación que la operación se planificó en Pakistán.

Ambos países, en posesión de la bomba atómica, relanzaron un proceso de paz en 2011, pero la tensión se recrudeció en los dos últimos años. Desde el año pasado, bombardeos a ambos lados de la frontera en Cachemira han dejado decenas de muertos.

India y Pakistán han decidido reanudar un diálogo para resolver los problemas pendientes, con encuentros bilaterales de alto nivel previstos en enero en Islamabad.